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Covid Los casos de covid-19 caen en picado pero los expertos llaman a no confundir el final de la sexta ola con el final de la pandemia

Los contagios aumentaron durante diciembre y enero hasta cotas nunca vistas, pero su descenso es igual de fulgurante.

Las llamadas 'terrazas covid', nuevas o ampliadas, avaladas por muchos ayuntamientos para salvar a bares y restaurantes del cierre al que les abocaban las restricciones anticovid, se mantienen todavía, aunque con condiciones, en ciudades de más de media E
Las llamadas "terrazas covid", nuevas o ampliadas, avaladas por muchos ayuntamientos para salvar a bares y restaurantes del cierre al que les abocaban las restricciones anticovid. EFE/Kiko Huesca

Ya es habitual que tras los indicios del final de una ola de contagios impere un optimismo que siempre ha resultado traicionero. Hasta aquí ha llegado la covid-19, se ha pensado en varias ocasiones. El final de la primera ola desató un verano de confianza que terminó por unas navidades en soledad. Y ahora que la sexta remite, vuelve ese optimismo que en otras ocasiones ha generado agotamiento en la ciudadanía. 

Los expertos no dejan en ningún momento de mandar mensajes de cautela y prevención, aunque dentro del contexto hay datos que albergan esperanza. Ómicron, más leve que variantes anteriores, ha abierto un futuro donde incluso la Organización Mundial de la Salud (OMS) habla de "un largo período de tranquilidad" tras esta sexta ola, aunque condicionado a mejorar el seguimiento del virus, que durante esta sexta ola ha dejado significativos infranotificación de contagios por la saturación de la atención primaria.

Además, estos días de descenso han confirmado teorías halagüeñas sobre ómicron: su verticalidad es igual de subida y de bajada. Los contagios aumentaron durante diciembre y enero hasta cotas nunca vistas, pero su descenso es igual de fulgurante.

A finales de enero se llegó al pico de la incidencia acumulada con más de 3.000 casos por cada 100.000 habitantes y en tan solo dos semanas ha bajado hasta los 1.997. La presión en las UCI también se ha reducido en torno al 15%. 

Joan Caylà, investigador sobre la vigilancia y prevención de enfermedades infecciosas, llama a la precaución: "Este optimismo desmesurado nos ha llevado al fracaso al menos dos veces. Si asumimos que todo ha pasado vamos a fracasar otra vez. La realidad es que la pandemia continua, como vamos viendo en España, el Ministerio notifica una cifra de muertes increíbles. El mensaje debería ser que ojo, que la pandemia continua".

Mario Fontán, experto en Salud Pública y miembro de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), analiza la curva: "Puede parecer que la caída, una vez que bajen los casos, provoque la desaparición del virus, pero eso no es esperable. Esas subidas tan intensas hace que la gente susceptible de contagiarse se contagie y la bajada tiende a ser abrupta". 

El epidemiólogo entiende el optimismo, ya que esta sexta ola finaliza con un alto grado de vacunación, aunque con cautela: "Si nos basamos en la experiencia previa de los dos últimos años y en un contexto de ausencia total de medidas no farmacológicas, es difícil pensar que la circulación vaya a tocar un suelo muy bajo en términos de casos que se generen", afirma. 

Por ello, las frases de la OMS sobre el futuro final de la pandemia hay que interpretarlas como lo que son: entrar en una nueva fase, pero en ningún caso terminal, del coronavirus: "El objetivo es que se pueda mantener un metabolismo social sostenible con la situación epidemiológica. Esto es complicado porque parece que si los hospitales no llegan a marzo de 2020, la situación esta bien. Sigue habiendo impactos con relativa importancia que necesitan ser abordados de alguna manera", arguye Fontán.

Ante el nuevo panorama que ha generado ómicron, el Gobierno baraja reducir las cuarentenas, actualmente fijadas en siete días, cuestión que para Caylá complicaría la vigilancia epidemiológica, la gran ausente durante esta sexta ola: "Hay comunidades como Andalucía o Madrid han notificado poquísimos casos. Habría que mejorar la vigilancia epidemiológica", afirma, a la vez que entiende prematuro el intento de gripalizar la covid y hacer un seguimiento más parecido al que se hace con la gripe: "Aún es demasiado pronto para cambiar el método. Con esta sexta ola la salud publica y la atención primaria han estado absolutamente desbordadas". La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) también considera que es demasiado pronto para cambiar el enfoque sobre la pandemia.

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