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Las empresas del Ibex 35 son responsable del 28% de las emisiones de CO2 de todo el sector productivo español

Las empresas del sector energético concentran el 75% de las emisiones de gases de efecto invernadero del total generado por las 35 grandes compañías españolas.

Vista general del edificio de la Bolsa de Valores de Madrid.
Vista general del edificio de la Bolsa de Valores de Madrid. Vega Alonso / EFE

Repsol, Naturgy, Iberdrola, IAG, Endesa y ACS. Son los nombres de las seis empresas del Ibex 35 que más emisiones de CO2 generaron en 2020 con sus actividades económicas y que más contribuyen a la crisis climática en España. Así lo evidencian los datos publicados por el Observatorio de la Sostenibilidad (OS) y la plataforma Talento para el Futuro (TPEF), quienes detallan que estas compañías concentran el 90% de los gases de efecto invernadero emitidos a la atmósfera por todo el índice bursátil español.

El informe, el primero que se publica en España para medir el impacto climático de las grandes compañías, cifra en 76 millones de toneladas de CO2 las emitidas directa e indirectamente por las 35 empresas del IBEX. Esto es el 28% de las emisiones brutas de toda la economía española, 271,8 millones de toneladas de gases de invernadero en 2020, según el último inventario del Ministerio para la Transición Ecológica.

Dentro del IBEX no todas las empresas contribuyen de la misma forma al calentamiento del planeta. Son las que se incluyen dentro del sector energético y petrolífero las que más sobrecargan la huella de carbono de este grupo de grandes compañías empresariales. Tanto es así que Repsol, Naturgy, Iberdrola y Endesa generan el 75% del total del CO2 emitido. Le siguen las multinacionales dedicadas a los servicios de consumo, que son el holding de aerolíneas IAG, Meliá Hotels y Aena. Entre las tres concentran el 13% de las emisiones, pero casi el total de este porcentaje es generado por la primera.

Las empresas que se dedican a la construcción o a la industria de los materiales –ACS, Acerinox, Ferrovial, Arcelormittal o Acciona, entre otras– generan el 9,4% de las emisiones de CO2 del IBEX. El resto de gases se reparten en pequeños porcentajes entre las compañías de telecomunicación –Telefónica, Indra o Amadeus– las dedicadas a producción de bienes de consumo –Inditex o Viscofan– y las empresas financieras –Santander, BBVA, Mapfre, CaixaBank, Bankinter o Sabadell–. 

Falta de datos que podrían elevar aún más las emisiones

Fernando Prieto, director del OS, insiste en la dificultad de encontrar datos fidedigndos. Aunque es una aproximación ambiciosa del impacto que generan las actividades económicas del IBEX, el experto incide en que las emisiones de CO2 podrían ser aún mayores ya que "los bancos tienen problemas en sus inventarios". Se refiere a las denominadas emisiones de Alcance 3, que son los gases de invernadero indirectos emitidos en la cadena de valor que no están bajo el control directo de las empresas. Esto es especialmente notable en el sector financiero, cuyas inversiones suelen tener una importante huella de carbono que no se refleja en los datos públicos aportados por las entidades.

De hecho, 14 empresas del IBEX presentaron datos incompletos en sus emisiones de Alcance 3 y otras seis ni siquiera presentaron cifras en sus informes anuales. Ninguna de las seis entidades financieras –Santander, BBVA, CaixaBank, Bankinter, Mapfre y Sabadell– ha presentado información completa sobre los gases emitidos en la cadena de valor de sus inversiones.

El CO2 de Alcance 3 suelen pasar desapercibido a nivel legislativo y a nivel de compromisos empresariales, pese a ser el más importantes de todos, sobre todo en el sector financiero. Tanto es así que en las inversiones este tipo de emisiones representan el 88% del total de la actividad empresarial, por lo que no hacerlas públicas supone ocultar el grueso del problema, tal y como revela una publicación reciente de Reclaim Finance. En ese sentido no aparecen declarados en sus informes públicos los flujos de dinero que las entidades bancarias pueden destinar a actividades relacionadas con la investigación o extracción de combustibles fósiles.

En ese sentido, los datos con los que el Observatorio de la Sostenibilidad ha elaborado el informe no tienen en cuenta el impacto real de ciertas actividades económicas. Para entenderlo mejor; en 2020 el Banco Santander invirtió 9.678 millones de dólares (8 570 millones de euros) en proyectos o actividades vinculadas con el petróleo, carbón o gas. Sólo un pequeño porcentaje del CO2 generado por estas transacciones es el que se recoge oficialmente en la publicación, ya que es imposible rastrearlo con detalle.

Tanto el OS como TPEF reclaman cambios en las leyes, "todavía muy laxas" para obligar a que las empresas presenten inventarios de emisiones completos. "Esta información tiene una extraordinaria importancia porque revela la descarbonización de cada empresa, algo de interés para los ciudadanos, pero también para los inversores, ya que las empresas más basadas en los combustibles fósiles tienen más riesgos y menos posibilidades de acceder a subvenciones y otras ayudas".

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