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Juana Rivas Los hijos de Juana Rivas son ingresados en el hospital para inspeccionar posibles malos tratos

El ingreso se decidió tras la denuncia presentada por Rivas a la policía de Cagliari este fin de semana. Los menores permanecieron en el hospital hasta el mediodía de este martes cuando el padre solicitó el alta voluntaria. La justicia Italiana no ha adoptado hasta el momento ninguna medida cautelar de protección, tal como exigió Rivas el pasado viernes.

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Juana Rivas con sus hijos

En la mañana de este pasado lunes Juana Rivas acudió al hospital de Cagliari para que se inspeccionara a su hijo menor por posibles malos tratos, donde, según informan fuentes cercanas al caso, quedaron ingresados. Según estas mismas fuentes, esta inspección hospitalaria fue sugerida por los Carabinieri, una vez que Rivas formalizara esa misma mañana una nueva denuncia por posibles malos tratas de su expareja, Francesco Arcuri, hacia el menor de sus hijos. 

Tal como refleja la denuncia, el menor, de cinco años presentaba numerosos hematomas en diversos lugares del cuerpo (la espalda a la altura del cuello, la zona inguinal, la axila, los pies y la boca). Según el relato del menor, estas lesiones se las produjo el padre en diversos momentos de ira "por no querer ducharse, no querer irse a la cama o por pedir hablar con su madre", tal como refleja la denuncia a la que ha tenido acceso este diario.

Se da la circunstancia que tras el ingreso de los menores en el hospital, éste impidió que la madre se quedara con los menores debido a que no había recibido una orden por parte del juzgado en ese sentido y que fue Arcuri, el que permaneció con ellos desde la noche del lunes hasta el mediodía de este martes en que solicitó el alta voluntaria y se llevó a los niños a Carloforte, lugar en el que tienen la residencia. Según el equipo jurídica de Rivas, a la madre se le ha negado, hasta el momento el parte del hospital.

Según fuentes de la defensa de Francesco Arcuri en declaraciones realizadas a la agencia Europa Press, el ingreso de los menores en el hospital sólo es una "estrategia" de defensa de Rivas y han anunciado que estudian medidas de para limitar el acceso de la madre a los pequeños de forma temporal. 

Lo que el entorno de Arcuri llama "estrategia de defensa", es lo que Rivas viene reclamando desde que en Julio de 2017 se escondió con sus hijos en Granada, para no entregarlos a su exparja, condenado por malos tratos en 2009 y a la que había vuelto a denunciar en julio de 2016 por malos tratos continuados: que se protegiera a sus hijos. Desde entonces, Rivas ha interpuesto diversas denuncias en Italia por presuntos malos tratos de su expareja hacia sus hijos y en varias ocasiones acudió al hospital ante signos de posibles malos tratos.

El pasado viernes por la mañana, las abogadas de Rivas en Italia habían solicitado al Tribunal de Menores de Cagliari que se tomaran medidas de protección urgentes hacia sus hijos por posibles malos tratos continuados. El escrito iba acompañado del informe de la pediatra forense Maria Serenella Pignotti que examinó fotografías de hematomas tomada a lo largo de los últimos meses, los informes de emitidos por el hospital que examinó a los menores en diversos momentos, así como audios recientes de los niños. Esta experta remitió su informe a la Fiscalía de la República para que tuviera conocimiento de lo que considera un "grave riesgo" de la "integridad psico-física" que viven los menores. Según el escrito de esta experta, las imágenes de hematomas analizados en las fotografías "no son compatibles con una génesis espontánea (autoinflingidas, por ejemplo, mediante juegos infantiles)", sino que son "compatibles con una génesis de traumatismo inducido por golpes o palizas."

Según el relato de su equipo jurídico, Rivas recogió a los menores el pasado viernes por la noche en Carloforte para pasar con ellos el fin de semana, como es habitual, y llegó de vuelta a al domicilio en el que se aloja pasadas las once de la noche con el menor ya dormido. Durante la ducha de la mañana, la madre vio diversos hematomas "en todo el cuerpo" de su hijo menor, que según el relato de los niños fueron provocados por el padre en ataque de ira y enfados. Ese mismo sábado Rivas se desplazó a la comisaría y puso los hechos en conocimiento de la policía, que finalmente fueron relatados en una denuncia que la madre formalizó en la mañana de esta pasado lunes. Tal como relatan  sus abogadas, Rivas llevó a los menores al hospital para que fueran examinados por un médico forense a sugerencia de la propia policía. 

Según ha podido saber este diario, la diplomacia española en Italia está al tanto del caso y ha permanecido en contacto constante a lo largo del fin de semana y este lunes con las abogadas de Rivas a través de su Cónsul en Roma. Un escrito redactado por el Centro de la Mujer del Ayuntamiento de Maracena (Granada), donde tanto Rivas como su hijo mayor han sido atendidos como víctimas de violencia de género, solicitó el pasado viernes que el Gobierno tomara cartas en el asunto dada la "gravísima situación de riesgo" y el "atentado a sus derechos fundamentales" que corren tanto Rivas como los menores. El escrito exhortaba al Ministerio que aplicara en para Rivas y sus hijos el Protocolo de Actuación para la atención de las mujeres españolas y sus hijos víctimas de violencia de género en el exterior, como medida de tutelar y proteger a estos tres ciudadanos españoles en Italia.

Fuentes del Ministerio de Exteriores se han limitado a confirmar a Público que "el Consulado General de España en Roma, como viene haciendo desde el principio, está realizando un estrecho seguimiento del caso desde el más absoluto respeto a la independencia del poder judicial italiano y a las competencias de las autoridades cisalpinas". También afirman que tanto el Cónsul en Roma, como el Consulado Honorario en Cagliari "están en contacto con los abogados de la señora Rivas y con las autoridades italianas".

Ninguna medida cautelar

Hasta el momento la justicia italiana no ha tomado ninguna medida cautelar de protección hacia los menores, que han vuelto a su residencia de con su padre al domicilio habitual, una casa aislada en una pequeña isla (Carloforte), en la que conviven con Arcuri desde que éste se llevara a los menores de Granada en agosto de 2017, cuando la justicia obligó a Rivas a entregarlos a su expareja.

El próximo día 3 de julio, un juzgado de investigaciones preliminares de Cagliari decidirá sobre el archivo de las denuncias presentadas por Rivas contra su expareja entre 2016 y 2019 por malos tratos continuados hacia ella y hacia sus hijos. Esta decisión del juzgado se adoptó tras el recurso presentado por las abogadas de Rivas en Italia contra la propuesta de archivo en bloque de las denuncias presentada en febrero pasado el fiscal de Cagliari . Entre ellas, la que Rivas presentó al poco de llegar con sus hijos a Granada en 2016 y que nunca fue investigada. También hay otras siete denuncias que Rivas interpuso ya en Italia contra Arcuri por posibles malos tratos hacia sus hijos.

Pero esto no es lo único que queda pendiente en este caso. Sus abogadas italianas presentaron también un recurso ante el Tribunal de Apelaciones de Cagliari, en contra de la sentencia del tribunal de lo civil que el pasado marzo otorgó la custodia de los menores a Arcuri. Por otro lado, el equipo jurídico de Rivas en España ha presentado esta semana el recurso de casación ante el Tribunal Supremo, en contra de la sentencia que la condenó a cinco años de prisión por dos casos de sustracción de menores y a seis de inahabilitación de la patria potestad.​

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