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La Justicia catalana quiere desahuciar un refugio de animales con 31 años de actividad

Más de medio centenar de perros y gatos se alojan en la Protectora del Garraf, en Cubelles. La sentencia del TSJC llega tras el ultimátum de 15 días que le dio el consistorio para cerrar el recinto al acreditar que no cuenta con licencia de actividad. 

Imagen de archivo. /EFE

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El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) exige el cese inminente de la actividad de la Protectora de Animales y Plantas del Garraf, en el municipio barcelonés de Cubelles, tras acreditar que no cuenta con licencia de actividad, después de 31 años dedicados al cuidado de animales abandonados. Esta sentencia llega después de que el gobierno municipal le diera al refugio un ultimátum de 15 días para cerrar el recinto, según ha informado La Vanguardia. Las dos semanas límite han terminado pero los responsables de este espacio —de propiedad privada— se han negado y han advertido que no se irán "por las buenas". 

Más de medio centenar de perros y gatos se alojan en este refugio. Aun así, el consistorio pretende llevar a cabo el desalojo a finales de marzo, incluso no descarta pedir la orden de un juez para acceder de manera forzada. Pero el responsable de la entidad, Alex José, no se muestra preocupado ante las amenazas e insiste en que no tiene intención abandonar el recinto. El pasado mes de noviembre se iniciaron los trámites para la ejecución del desahucio, cuando se firmó el decreto de alcaldía, y durante este tiempo el Ayuntamiento confiaba en que la sentencia se acatara sin tener que intervenir. 

"Queremos resolver el tema de la manera más civilizada posible", afirma el portavoz de la protectora Josep María Hugué, en declaraciones al citado periódico, que prevé que en los próximos días el espacio quede ya clausurado. "Están haciendo todo lo posible para que la protectora desaparezca, que los terrenos sean urbanizables y beneficiarse de ello", relata. El consistorio desmiente estas acusaciones pero no descarta qué ocurrirá en ese espacio en un futuro.

Fue en 2004 cuando un vecino presentó una queja porque la protectora no tenía permisos. De este modo se inició la polémica y el Ayuntamiento concluyó  que el recinto debía cerrar pero la protectora elevó el caso a los tribunales, que en 2015 dieron la razón al gobierno municipal y emitieron la sentencia pidiendo el cese de la actividad. El refugio de animales aseguró no necesitar una licencia porque en el año 2000 se registró como núcleo zoológico

El Ayuntamiento de Cubelles tendrá que encargarse de reubicar a los animales. Asegura tener preparado un protocolo para hacerlo de manera subsidiaria y mantiene un acuerdo con la Mancomunidad Penedès Garraf para hacer uso del Centro de Acogida de Animales Domésticos (CAAD) cuando un perro es recogido en la calle.

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