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Madrid, qué bien resistes Del Madrid antifascista al del PP: mapa de una ciudad bombardeada

La exposición 'Madrid, ¡qué bien resistes!' recuerda los años en los que la ciudad combatió las embestidas franquistas mezclando fotografías de la época con otras actuales para situar al espectador. 

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Fotografia de la exposición Madrid, ¡qué bien resistes!/Ayuntamiento de Madrid.

Un Madrid republicano, prosoviético, anarquista y miliciano que resistió 850 días el asedio franquista hasta la derrota de 1939, resumido en 50 fotografías. Una pensada selección de imágenes que, mezcladas con fotogramas actuales, sirve para generar un diálogo entre ayer y hoy sobre la resistencia en la Guerra Civil.  

Uno de los vigilantes de la exposición –gratuita y de lunes a domingo– asegura que en su mayoría, el público que acude es gente mayor que quiere ver y recordar el Madrid en el que creció o en el que sus padres sobrevivieron. 

El toque diferencial de esta exposición comisionada por Javier Marquerie y que estará hasta finales de mayo en La Casa de la Panadería se debe a su manera de imbricar el pasado con el presente. Fotografías de Robert Capa, Albert Louis Deschamps o Juan Guzmán, modificadas para ubicar al espectador en el punto en que se tomaron.

Marquerie trabaja en Madrid, ¡qué bien resistes!, el género de la refotografía. "Quería evitar simples fotos del antes y del después. Que las fotos encajasen perfectamente para que el tránsito entre el presente y el pasado fluyese mucho", asegura el fotógrafo. 

Para ello, Marquerie hizo las fotos actuales desde el mismo ángulo y a la misma hora del día para que la luz y el montaje cuajasen: "Era por una cuestión de iluminación, para no tener que hacer arreglos con ordenador. De algunas fotografías antiguas se sabe incluso la hora, aunque otras hasta hubo que localizar el sitio, lo que ha sido un trabajo difícil", comenta el artista. 

Así podemos ver, por ejemplo, una imagen en la que el mítico –pero actual– Schweppes de Gran Vía atiende a un desfile de enfermeras alistadas en la resistencia madrileña. Si Madrid guarda un espacio importante en el alma del espectador, el contraste de las imágenes acabará emocionándolo. Allí donde ahora la gente se reúne, bebe y celebra, yacieron cadáveres de antifascistas. El montaje es parecido –aunque sin ese toque provocador– al que Shahak Shapira llevó a cabo con Auswitzch, comparando imágenes de judíos apilados con turistas fotografiándose sin mucha conciencia del suelo que pisaban. 

Fotografía de la Exposición. Ayuntamiento de Madrid.

Los bombardeos también ocupan una parte sensible de la exposición, que sirve para rememorar con imágenes un pasado intencionadamente oculto de lo que vivió la capital: "Hemos querido visibilizarla porque la historia de los bombardeos de Madrid es poco conocida, igual que la historia de la Guerra Civil en general", dice Txema Urkijo, del Comisionado de Memoria Histórica del Ayuntamiento de Madrid. 

La exposición también muestra a republicanos tras la derrota de camino a alguno de los campos de concentración que se instalaron en Madrid o bolsas apiladas a modo de trinchera para defender los negocios de la Plaza Mayor. Imágenes que hay que ver para hacerse a la idea de lo que fue la guerra en la capital. 

Se deja algún espacio para el sarcasmo –o para padalear bien la derrota–, al mezclar manifestaciones por la calle Génova con la actual sede del PP coronando la cuesta. Madrid, ¡qué bien resistes!, tiene espacio para muchos detalles. 

"Lo que me motivaba para hacer este proyecto era el desconocimiento que los propios habitantes de Madrid tienen sobre cómo la ciudad padeció la guerra. Lo más importante era tratar de abarcar lo máximo geográficamente hablando. Me interesaban menos las fotos de los destrozos causados por las bombas, prefería centrarme en lugares como Vallecas, el Barrio de Salamanca, del que se decía que no sufrió la guerra, o Ciudad Universitaria", dice su autor. 

La escalinata del templo de Debot a rebosar de milicianos acudiendo a la sede, la Puerta de Alcalá con carteles celebrando el aniversario de la creación de la URSS, la CNT patrullando por la Puerta del Sol... Las imágenes hablan por sí solas de un Madrid que hizo lo que pudo frente al fascismo que lo asediaba.

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