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Movilidad coronavirus El 65% de las aceras de Madrid no garantiza el distanciamiento interpersonal de dos metros

La estrechez de las aceras complica que los peatones puedan cumplir con el espacio interpersonal para prevenir nuevos contagios. Según la consultora de geointeligencia Inspide, "ni siquiera" el 9,8% de las aceras sería apta para que ciudadanos con movilidad reducida puedan transitar sin incumplir el distanciamiento aconsejado por los expertos sanitarios.

Dos personas caminan por una acera estrecha de Madrid. (Reuters/Susana Vera)
Dos personas caminan por una acera estrecha de Madrid. (Reuters/Susana Vera)

alejandro tena

El fin del confinamiento cada vez está más cerca, sin embargo, la vuelta a la normalidad previa a la pandemia no será sencilla. Para dejar atrás el virus hacen falta, tal y como indican los expertos, planes de desescalada que impidan que el regreso de la vida a las calles se traduzca en un nuevo brote de coronavirus. El punto de partida de esos planes pasa por la denominada distancia interpersonal, es decir, reducir al máximo el contacto entre los ciudadanos para evitar contagios. Esa separación se ha de mantener en todos los lugares públicos cuando llegue el fin del estado de alarma y, según el Gobierno, debe ser de al menos 2 metros.

Se trata de un distanciamiento aparentemente mínimo que, sin embargo, Madrid no podrá asegurar al cien por cien. Tanto es así, que el 65,6% de las aceras de la capital no cumplen con los requisitos mínimos para garantizar el espacio interpersonal planteado por las autoridades, tal y como evidencia un estudio reciente de la compañía de geointeligencia Inspide, que ha creado una herramienta cartográfica con la que se pueden calcular rutas en función de las rutas peatonales cuyas condiciones métricas permitan respetar el distanciamiento.

Según explican desde Inspide, los cálculos realizados parten de la recomendación gubernamental de los dos metros de distanciamiento y, teniendo en cuenta que cada peatón ocupa 0,5 metros de acera, concluyen que el ancho mínimo de una senda debe ser de 3,5 metros, algo que no se cumple en la mayoría de la ciudad. Además, el estudio de geointeligencia señala que "ni siquiera" el 9,8% de las aceras de la ciudad son aptas para que las personas con movilidad reducida puedan transitar.

"Este es el momento de que el peatón gane espacio", explica a Público Juan José Cabrera, CEO de Inspide, que señala que el mapa interactivo que acompaña el estudio es una herramienta necesaria para que los ciudadanos puedan reducir el estrés que supondrá salir a la calle y organizar rutas por las vías más amplias –aquellas que vienen representadas en color morado– y evitar las calles con aceras mínimas –cartografiadas en color amarillo–. No en vano, el trabajo presentado por este grupo de geointeligencia bien podría servir de apoyo para que las instituciones "apoyen con datos" sus planes para dirigir el postconfinamiento.

El mapa interactivo, en cualquier caso, pone sobre la mesa el modelo de organización urbana del que dispone Madrid, donde el espacio destinado al uso del vehículo privado es superior a las zonas destinadas a los peatones. Una problemática que, dada la emergencia sanitaria, se visibiliza más que nunca, por lo que las instituciones deberán encontrar una respuesta que no se traduzca en un incremento de los desplazamientos en coche. Para Cabrera, los datos muestran también posibles soluciones a dar seguridad a los peatones: "Una de las soluciones más fáciles podría ser cerrar las calles a los coches".

"De algún modo hay que sacar el espacio para las aceras; o reduces los carriles de los coches o quitas las bandas de aparcamiento"

"De algún modo hay que sacar el espacio para las aceras; o reduces los carriles o quitas las bandas de aparcamiento… Esto tendrá repercusiones políticas y sociales, pero igual que en un momento hubo un cambio de pensamiento respecto a la ciudad en torno al coche, ahora debe haber otro cambio en relación a la crisis sanitaria que vivimos", agrega Alfonso Sanz, geógrafo urbano de Gea21.

La herramienta diseñada por Inspide muestra también la necesidad de abrir ciertos parques como el de El Retiro para que los caminantes puedan evitar el contacto. Observando este caso concreto a través del mapa, se comprueba que mientras el espacio verde y los caminos que recorren el interior del parque están clausurados, las aceras que rodean su perímetro incumplen con diámetro requerido de 3,5 metros. "Permitir que estos lugares sean lugares de tránsito podría garantizar que los ciudadanos cumplan con el distanciamiento social", apunta Cabreara.

Diferencias por barrios

De los 131 barrios que componen Madrid, tan sólo 19 tienen un porcentaje de aceras aptas para el distanciamiento social que sea inferior al 50%. Por otro lado, el barrio de Fuentelarreina, es el que menos aceras cumplen con los requisitos de seguridad sanitaria, ya que el 89, 6% de sus vías peatonales no se adecuan al diámetro de los 3,5 metros mínimos. Le sigue El Plantío, con 89,5% de las aceras estrechas. Ambos barrios tienen rentas medias de 98.126 euros y 101.419 euros respectivamente.

No en vano, las siguientes zonas con peores porcentajes de aceras inaccesibles se sitúan en el extrarradio y tienen, según los datos del Ayuntamiento, rentas medias por hogar que no superan los 31.000 euros. De esta forma, el ranking lo continúa Pradolongo (con el 88,1% de sus aceras fuera de los requisitos para el distanciamiento social y una renta familiar media de 23.174 euros), Zofío (87,7% de aceras y una renta de 25.498 euros de renta), Berruguete (86,6% y 28.946 euros de renta media), Centro Histórico de Barajas (86,2% y 29,450 euros de renta) y Campamento (85,5% y 31.913 euros de renta media).

El mapa, por otro lado, dibuja también una clara diferenciación urbana entre las vías situadas en el centro de la capital y aquellas que se articulan en los barrios circundantes, marcados, en la mayoría de los casos, por el color amarillo relacionado con las calles con más riesgo de contacto físico entre peatones. Buen ejemplo de ello es el contraste entre el Barrio de Salamanca (Paseo de los Jerónimos con 42,5%, Paseo de Recoletos con 48,2% y Goya con 56,7%) y la zona que linda por el este, Fuente del Berro (79,7%) y Guindalera (64,5%), así como los barrios fronterizos del oeste: Justicia (67,1%), Cortes (67,8%) o Universidad (78,6%).

Por contra, los barrios nuevos del extrarradio de Madrid son de los que mejores índices presentan en la relación de sus aceras y el cumplimiento de las distancias interpersonales. Así, zonas como el PAU del Ensanche de Vallecas, con un 26% de vías peatonales inadecuadas, o Valdebernardo (29,5%) y Valderribas (31,5%) son algunos de los lugares de la capital con mejor capacidad de adaptar sus tramos urbanos a las necesidades sanitarias que vendrán tras el confinamiento. 

[Puedes acceder AQUÍ al mapa diseñado por Inspide y comprobar si las aceras de tu barrio cumplen con los requisitos mínimos para el distanciamiento interpersonal]

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