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Parque Nacional de Doñana Los riesgos que entraña el paso de las hermandades del Rocío por el Parque Nacional de Doñana

Organizaciones ecologistas y conservacionistas advierten de los peligros derivados de un trasiego de más de 700 vehículos a motor y cerca de 10.000 personas por el corazón de esta joya de la naturaleza europea.

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El Parque Nacional de Doñana. EFE

El Parque Nacional de Doñana soporta estos días el paso de 768 vehículos a motor y cerca de 10.000 personas de las 12 hermandades del Rocío de la provincia de Cádiz que cruzan las entrañas de esta joya de la naturaleza camino de la aldea almonteña. El ruido, los gases y la basura que generan estas comitivas alteran la paz en la que viven el resto del año las especies de este espacio protegido, Reserva de la Biosfera, único de sus características en Europa, al que se prohíbe el acceso, salvo en visitas guiadas y controladas, para poder preservar así su enorme riqueza ambiental. Tan sólo la tradición de la romería del Rocío consigue salvar ese cordón ambiental.

Organizaciones conservacionistas, ecologistas y expertos medioambientalistas advierten año tras año de los riesgos que entraña el paso de las hermandades por el corazón de este parque nacional, aunque con diferentes matices y poniendo el acento en distintos aspectos de un trasiego humano y motorizado de la magnitud de la romería del Rocío. Las hermandades aseguran que se afanan para que todo quedé como estaba antes de cruzar el parque, pero…

"El problema es que la sociedad actual se relaciona con su entorno de otro modo, y el Rocío no es ajeno a eso", asegura Juanjo Carmona

Juanjo Carmona, miembro del equipo de la oficina de WWF en Doñana, empieza por el principio, por la historia, por los 400 años de existencia de la romería. Si el Rocío hubiera sido un enemigo del parque, ya se lo habría cargado, pero lo cierto –dice- es que como actividad cultural, social y tradicional ha convivido con Doñana durante todo este tiempo. "El problema –añade- es que la sociedad actual se relaciona con su entorno de otro modo, y el Rocío no es ajeno a eso. El Rocío en sí no es el problema".

Esa nueva forma de relación con el entorno se traduce, según Carmona, en el uso de vehículos a motor, que ha propiciado que en 40 años se haya duplicado el número de hermandades que peregrinan a la aldea de Almonte (Huelva) por la mayor comodidad y facilidad de acceso, y en la generación de más basura contaminante y de riesgo (plástico, latas, botellas). Todo eso produce un impacto y, por tal razón, sostiene el representante de WWF en Doñana, es necesario debatir entre todas las partes implicadas y establecer límites. ¿Cuáles? Por ejemplo, reducir el número de vehículos motorizados, lo cual conllevaría asociado un menor número de personas atravesando el parque nacional. ¿Cómo se haría eso? En la redacción de un nuevo plan sectorial de los tránsitos rocieros.

Ecologistas en Acción ha pedido esta semana a las hermandades rocieras, al Espacio Natural de Doñana y a la Junta de Andalucía que actúen para "reducir lo máximo posible" el número de vehículos a motor autorizados para transitar por los caminos de Doñana, debido a la "situación de peligrosidad extrema de incendio forestal" en ese espacio protegido debido al calor y la falta de lluvia de las últimas semanas. Esta organización aboga por limitar el permiso a los vehículos necesarios para garantizar la seguridad de las hermandades y desviar el resto de los que realizan el camino desde la provincia de Cádiz hacia la ruta por la playa que llega hasta Matalascañas, ya en el término de Almonte.

Plástico para los animales

Y no sólo teme Ecologistas en Acción el paso de los potentes todoterrenos de las hermandades. También advierte de los riesgos que entraña la multitud que atraviesa Doñana estos días. "A pesar de que lo hacemos notar y aportamos sugerencias cada año", tras el paso de miles de personas, "los caminos y algunas zonas de acampada quedan en un lamentable estado de suciedad, con basuras de todo tipo, a pesar de la colocación de contenedores".

"Los cristales pueden provocar incendios y herir a animales, los plásticos y las toallitas no se degradan y se acumulan en zonas sensibles o son llevados por el aire a la playa y al mar o son ingeridos por la avifauna", señala esta organización ecologista a modo de dietario de los peligros que entrañan los residuos que quedan en el camino de las comitivas rocieras.

"La tradición romera es histórica e importante, pero no todo vale bajo el paraguas de la palabra tradicional", expone un experto

Un experto en Doñana, de su historia e importancia, el periodista Jorge Molina, responsable del blog Doñana 50 en el que se aborda la trayectoria de un parque nacional que cumple este año medio siglo de existencia, tiene una más que fundada opinión sobre este tema: "Como en el litoral o en otros ámbitos naturales, el gran crecimiento de los usos, como es el tránsito rociero en este caso, obliga sin duda a un control. La tradición romera es histórica e importante, pero no todo vale bajo el paraguas de la palabra tradicional", explica.

Jorge Molina, que es autor también del libro Doñana, todo era nuevo y salvaje, no se muerde la lengua: "Creo que ha habido un abuso por parte de no pocos rocieros. Proliferan muchos pasos extraordinarios a través de Doñana con motivo de algunas efemérides locales, a veces cogidas por los pelos. Sobre todo, los vehículos a motor deben limitarse, y en esto hay que ser muy estrictos. Como en las zonas por las que se transita, a veces delicadísimas, se crían especies emblemáticas, la playa es una gran opción alternativa". Y apostilla: "Existen muchos más rocieros respetuosos hoy que hace 20 años, pero todavía hay demasiados que creen a Doñana una suerte de parque periurbano, un mero telón de fondo para su objetivo: divertirse rumbo a la aldea".

"El tránsito romero se realiza durante un momento crítico para muchas especies que se encuentran en pleno periodo reproductor", advierte SEO-BirdLife

A la Sociedad Española de Ornitología, SEO-BirdLife, también le preocupa ese tránsito humano multitudinario por las entrañas de Doñana, por ello voluntariado de la organización se ocupa cada año durante la romería del Rocío de vigilar los nidos de aves protegidas al paso de las hermandades. No en vano, advierten, el tránsito romero se realiza durante un "momento crítico" para muchas especies que se encuentran en pleno periodo reproductor, atravesando también territorios de cría de especies gravemente amenazadas como el lince ibérico o el águila imperial.

SEO-BirdLife recuerda que Doñana está protegida también por la legislación comunitaria bajo la figura de la Red Natura 2000, la más importante red europea de protección de los hábitats y especies más valiosas y amenazadas de la Unión Europea. "Se trata de un espacio que acoge importantes valores de nuestro patrimonio natural", como lo demuestra el hecho de que también ha sido declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad, recalca de la Sociedad Española de Ornitología.

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