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¿Puede Venecia seguir inundándose?

La capital véneta sufre el 'acqua alta' 8 veces al año. ¿Por qué ha sido noticia ahora, entonces? Aunque el cambio climático y la bajada del nivel del suelo influyen en el aumento de las inundaciones, Venecia tiene una esperanza para que éstas dejen de ser pronto un problema: el conocido MOSE.

El alcalde de Venecia, Luigi Brugnaro, camina por la inundada Plaza de San Marcos. REUTERS/Manuel Silvestri

La Serenissima siempre se ha inundado y siempre inundará. Es más, la capital véneta sufre el alta marea 8 veces al año. ¿Por qué ha sido noticia ahora? En pocas palabras: 187 centímetros de altura. Otra cosa bien distinta, es cómo podría Venecia convivir con ello lo mejor posible, en su cotidianidad. Las espectaculares fotos de la inundación de los últimos días demuestran que, en situaciones realmente extraordinarias, como la de la semana pasada, la famosa acqua alta deja de ser una curiosa característica para pasar a ser un grave problema para el patrimonio artístico de una de las ciudades más conocidas de Italia. Y un perjuicio para la vida económica de la antigua República Marinera.

¿Se puede, ahora mismo, visitar Venecia por turismo? Tras varios días de inundación con daños todavía incalculables por un valor de al menos cientos de millones de euros, la capital véneta está volviendo, poco a poco, a la normalidad. Ahora, atendiendo a los principales medios de comunicación transalpinos, el nivel de la marea permanece dentro de la media acorde a la temporada otoñal. Símbolo de ello es la reapertura del célebre Teatro La Fenice este domingo, que verá protagonista el Don Carlo de Giuseppe Verdi. Han sido días "muy díficiles" explican desde la institución cultural, ya que el personal artístico ha tenido que desplazarse a la vecina ciudad de Treviso para realizar todos los ensayos antes del arranque post inundación. El Teatro alla Scala de Milán, por su parte, ha colaborado recaudando fondos para su compañera véneta.

Tras una cancelación masiva de reservas hoteleras del 35%, Venecia se encuentra en un estado frágil, sobre todo desde un punto de vista anímico. Los habitantes y los comerciantes están en plena fase de arreglo para reparar todos los desperfectos causados por la anómala inundación. El personal de limpieza de la ciudad no ha parado de trabajar para garantizar la mayor accesibilidad posible de la capital véneta, pero todavía queda mucho por hacer. De hecho, todavía hay muchas zonas de la Serenissima por las que no se puede transitar. Las líneas de transporte público están sufriendo variaciones y es recomendable que todo visitante lleve consigo vestimenta adecuada que garantice impermeabilidad.

Esto no significa que ahora Venecia esté tan inundada como hace una semana. Pero los habitantes y los turistas que se encuentren estos días en la capital del Véneto deberán seguir siendo precavidos. Con 120 centímetros de altura de la marea, así pues la medida prevista estos días en la ciudad transalpina, se inunda el 35% de la Serenissima República. Una de las zonas que más rápidamente sufre el acqua alta es precisamente uno de los lugares más emblemáticos, la Plaza de San Marcos, donde lucen el Campanario y la Basílica de San Marcos. Para que las personas que permanecen en la isla estén alerta en todo momento acerca de las posibles subidas del nivel del agua, el Ayuntamiento de Venecia disfruta de un sistema de señales acústicas repartido por toda la ciudad, que a través de sonidos específicos avisa de los diferentes tipos de acqua alta en base a su envergadura.

Los números hablan claro. Y pueden ayudar a entender de forma completa el fenómeno del acqua alta en la capital véneta. Por debajo de los 80 centímetros respecto al mar, la altura del agua en Venecia es normal. Una vez alcanzados los 110 centímetros, el 15% de la ciudad estaría inundada; con 130 centímetros el 40%; con 140 centímetros el 55%. Las inundaciones con más de 110 centímetros de altura se producen unas cuatro veces al año, pero por encima de esas cifras son realmente infrecuentes. La inundación de estos últimos días es la segunda mayor desde que hay mediciones, por detrás sólo del agua alta de 1966, que casi alcanzó los dos metros. Los 194 centímetros de entonces provocó que el Gobierno italiano invitara a los mejores ingenieros de la época a que encontraran una solución para Venecia de modo que aquello no volviera a repetirse. La solución llegaría en los años 80.

Así pues, Venecia tiene una esperanza para que las inundaciones dejen de ser un problema. Es el conocido MOSE, acrónimo de Modulo Sperimentale Elettromeccanico, el sistema de diques móviles compuesto por 78 barreras de color amarillo situado bajo el agua de la laguna de Venecia para contener el acqua alta que tanto sufre la ciudad, sobre todo por encima de los 110 centímetros. Así pues, se trata de una macro obra de ingeniería civil que, sin embargo, todavía está en torno al 94% respecto a la completación de toda la infraestructura. Las citadas barreras, ancladas en el fondo de la laguna con una estructura de hormigón, en situaciones de normalidad permanecerán bajo el agua. Pero en el momento en el que el alta marea pudiera provocar problemas a la Serenissima, se levantarían hasta bloquear el flujo marítimo de la laguna de Venecia.

La obra no ha estado exenta de polémicas por sus altos costes –5.500 millones de euros–, pero sobre todo por la lentitud de su ejecución y los casos de corrupción a ella vinculados, por un valor que oscila en torno a los 20 millones de euros. Se puso en marcha hace más de 15 años y todavía se necesita esperar al 2021 para poder verla en funcionamiento, así pues, con una década de retraso. "Si el MOSE hubiera estado en funcionamiento, habríamos evitado esta marea alta excepcional", dijo el alcalde de Venecia, Luigi Brugnaro, después de las inundaciones de hace diez días.

El acqua alta, no es otra cosa que la subida del nivel del mar, provocada por las mareas en Venecia. A su vez, las mareas están condicionadas bien por los fenómenos meteorológicos o bien por los astronómicos. Según las informaciones publicadas por las principales cabeceras italianas, los factores principales que influyen en el acqua alta veneciana son: la atracción de la Luna y la consecuente generación de mareas, las lluvias copiosas y los vientos de sudeste procedentes del Mar Adriático. Luego, hay dos factores más, añadidos: la bajada del nivel del suelo de la isla y la subida generalizada del nivel del mar.

Atendiendo a los estudios publicados por el Instituto Superior para la Protección y la Investigación Ambiental (ISPRA, en italiano) se deduce y se comprende que la progresiva subida del nivel del mar en el planeta influye en la mayor frecuencia del acqua alta en Venecia y con alturas muy reseñables a nivel estadístico. Una subida del nivel del mar que, sin duda alguna, es provocada por la crisis climática. Así pues, el calentamiento global favorecerá que la característica acqua alta sea cada vez más habitual en una ciudad acostumbrada a ponerse las botas impermeables de vez en cuando. Pero si el MOSE no entrara en función más pronto que tarde, Venecia seguirá inundándose.