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Violencia machista 'Nos duele a todos': el concurso que busca sensibilizar para prevenir el maltrato entre los jóvenes

El joven ingeniero Pablo Torrecillas fue el ganador de la última edición del certamen organizado por la Fundación Mutua Madrileña, en el que se premian iniciativas por la igualdad y contra la violencia de género.

En la imagen, todos los ganadores de la pasada edición | Fundación Mutua Madrileña

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Más de 800 millones de mujeres en todo el mundo sufren violencia solo por el hecho de ser mujeres. En España, desde 2003, son cerca de un millar las mujeres asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas. Educar y sensibilizar desde la escuela para prevenir y evitar conductas que puedan desembocar en situaciones de maltrato y violencia de género es fundamental para revertir esta lacra.

Desde hace cinco años, la Fundación Mutua Madrileña convoca el concurso 'Nos duele a todos', que premia las iniciativas por la igualdad y contra la violencia de género de estudiantes de toda España. Un certamen que este año ha batido récords con 840 propuestas presentadas entre los más de 600 centros de enseñanzas medias y superiores. 

En la pasada edición, el barcelonés Pablo Torrecillas fue el máximo ganador de su categoría Grado, Posgrado y Formación Profesional Superior. El joven cuenta que se encontró “en las redes sociales” con el concurso #Nosdueleatodos y no se lo pensó dos veces. Sin embargo, los premiados de esta edición aún tendrán que esperar unas semanas más para conocer quien será finalmente el ganador. 

El ganador de la pasada edición propone “caminar juntos” para resolver el micromachismo y luchar contra el maltraro

“Muchas veces los concursos se basan en obtener ideas del público en general. Pero en este concurso promovía que los alumnos de universidades y colegios pensasen. No era sólo un concurso, sino un proyecto, lo cual está muy bien, porque se fomenta que la gente piense, tenga una idea y la plasme en un diseño, un cartel, o lo que fuere”, cuenta Torrecillas.

El entonces estudiante de cuarto curso del Grado en Ingeniería en Tecnologías Industriales (Escuela Técnica Superior de Barcelona), resultó ganador del primer premio en la categoría universitaria con el vídeo Todos somos responsables' una cuantía que ha destinado a financiar gran parte del máster que está terminando en estos momentos sobre Desarrollo y aplicaciones móviles.

No era el primer concurso en el que participaba. Su inquietud viene de atrás. Fue finalista en 2008 en el First Lego League (Robotics); logró el primer premio en I Viefe contest winner (Industrial Design) Viefe, en 2014, y fue finalista en el Best Engineering Competition Week 2015 (Engineering), entre otros.

La idea premiada

En su vídeo, Pablo explica que “su protagonista, María, no es consciente de todas las diferentes formas en las que se puede producirse la violencia de género y de que acabar con esta lacra es responsabilidad de todos los agentes sociales”.

“La idea del vídeo era, y es, plasmar ese comportamiento entre los chicos y las chicas. Pequeños gestos que en su momento no tienen apenas impacto pero, cuando los sumas todos, tienen un efecto muy negativo. Se hace mucho hincapié en las noticias más graves, y eso tiene sentido, pero a lo mejor, por volumen, es mucho más nocivo y tienen un impacto muy negativo estas pequeñas noticias de micromachismo, que se toman como algo normal. Pequeños gestos que poco a poco van afectando y disminuyendo la autoestima de las personas”, explica el autor.

“Creo que es más fácil que la gente se sienta identificada con impactos y casos más pequeñitos, que se han vivido más veces y no se le dan tanta importancia. El asesinato se queda casi en la televisión. En cambio, estos pequeños gestos de los que hablo en el vídeo (empujones, menosprecio, decir cómo vestirse, control del móvil…), se perciben más”.

La idea de Torrecillas de combatir el micromachismo se complementa con un objetivo social ambicioso: “Muchas veces, el hecho de que la persona ofendida lo asuma como normal (porque no ha tenido la educación correcta, o porque no se lo han explicado, por ejemplo), le hace de alguna manera responsable. No se debería aceptar por ninguna parte, ni por el que la hace ni por el que la recibe”.

El joven considera que esas “sutilezas” no deberían estar aceptadas socialmente. “Tanto de un lado como del otro, se acepta esa interacción con normal. Y ahí sí que somos todos responsables, en el sentido de que los padres educan a sus hijos, los hijos con sus amigos, etc. Todo el mundo tiene responsabilidad en este tipo de acciones”, sentencia.

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