La razón por la que hoy tenemos más mascotas que nunca
El número de mascotas existentes actualmente dicen mucho de la sociedad en la que vivimos.

Zaragoza--Actualizado a
Según la Asociación Española de la Industria y el Comercio del Sector del Animal de Compañía (AEDPAC), en España hay más de 28 millones de mascotas. Una estimación que se reparte de la siguiente manera: 9,3 millones de perros, 5,8 millones de gatos, 7,9 millones de animales de acuario, 5 millones de aves y 1,5 millones de reptiles y pequeños mamíferos. Si tenemos en cuenta que, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), a 1 de julio de 2025 había 19.596.099 hogares en España, la primera conclusión es clara: nos gustan los animales. Cada vez más, cabría apostillar.
De hecho, según los datos de la Federación Europea de la Industria de Alimentos para Mascotas (FEIDAF), en España el número de perros aumentó un 39 % en los últimos 4 años, ya que en 2020 se estimaban unos 6,7 millones de perros en nuestro país. La tendencia, por lo tanto, es claramente alcista. Algo que contrarresta con los problemas de natalidad que existen en todo el Estado. De hecho, en España ya hay más perros que niños, pues según datos del INE en 2024 el número de menores de 14 años era de 6.974.590 personas. Dos cifras que para muchos expertos están relacionadas.
Las mascotas como sustitutivos de los hijos
Sin embargo, hay que tener mucho cuidado con reducciones simplistas o conclusiones apresuradas. Es importante tener en cuenta que la correlación no implica causalidad, menos en casos tan complejos como la configuración estructural de una sociedad. Así lo recoge el estudio The Link Between Companion Dogs, Human Fertility Rates, and Social Networks, publicado en Current Directions in Psychological Science en 2025, y que parte de la base de que no se trata simplemente de que los perros estén reemplazando a los hijos, sino que ambos fenómenos son consecuencias de causas comunes ligadas a cambios sociales, culturales y evolutivos.
Enikő Kubinyi, la investigadora que ha desarrollado el paper, pone como ejemplo el papel del perro en relación con los humanos y como, inicialmente, este tenía una función, ya fuese ayudar en la caza, guardar el ganado o proteger el hogar. Sin embargo, en la actualidad, la mayoría de canes son adoptados para ejercer de compañía, lo que sirve para saciar algunas necesidades como el cuidado o el afecto que sí resuenan con el papel de los hijos en el hogar. De hecho, la sociedad actual tiende a humanizar a los animales, e incluso se ha extendido el uso de términos como perrhijo.
No obstante, Kubinyi también afirma que la tenencia de mascotas e hijos no son excluyentes desde un punto de vista afectivo. De hecho, para ella, lo más probable es que la disminución de vástagos y el incremento de mascotas son dos fenómenos paralelos impulsados por estructuras sociales y culturales comunes.
Factores económicos
Según un informe elaborado por Save the Children, tener un hijo en España cuesta unos 758 euros al mes desde su nacimiento hasta los 18 años. Siendo un gasto progresivo, además, que va aumentando a medida de que el retoño va cumpliendo años y, por tanto, crecen sus necesidades. Así, según sus estimaciones, de 0 a 3 años un hijo cuesta 604 euros al mes, que se elevan a 692 euros al mes cuando tiene de 4 a 6 años. La factura aumenta a 812 euros al mes de 7 a 12 años; y se mantiene durante la adolescencia (807 euros al mes de los 13 a los 17 años).
No obstante, se trata de la estimación más conservadora de todas las realizadas. Por ejemplo, en un estudio realizado por Raisin, solo el primer año de vida de un bebé cuesta en torno a 11.586 euros. Mientras que la media de criar a un hijo según sus cálculos asciende a 900 euros al mes, o lo que es lo mismo, un total de 334.000 euros desde que nace hasta que cumple 31 años, edad media a la que se estima que se produce la independencia del hogar familiar.
Por su parte, tener una mascota no es barato, pero en comparación con un niño resulta mucho más asequible. Así, tener un perro en casa cuesta unos 1.500 euros al año, salvo que exista algún tipo de urgencia veterinaria, en cuyo caso la factura puede aumentar sensiblemente. Mientras que el gasto anual de un gato es de unos 968 euros al año. Por ello, resulta plausible creer que, en tiempos de incertidumbre económica, muchas personas que no se planteen tener descendencia sí puedan optar por acompañarse de un animal.
Nuevos modelos familiares
La cuestión económica es clave y subyace en toda decisión de vida que se toma, aunque no es la única. Otros factores, sin ir más lejos el tiempo disponible, que a su vez está íntimamente relacionado con el dinero disponible, también son claves para explicar una realidad: el modelo de familia ha cambiado mucho en los últimos años. Según los últimos datos ofrecidos por el INE, casi el 50% de las familias con descendencia cuentan con hijos únicos.
Además, según estos mismos datos, España posee 4.889.900 hogares unipersonales (un 26,1% del total) y 3.913.800 hogares en los que no reside ningún hijo (un 20,9% del total). Todos estos escenarios, unidos a la creciente individualización de las sociedades occidentales, hacen que se busquen en los animales una forma de generar nuevas relaciones afectivas.
De ello habla el artículo Toward more equal and mutual human‑pet relations: Insights and possible solutions based on social psychological theories, en el que se explora cómo la relación entre un humano y su mascota se sirve para cubrir una serie de necesidades psicológicas como: sentir una conexión emocional, tener un propósito de cuidado, manifestar una identidad personal o disponer de compañía y afecto. Unas motivaciones que pueden verse acrecentadas en las sociedades urbanas actuales, en las que los núcleos familiares son cada vez más pequeños y el contacto con los seres queridos se ve reducido por la falta de tiempo disponible o por la distancia en caso de las personas migrantes.
La pandemia como catalizador
De hecho, esto se puede observar en el papel que tuvo la pandemia del Covid-19 como acelerador de la adopción de animales en España. Aunque no hay datos oficiales, la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía (ANFAAC) sí cifró que de 2019 a 2021 el número de perros aumentó un 38% (de 6,7 a 9,3 millones), un incremento similar al que experimentó el número de gatos (de 3,7 a 5,8 millones, un 38%). Estas cifras se deben coger con pinza ya que se tratan de datos sectoriales, aunque sí sirven para ilustrar una tendencia generalmente aceptada y es que durante aquellos días aciagos el interés por rodearse de mascotas aumentó sensiblemente.
Nuevamente, los motivos pueden ser varios. Sin embargo, refuerzan el papel de los animales como apoyo emocional en un contexto de aislamiento social, en este caso literal a causa de las medidas de distanciamiento y las diferentes cuarentenas decretadas a lo largo del año 2020. El acelerador de una tendencia que da forma a la sociedad actual.

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