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La caída del empleo muestra la gravedad de la crisis en EEUU

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Por Keith Weir y Kevin Plumberg

Estados Unidos sufrió en noviembre la peor pérdida de empleos desde 1974, mostraron el viernes cifras oficiales que ponen de relieve la profundidad de la crisis financiera, la cual ha llevado a los principales bancos centrales a reducir agresivamente sus tasas de interés.

Las nóminas de empleo se contrajeron en 533.000, superando los 340.000 puestos calculados por los analistas consultados por Reuters.

Los mercados reaccionaron de inmediato al informe: las acciones, el petróleo y el dólar cayeron, mientras que inicialmente los bonos del Tesoro subieron.

"Estos son números horrendos. Esta es una economía que está en total caída libre ahora mismo. La confianza ha colapsado", dijo Nigel Gault, economista de Global Insight.

Las ventas mundiales de BMW, el principal fabricante de automóviles de lujo del mundo, se desplomaron en un cuarto en noviembre, mientras que Honda decidió acabar con su escudería de Fórmula Uno, en señales de los problemas que enfrenta la industria.

Con muchos países desarrollados en recesión o dirigiéndose a una, los bancos centrales han recortado de manera contundente sus tipos de interés y ahora los mercados se preguntan qué pasará si el coste del dinero llega a cero por ciento.

Los futuros de los tipos subieron tras el informe del empleo, pasando a dar casi por seguro un recorte de medio punto porcentual en el costo del dinero cuando la Reserva Federal se reúna a mediados de diciembre. De concretarse esa rebaja, la tasa quedaría en apenas 0,5 por ciento.

RECORTES DE EMPLEO

Los consejeros delegados de General Motors y Chrysler declararon el jueves ante un panel de legisladores profundamente escépticos que reiniciarían las conversaciones de fusión para obtener parte de los hasta 34.000 millones de dólares de ayuda de emergencia que Washington está considerando.

Los inversores están nerviosos sobre el futuro de la industria, cuyo fracaso podría afectar a una cadena de suministradores de partes y firmas financieras en todo el mundo.

"Se ha extendido la preocupación de que las instituciones financieras, incluyendo a las japonesas, no serían capaces de salir indemnes si los grandes fabricantes de coches en Estados Unidos entran en bancarrota", dijo Tsuyoshi Segawa, un estratega de Shinko Securities en Tokio. "No tenemos ni idea de dónde y qué sucedería si una gigantesca corporación como esas cae".

Compañías como la operadora de telefonía estadounidense AT&T, el banco suizo Credit Suisse y la correduría japonesa Nomura Holdings ya han anunciado el recorte de miles de empleos, preparándose para una larga y prolongada recesión.