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Palomitas para el clásico

Miles de personas vibraron ayer viendo el Barça-Madrid en el cine

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'Es casi como verlo en el estadio, y además el asiento es más cómodo, no hace frío y hay repeticiones'. Así describía ayer Mauro Bermúdez, de 62 años, cómo había sido la experiencia de ver el Barça-Real Madrid en el cine, una nueva forma de vivir el fútbol que se convirtió ayer en realidad para casi 16.000 espectadores de toda España.

Este seguidor del Real Madrid, al igual que el resto de personas que abarrotaban anoche una de las salas de los cines Yelmo del Centro Comercial Tres Aguas de Alcorcón, (Madrid), fue testigo de cómo el cine permite seguir las evoluciones del partido con unas sensaciones muy similares a las del estadio, rodeado de seguidores del mismo equipo, pero con la ventaja de las repeticiones, los primerísimos planos en alta definición y espectaculares efectos de sonido. De hecho, el público se comporta igual que en el campo: aplaude, grita, salta, insulta al árbitro y se echa las manos a la cabeza. Eso sí, pese a estar en tierras del Alcorcón, la bestia negra del equipo de Manuel Pellegrini, sólo una decena de espectadores saltaron de sus asientos con el gol de Ibrahimovic. Sin embargo, aunque están viendo un partido, los espectadores no olvidan los hábitos típicos de las salas de cine, como las palomitas y el refresco, configurando un modelo híbrido que no ha hecho más que empezar a rodar.

'A nuestras novias les gusta más venir al cine que ir a verlo al bar'

Aunque más de uno echaba de menos el tabaco, muchos decidieron ir al cine precisamente por la ausencia de humos. No en vano el público que siguió ayer el clásico en la gran pantalla estaba compuesto en gran parte por padres con niños que, con las camisetas de sus equipos, no dejaban de animar a sus ídolos. Es el caso de Gerardo Aguilar, de 34 años, que entró a ver el partido con su hijo mientras su mujer y su otra hija, menos aficionadas que ellos al deporte rey, daban una vuelta por el centro comercial. 'Me pareció una buena idea', explicó Gerardo a este diario. En el caso de los jóvenes programadores informáticos y compañeros Óscar López y Daniel Tejera, el primero culé y el segundo merengue, decidieron ir al cine por otra razón: 'A nuestras novias les gustaba más venir al cine que ir a verlo al bar'.

Por otro lado, tanto las cadenas de cines como la productora Mediapro, que explota los derechos de la inmensa mayoría de los equipos de la Liga BBVA, tienen claras las posibilidades futuras de esta forma de vivir el deporte rey.

Las cadenas de cines creen que el público repetirá todas las jornadas

'Es una experiencia totalmente nueva y al público le va a encantar', sostiene Juan Barquin, de la cadena Kinépolis, que reconoce que el uso de los nuevos proyectores digitales hace del fenómeno algo único, por lo que el público 'seguirá repitiendo todas las jornadas'. En la misma línea Alejandro Peña, de cines Yelmo, reconoce que en el sector están todos 'muy ilusionados' con esta 'iniciativa audaz' de Mediapro (algunos de cuyos accionistas son editores de Público), y no descarta extenderla al ámbito regional con la exhibición de partidos de especial interés. 'Es una opción abierta', señala.

En cualquier caso, el éxito del fútbol en el cine parece ser sólo el primer paso para modificar el papel tradicional de la gran pantalla. Aunque ya ha habido experiencias con el baloncesto e incluso con la ópera, parece evidente que la emisión de fútbol va a hacer que, en palabras de Javier Méndez, de Mediapro, los cines 'se vayan convirtiendo poco a poco en espacios multidisciplinares'.