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Premios Goya Premios Goya 2017: talento gana a dinero

El Goya a la Mejor Película de ‘Tarde para la ira’ fue un premio al talento y a la pasión por el cine y un revés para las producciones de alto presupuesto y grandes beneficios. 

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Raúl Arévalo y la productora Beatriz Bodegas posan con los premios a "Mejor Director Novel" y "Mejor Película", respectivamente, por su trabajo en "Tarde para la ira". EFE

Raúl Arévalo y la productora Beatriz Bodegas posan con los premios a "Mejor Director Novel" y "Mejor Película", respectivamente, por su trabajo en "Tarde para la ira". EFE

‘Tarde para la ira’, el debut de Raúl Arévalo en la dirección, fue la película ganadora de la noche de los Goya. Con los premios a Mejor Película, Dirección Novel, Guión Original y Actor de Reparto, su victoria fue también un fuerte revés para las producciones de alto presupuesto que han contado con una promoción ostentosa y mucho éxito en la taquilla. La productora del filme, Beatriz Bodegasha, tuvo que hipotecar su casa para poner en marcha el proyecto. Con estos premios se reconoce la pasión por el cine y el empeño y tenacidad necesarios para hacerlo. Talento gana a dinero.

“Que sigamos haciendo cada vez más cine, que talento hay de sobra en este país”, dijo Bodegasha, mientras a Raúl Arévalo se saltaban las primeras lágrimas. En eso le ganó por goleada Juan Antonio Bayona que empezó a llorar con el primero de los nueve Goyas -la mayoría técnicos- que ganó su película ‘Un monstruo viene a verme’. El cineasta se calmó para subir a recoger la estatuilla a la Mejor Dirección, momento en el que aprovechó para asegurar que está “muy orgulloso de formar parte de la familia del cine español” y para decir bien alto que la cultura “es necesaria y hay que apoyarla todos. Agradezco a mi padre que me enseñara el poder transformador de la cultura”. Ahí el que lloró fue su hermano gemelo, al que sacaron en una fotografía al comienzo de la gala confundiéndole con J. Bayona. Cualquier premio que se conceda a este cineasta es no solo reconocimiento a su trabajo, sino también a su lealtad al cine español. A pesar de su éxito internacional, Bayona sigue apostando por sus equipos españoles de siempre y por rodar en España.

Respeto por la cultura

La noche de los premios del cine español fue una noche en la que se insistió en pedir respeto por la cultura, se denunció la escasa presencia de las mujeres en el cine y se repitió y repitió la precaria situación en la que vive la mayoría del colectivo de actores en nuestro país. “Solo el 18% de los actores de nuestro país puede vivir de su trabajo”, señaló Daniel Guzmán. “Este Goya es, sobre todo, para los que no trabajan, es para todos los actores de este país”, fue la dedicatoria de Roberto Álamo, Premio al Mejor Actor, por ‘Que Dios nos perdone’. Emma Suárez que hizo doblete –Goya a la Mejor Actriz por ‘Julieta’ y a la Mejor Actriz de Reparto por ‘La propera pell’- volvió a mencionar la triste cifra del 18%.

También se lanzaron flechas a los políticos españoles, el presidente de EE.UU. y los boicoteadores del cine español. Casi nada más entrar en el escenario Dani Rovira recordó que 2016 fue el en que ganó las elecciones Donald Trump. “Donald si nos estás escuchando que sepas que aquí la palabra cine se escribe con i latina”. Después disparó contra los políticos de todos los colores y les anunció que en la noche del cine español les iban a “dedicar el tiempo proporcional que ustedes han dedicado a la Cultura en sus campañas políticas”. Y, por supuesto, hubo apoyo público para Fernando Trueba y el deplorable boicot que los patriotas ultraderechistas le han dedicado, y para Pedro Almodóvar, de los que el presentador dijo que “gracias a ellos España es un país muchísimo más respectado en el mundo”.

"No somos un sector que vive del Estado"

La cultura, el cine y el tristemente popular IVA del 21% estuvieron en boca de la presidenta y el vicepresidente de la Academia de Cine, Yvonne Blake y Mariano Barroso. Ellos dedicaron la gala a los más de 18 millones de personas que fueron a ver películas españolas en nuestro país el pasado año, pero quisieron aclarar que “la taquilla no es la única referencia para medir el valor de las películas. También hay otras películas cuya rentabilidad no es la taquilla, su rentabilidad es la de la cultura, el conocimiento y la identidad”.

Mariano Barroso dio algunos datos para desmentir la errónea imagen que se tiene del cine español. El Estado ha recaudado 105 millones de euros de IVA. El presupuesto del Estado para cine en 2016 ha sido de 75 millones de euros. “No somos un sector que vive del Estado, somos un sector que genera riqueza para el Estado. Genera riqueza, actividad y oportunidades de empleo para la sociedad española”. Por último, Barroso aseguró que “sería de agradecer que se llegara a un pacto de Estado por el cine”.

Desprecio de los gobernantes

La mujer y su escasa presencia en el cine fue una de las denuncias más repetidas en la gala. Los guionista eligieron los tacones altos como símbolo y aunque estos no son precisamente la mejor forma para reivindicar el papel de la mujer en todos los puestos de la sociedad, la llamada de atención que hizo Dani Rovira sobre la discriminación a las mujeres en el cine fue oportuna y muy necesaria. “En el cine siguen haciendo falta mujeres que hagan películas sobre mujeres, con mujeres, para todo el mundo”. El año pasado 78 películas fueron dirigidas por hombres y solo 18 por mujeres.

No fue la única mención a este asunto. Ana Belén, flamante Goya de Honor, dijo en su discurso que no entendía “por qué después de tantos años de luchas por las libertades individuales y colectivas se dan tantos pasos atrás, ni por qué la precariedad de nuestro sector sea tan pavorosa, ni por qué cuesta tanto trabajo que se reconozca a las mujeres lo mismo que a los hombres. Se me escapa la razón de por qué sigue habiendo tan pocas mujeres en el cine y llego a pensar que si no les hiciéramos falta para interpretar, ni siquiera estaríamos las que estamos. Salud y trabajo para esta profesión que no se merece tanto desprecio de sus gobernantes”.

“Estoy muy orgullosa de estar aquí como mujer, como técnica, como cineasta”, exclamó Sandra Hermida Muñiz, ganadora del Goya a la Mejor Dirección de Producción por ‘Un monstruo viene a verme. Y con ella no terminaron las palabras dirigidas a problemas más allá del cine. Guillermo García López, director de ‘Frágil equilibrio’, Goya a la Mejor Película Documental, quiso dar las gracias a “Pepe Mujica por arrojar luz en este mundo. A todos los emigrantes. ¡Basta ya de levantar fronteras entre las personas! A todos los desahuciados”.

Una copla para Penélope Cruz

Fue la noche también de Carlos Santos, ganador del Goya al Mejor Actor Revelación por ‘El hombre de las mil caras’, que dedicó el premio a su hermana Laura, “no puede estar aquí, en el Día Mundial contra el Cáncer, sobran las palabras”; de Anna Castillo, Mejor Actriz Revelación por ‘El olivo’, y de Manolo Solo, ganador del Goya al Mejor Actor de Reparto por ‘Tarde para la ira’.

La gala, más corta que otros años, tuvo como protagonista a la Film Symphony Orchestra, que interpretó música compuesta por su director Constantino Martínez-Orts. Aunque hubo menos números musicales que en otras galas -lo que se agradeció-, Dani Rovira sí cantó, le dedicó una copla a Penélope Cruz. Silvia Pérez Cruz, Goya a la Mejor Canción por ‘Ai, ai, ai’ (‘Cerca de tu casa’), se marcó también unas estrofas y se las dedicó a “los desheredados”. Recibió una gran ovación. Y, por último, Manuela Vellés y Adrián Lastra, protagonizaron el último número musical, ‘a lo Pimpinela’, con el que no tuvieron tanto éxito.
Dani Rovira se despidió con un deseo para 2017, “que todo el mundo en España tenga trabajo y que toda la gente esté bien pagá”.