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Radio y TV griega como símbolos de resistencia frente a los recortes

Desde que el anterior Gobierno decretara el cierre de la radiotelevisión pública de Grecia (ERT), sus trabajadores han mantenido las emisiones en régimen de autogestión. Ahora se espera que Syriza cumpla una de sus promesas electorales: la reapertura de ERT y la readmisión de todos los despedidos

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Redacción de ERT-OPEN en Atenas. - SARA SERRANO

ATENAS.- "Está entrando en el espacio de la ERT liberada", informa un cartel situado a la entrada del estudio de ERT-OPEN en Atenas. Allí espera George Yioukakis, vicepresidente del sindicato de periodistas de Atenas y trabajador de ERT desde 1987. "Toda una vida", bromea, durante la cual ha recorrido cada día los pasillos de la sede de la radiotelevisión ahora liberada, abarrotados de fotos que dan testimonio de los meses de lucha y solidaridad que siguieron al cierre del canal.

El 11 de junio de 2013 y a pesar de la oposición de sus entonces socios en el Gobierno ─PASOK y DIMAR─, el anterior primer ministro griego, Andoni Samaras, cruzaba en solitario una línea que ni la dictadura se había atrevido a traspasar: el cierre del canal público de radiotelevisión abierto desde 1938. "Esto supuso un duro golpe para el entonces gobierno tripartito, ya que fue la razón que llevó a la izquierda democrática (DIMAR) a abandonar la ejecutiva", apunta George.

Con el cierre de ERT, Samaras cruzó en solitario una línea que ni la dictadura se había atrevido a traspasar

A pesar de los motivos de índole financiero que expuso Samaras para justificar el cierre de ERT, George insiste en que se produjo "por razones estrictamente políticas" y no duda en calificarlo de "golpe de estado" a la democracia. "Nuestra respuesta, por tanto, no podía no ser política", añade.

Prueba de ello fue la apertura de NERIT, la coorporación que sustituyó a la cadena pública y que actúa como plataforma de propaganda del, ahora saliente, Gobierno. Syriza nunca la reconoció como interlocutora y denegó las invitaciones para participar en debates o entrevistas. "NERIT no funciona como una televisión pública de todos los griegos, sino como la televisón de Samaras", remarca George.

Las imágenes en las paredes muestran calles abarrotadas, cercos policiales y carpas de conciertos en las que se reconocen los rostros más importantes de la escena musical griega. "Todas y cada una de las noches que se sucedieron desde el 12 de junio hasta octubre de 2013, hubo conciertos y miles de griegos apoyando la lucha de los trabajadores. Seguramente este haya sido el mayor festival de la historia de Grecia, y quizás de Europa", cuenta orgulloso George.

"La forma en la que se llevó a cabo el cierre recordaba a un golpe de estado", comenta uno de los trabajadores

Durante seis meses, los trabajadores de ERT ocuparon las instalaciones de la televisión pública manteniendo la señal de transmisión. Hasta que el 7 noviembre, a las 4 de la madrugada, una violenta irrupción de unidades antidisturbios desalojaba a los trabajadores del edificio. Syriza no dudó entonces en equiparar el desalojo a la entrada de los tanques en el Instituto Politécnico durante la dictadura de los coroneles.

Esa noche, el telediario principal se emitió desde la calle, bajo la atenta vigilancia de la policía. "La forma en la que se llevó a cabo el cierre recordaba a un golpe de estado. Después de eso decidimos que ERT no podía desaparecer y luchamos para seguir informando de forma independiente. Los trabajadores recuperamos la cadena en un régimen de autogestión. Durante todo este tiempo ninguno hemos recibido un salario. Sin embargo, la lucha de los trabajadores de ERT no busca exclusivamente la restitución de los puestos, es sobretodo una lucha política", cuenta George. "Nada de esto hubiese sido posible sin la solidaridad activa de todo el pueblo griego. Sin ellos jamás nos hubiesemos embarcado en esta aventura de autogestión", añade.

Antes del cierre, ERT contaba con 19 emisoras regionales de radio y televisión. Hoy, 16 siguen funcionando en régimen de autogestión por los trabajadores. De los 2.656 trabajadores de la plantilla de ERT, "no continuamos todos juntos. Durante el verano de 2013 nos separamos en dos grupos. Un poco más de la mitad nos organizamos en ERT-OPEN y el resto se integraron en la plantilla de NERIT".

"La decisión del cierre fue la primera medida que se atrevió a tomar el Gobierno y que se encontró al pueblo organizado de frente para impedirlo"

Los que se quedaron no lo tuvieron fácil. "Algunos llevábamos más de 30 años de oficio en la televisión pública, otros tenían a sus parejas también aquí, o a sus hijos, por lo que se quedaron sin ingresos en casa", explica George. Esta decisión, "netamente política", insiste, acarreó graves problemas financieros y de subsistencia para gran parte de la plantilla: "Durante el primer año contábamos con las prestaciones de desempleo ─400 euros al mes─ después de eso, sin ingresos en casa, muchos tuvimos que recurrir a los bancos de alimentos", confiesa una trabajadora de la emisora.

Pero este camino no lo han recorrido solos. Desde el primer momento contaron con el apoyo de toda la oposición parlamentaria. "Tsipras ha estado aquí más de 10 veces, pero, además de Syriza, también contamos con el apoyo explícito de todos los partidos que se opusieron al memorándum como KKE, Antarsya o ANEL. Además recibimos muestras de solidaridad desde el extranjero: Podemos o el Canal Nou en España, desde Francia o Italia y desde el GUE en el Parlamento Europeo. La Unión Europea de Radiodifusión (EBU) también manifestó su oposición a una medida que calificó como incompatible con los principios de la libertad de prensa", asegura George.

George Yioukakis, vicepresidente del sindicato de periodistas de Atenas y trabajador de ERT desde 1987. - SARA SERRANO

La lucha de los trabajadores de la ERT se ha convertido así en un símbolo de la resistencia del pueblo griego a los recortes del Gobierno de Samarás. "La decisión del cierre fue la primera medida que se atrevió a tomar el Gobierno y que se encontró al pueblo organizado de frente para impedirlo", recuerda George. "Esta es nuestra historia. Y también la herencia que dejamos a nuestros hijos", añade.

Con la victoria de Syriza del pasado 25 de enero todo apunta hacia la restitución del canal público. Tsipras ya se refirió a ello el pasado domingo en la presentación de su plan de Gobierno en el Parlamento heleno.  El cierre de NERIT y el regreso de ERT, así como la revisión de las licencias de canales privados que emiten sin pagar desde el año 89, se encuentran entre las prioridades del nuevo Ejecutivo, que incluso podría hacer efectiva la reapertura a principios de marzo. "Con la victoria de Syriza ERT será de nuevo pública y abierta", asegura George mientras mira el edificio de NERIT al otro lado de la calle.