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Aung Suu Kyi pasará un año y medio más confinada en su casa

La comunidad internacional ha tachado la decisión judicial de una maniobra del régimen para sacar de la arena política a la Nobel de la Paz de cara a las elecciones de 2010.

AGENCIAS

La líder del movimiento demócrata de la antigua Birmania, Aung San Suu Kyi, ha sido declarada culpable y condenada a tres años de trabajos forzados por el tribunal especial que la juzgó por quebrantar el arresto domiciliario.

Sin embargo, tras ser declarada culpable, la Junta Militar que preside el general Than Shwe, ordenó conmutar la pena impuesta a la Nobel de la Paz y la confinó en su residencia de Rangún durante un año y medio, indicaron fuentes judiciales.

La orden fue dada por el jefe de la Junta Militar por medio de un mensaje leído en la sala por el ministro del Interior, general Maung Oo.

Las autoridades permitieron la asistencia de los diplomáticos a la vista, celebrada en un pabellón del complejo penitenciario de Insein en el que Suu Kyi se encuentra encarcelada desde pasado 14 de mayo.

Con motivo de la vista, cerca de dos mil efectivos de las fuerzas de seguridad fueron desplegados en el perímetro de la prisión y en los accesos al barrio de Insein.

Como en días anteriores, los diarios estatales han publicado nuevas advertencias sobre las drásticas acciones que llevarán a cabo las fuerzas de seguridad ante cualquier protesta callejera por parte de los seguidores de la Nobel de la Paz.

El veredicto, que en principio iba a ser emitido el 31 de julio, fue aplazado hasta el 11 de agosto por el tribunal especial en base a que era necesario más tiempo para estudiar los argumentos legales relacionados con la Constitución de 1974, reemplazada el año pasado por otra aprobada por medio de un referéndum.

El juicio estuvo dominado por ese hermetismo propio del régimen militar y las cortapisas que los jueces pusieron a los abogados que defendieron a la líder opositora.

Por otra parte, el estadounidense John Willian Yettaw, quien se coló en la casa en la que cumplía un arresto la líder opositora birmana ha sido condenado a siete a años de cárcel, incluidos cuatro de trabajos forzados.

Yettaw conoció su veredicto junto a la Nobel birmana. Un aparente fallo en las medidas de seguridad permitió el pasado 6 de mayo que Yettaw cruzara a nado el lago que da a la parte trasera de la vivienda y se colara en el interior de la casa en la que la Nobel de la Paz cumplía desde hacía casi seis años la orden de arresto domiciliario impuesta por la Junta Militar por activismo político.

Suu Kyi fue acusada de quebrantar los términos del arresto domiciliario al cobijar dos noches en su casa a Yettaw, juzgado por infringir las normas de seguridad ciudadana.

Yettaw, de 54 años y quien padece de diabetes, fue dado de alta médica anoche por los médicos del Hospital General de Rangún, donde estuvo ingresado una semana para recibir cuidado contra los ataques de epilepsia que sufre desde hace años.

El 18 de mayo de 2009, comenzó el juicio contra Suu Kyi, las dos mujeres que se ocupaban de ella en su casa y Yettaw, que estaba acusado de incumplir las leyes de seguridad y de inmigración del régimen militar birmano, además de la legislación municipal que impide nadar en lugares no destinados a tal actividad.

Durante el juicio, Yettaw, de religión mormona, aseguró que se introdujo en la vivienda de Suu Kyi para avisarle de un eventual ataque "terrorista" contra ella, del que había sido consciente gracias a unas "visiones".

El proceso judicial, que ha durado casi tres meses, ha sido ampliamente criticado por la comunidad internacional, que lo ha tachado de maniobra del régimen militar para sacar de la arena política a Suu Kyi de cara a las elecciones que la dictadura planea celebrar en 2010.

 

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