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Hay brotes económicos, pero están verdes todavía

Los expertos creen que la recesión acabó pero auguran un largo camino para la recuperación

ANA TUDELA

Técnicamente, España puede haber salido de la recesión en el primer trimestre de 2010. Un grupo cada vez más nutrido de expertos, incluido el pronóstico del Servicio de Estudios de BBVA, considera que, después de menguar y menguar durante siete trimestres consecutivos, es probable que, entre enero y marzo de este año, la economía española haya producido bienes y servicios al mismo nivel o ligeramente por encima del último trimestre de 2009, medido en términos de PIB. ¿Se acabó la caída? Es probable, dicen. ¿Se acabó la crisis? Eso es otro cantar.

En las últimas semanas ha brotado un generoso ramillete de indicadores positivos que no florecía desde hacía mucho tiempo: la compraventa de viviendas creció en enero en tasas interanuales por primera vez desde la primavera de 2007 y volvió a crecer en febrero todavía más, un 18,7%; las matriculaciones de automóviles aumentaron el 44,7% en el primer trimestre respecto al mismo periodo del pasado ejercicio; las ventas de las grandes empresas mejoraron por primera vez en febrero después de dos años cayendo, y aumentó también el consumo de electricidad. Y todo ello pese a que los hogares españoles cerraron 2009 con la tasa de ahorro mensual más alta de los últimos diez años (18,8%), lo que aunque sigue mostrando contracción del consumo, podría suponer una reducción del sobreendeudamiento al que llegaron las familias durante el boom económico. Hasta las afiliaciones a la Seguridad Social eso sí, antes de eliminar el efecto estacional aumentaron en marzo.

El consumo privado tendrá que ser el que tire para la salida de la crisis

Sin embargo, la mayoría de los economistas consultados son escépticos. O bien dudan de la estabilidad del andamio que sostiene la recuperación, que se puede ver seriamente afectada por el fin de los planes de estímulo (como el 2000E para automóviles) y la subida del IVA prevista para mediados de año, o bien están convencidos de que España, aunque ya no va a peor, pasará buena parte de 2010 dentro de la fotografía que dejó la recesión.

Fortalezas como el crecimiento de las exportaciones, aunque todos las destacan, no se consideran suficientes como para tirar del carro, y menos con la debilidad que está demostrando la recuperación del resto de Europa. Dicha debilidad coincide con el momento en que el gasto público tiene que contenerse para evitar comparaciones con Grecia. Por eso todos coinciden en que será el consumo privado el que saque al país del brete. ¿Cuándo? Entre los consultados, pocos son los que se muestran tan tajantes como José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney, quien asegura que "la recesión ya se ha acabado" y que "la recuperación es sostenible".

Emilio Ontiveros, consejero delegado de Analistas Financieros Internacionales (AFI), ve "altamente probable que el dato de evolución del PIB del primer trimestre sea cero o ligeramente por encima", pero alerta: "Sería un error cantar victoria y dedicarnos a peinar la décima. Mientras no haya expectativas claras de aumento de la renta disponible, algo sólo posible si se reduce el desem-pleo, seguiremos observando un nivel elevado de ahorro, que demuestra que sigue el temor sobre la economía".

El desempleo no se recuperará hasta finales de este año o principios de 2011

En línea con las advertencias que hizo el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, sobre que el desempleo podría lastrar la banca, Ontiveros explica que el paro "genera un círculo vicioso al provocar menor renta disponible, lo que deteriora los activos de la banca (sube la morosidad, etc.), provocando que se siga restringiendo el crédito, que haya por tanto menos inversión y, como consecuencia, que aumente el desempleo. Y vuelta a empezar". La clave de la recuperación, según Ontiveros, va a estar "en el binomio desempleo/inversión crediticia". Todos los demás datos, en su opinión, "permiten confirmar que lo peor ha pasado pero no que se esté mejor. Puede darse un periodo en el que la actividad se mantenga baja".

Para Gregorio Izquierdo, director del Servicio de Estudios del Instituto de Estudios Económicos (IEE), "las mejores señales de algunos indicadores no son sinónimo de recuperación", sino de que "nos aproximamos a tocar suelo".

Ángel Laborda, director de coyuntura de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), es uno de los expertos que piensa que "el PIB no tendrá tasas intertrimestrales positivas en el primer trimestre", porque los últimos datos en realidad parecen demostrar que la recuperación "no termina de arrancar". Para Laborda, "2010 va a ser el año del final de la recesión, pero costará subir desde el fondo. Las condiciones no solo de la economía española sino de la Unión Europea en su conjunto, que se espera que permanezca estancada en el primer trimestre de 2010, hacen que las cosas no acaben de recuperarse".

Los indicadores positivos se deben en parte a los estímulos públicos

Una visión similar es la que sostiene Rafael Doménech, economista jefe para España y Europa del Servicio de Estudios de BBVA. En su opinión, la recuperación sostenible tendrá que esperar a "la estabilización del panorama económico internacional, tanto por que se consolide el crecimiento económico del resto de Europa, destino principal de las exportaciones españolas, como por la estabilización de los mercados internacionales de capital. Para Doménech, los tres primeros trimestres de 2010 mostrarán aún "un crecimiento muy titubeante, con alta probabilidad de recaída en el tercer trimestre" por el impacto negativo de la subida del IVA. La recuperación sostenible vendrá "a partir del cuarto trimestre y sobre todo en 2011, al igual que la creación de empleo".

¿Qué fiabilidad tienen entonces esos brotes que se han empezado a ver en el panorama económico? Según Ontiveros, "hay que distinguir entre aquellos indicadores que demuestran agotamiento del deterioro económico y los que son sensibles a determinados estímulos, como el citado aumento en la venta de automóviles por las ayudas del plan 2000E o las compras anticipadas por el anuncio de subida del IVA".

Laborda, aunque cree que "el consumo se está aplanando", coincide en que la subida del IVA "puede hacer que algunos indicadores muestren cierta euforia en el segundo trimestre, pero será un efecto sin continuidad". Izquierdo, que coincide con ambos en el carácter "transitorio" de las ventas de automóviles, apunta además que el incremento del consumo eléctrico "no se ha visto acompañado de mejoría en otros consumos energéticos, como el de gasóleo".

José Carlos Díez, sin embargo, asegura que el efecto distorsionador no es tan elevado. "Del millón de automóviles vendido en 2009", argumenta, "solo llevaba subvención el 25%". Además, "la confianza de los consumidores, un indicador muy adelantado que da, por ejemplo, información sobre lo que van a hacer las familias en verano, está en niveles anteriores a la crisis". Para Díez, el consumo no sólo está repuntando, sino que "como el interés para financiarlo es muy alto y por tanto disuasorio, el ahorro se está utilizando para comprar".

Empleo: 23.000 afiliaciones más

Si se le quita el efecto estacional, según el Servicio de Estudios de BBVA, la afiliación media de marzo cayó en 29.000 personas, "lo que no consolida la tendencia de mejora" cuya recuperación, bien al contrario según Laborda, "se ha estancado". Ontiveros cree que "se llegará a una tasa de paro del 20% de la que costará salir". José Carlos Díez, sin embargo, calcula que la construcción destruirá entre 250.000 y 300.000 puestos de trabajo este año, de los que en tres meses han desaparecido 100.000. "Cuando finalice el ajuste, los demás sectores tirarán de la creación de empleo neto", asegura.

Vivienda: 18,7% más ventas

El primer dato positivo desde la primavera de 2007, que se dio en enero, no resultaba fiable para algunos analistas "porque no se sabía qué parte es compra a los promotores por parte de las entidades financieras" y "no significa que se vayan a construir nuevas viviendas porque sigue habiendo un ‘stock' enorme". Febrero ha despejado dudas con un crecimiento del 18,7%. José Carlos Díez llama la atención sobre que "la clave han sido las viviendas usadas". Algunos economistas creen que falta mucha corrección del precio. Díez asegura que "el precio había caído ya en enero más de un 15% durante la crisis, desde 2007. Si se le suma la subida de los salarios, el peso de la vivienda sobre la renta mensual se redujo un 25%".  

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