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"Se les morían las víctimas entre las manos, era espeluznante"

Las primeras personas que auxiliaron a los accidentados eran residentes del barrio de Angrois. Algunos no dudaron en romper con sus propias manos los cristales de los trenes para rescatarlas

AGENCIAS

A escasos 50 metros de donde aterrizó el vagón que voló por encima del talud, se encontraba Martín Rozas en el bar que regenta su familia. No viajaba en el tren accidentado pero ha explica que "he ayudado todo lo que he podido". 

Los clientes y dueños de este bar del barrio de Angrois -unos 150 vecinos en la zona rural de Santiago-, fueron los primeros en llegar para prestar su ayuda a las personas que se encontraban en ese vagón que había aplastado el palco de la feria.

Muchos vecinos no dudaron en romper con sus propias manos los cristales de las ventanas del tren para rescatar a las víctimas. Algunas, reconoce Martín, se les murieron en las manos "con mucha pena". "Era algo espeluznante", asegura este joven, que en cualquier otra víspera de las Fiestas del Apóstol habría cerrado el bar sobre las once de la noche.

Otra de las historias de esta tragedia es la de Ana Belén Leis, santiaguesa de 37 años con dos niños pequeños, y residente en Villena (Alicante). Viajaba en el primer vagón del tren a Santiago para la celebración de una comunión este fin de semana. 

Ana Belén tuvo, en un primer momento, el impulso de ir a su casa tras el accidente ferroviario sin pasar antes por un centro médico. El siniestro ocurrió a unos escasos 400 metros de la casa de sus abuelos, donde iba a hospedarse.

Al final, tras ser atendida por su tía política, Ana Belén acudió al Policlínico de Santiago, donde permanece ingresada, con lesiones en un ojo, cortes por cristales en la cabeza y con dolor en una pierna. Su abuela, Soledad Dubra, cuenta la historia de su nieta emocionada, con lágrimas en los ojos.

Rosalina Ynoa, la alta funcionaria de la República Dominicana que ha fallecido por el descarrilamiento del tren en Santiago, quería dar una sorpresa a su hermana visitándola en la capital gallega. Su hermana supo anoche que había decidido ir a verla desde su país de origen sin avisarle y que debía haber llegado en tren a la ciudad.

La hermana de la funcionaria supo anoche que había decidido ir a verla desde su país sin avisarle

La alegría inicial se tornó en desesperación cuando la mujer cayó en la cuenta de que el tren en el que debía haber llegado su hermana era el que había descarrilado al entrar en las cercanías de la ciudad.

Esta mañana, ella y su pareja han ido al Hospital Clínico, donde han permanecido varias horas para saber si su hermana estaba ingresada allí o podían aclararles dónde se encontraba, según han explicado.

Allí han hablado con algunos periodistas hasta que el equipo médico les ha trasladado desde la sala de espera en la que esperaban varios familiares hasta otra estancia, donde previsiblemente le han han comunicado la fatal noticia.

A primera hora de la tarde, el Secretario General Iberoamericano, Enrique Iglesias, ha informado en un comunicado del fallecimiento de la alta funcionaria del Ministerio de Planificación y Desarrollo de la República Dominicana. Rosalina Ynoa es la menor de varios hermanos y tiene cuatro hijos, según ha relatado su propia hermana.

Pilar Quiles tiene el corazón roto. El párroco de la iglesia de Santa Teresa de Jesús de Colmenar Viejo, José María Romeral Escribano, para ella Chema, iba a bordo del Alvia que descarriló ayer en la capital gallega en uno de los accidentes ferroviarios más graves de la historia de España.

El párroco tenía intención de reunirse en Galicia con un sacerdote amigo suyo

Ella sabía que en ese convoy viajaba este religioso, de 65 años. Se lo había contado previamente. Chema, como lo llama su parroquia, tenía intención de reunirse en Galicia con un sacerdote amigo suyo.

"Me dijo que venía para aquí y que nos veríamos", cuenta esta desconsolada mujer, y al hacerlo confiesa que intenta poner un barniz de normalidad e informar de esta tragedia, al considerar que estas historias han de conocerse. Pilar se trasladó al edificio Cersia, donde se ha centralizado la información a los familiares, alrededor de la medianoche. Y, con cierta periodicidad, ha ido recibiendo información.

"Nos informaban de que, en cuanto tuviesen información, nos llamarían. Y nos decían que si no queríamos estar allí toda la noche, nos fuésemos a descansar. Pero uno no se queda tranquilo". También que "nos cuidásemos, bebiésemos agua y tomásemos cosas azucaradas".

Pilar en su desesperación ha hecho una pregunta directa a los voluntarios de Cruz Roja: "Contándoles los rasgos físicos de nuestro amigo, ¿nos pueden decir si es alguno de los que están en el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago?". "Pero me han dicho, eso no, eso no se puede".

"No hay lugar para pensar en el enfado en este momento de reflexión", explica Pilar

"¿Por qué? Esa esperanza sin garantías de que uno de ellos sea nuestro familiar, nuestro ser querido". Nadie dentro de este recinto habla de la causa del suceso. "No hay lugar para pensar en el enfado en este momento de reflexión. Esta es la fase de saber cómo estará la persona a la que buscas. No se percibe indignación ni protesta, sí mucho dolor".

Una joven orensana, Celtia Cabido, natural de Xunqueira de Ambía, que viajaba a Santiago de Compostela junto a una prima para ver a unos amigos de Erasmus, se cuenta entre las víctimas mortales del accidente ferroviario de ayer, ha confirmado el alcalde de la localidad, José Luis Gavilanes.

Gavilanes, quien se trasladó a última hora de ayer a Santiago para conocer de primera mano la situación, ha confirmado este caso, que circula en las redes sociales. Según ha explicado el regidor, Cabido, viajaba a la capital gallega junto a su prima, Eva Pérez, de 25 años, para ver a unos amigos que había conocido durante un Erasmus en Polonia, coincidiendo con la celebración de las fiestas del apóstol.

Las redes sociales han compartido las peticiones de los familiares para ayudar en la búsqueda

Entre sus planes inmediatos, Cabido tenía previsto viajar a Londres este verano. Por su parte, Eva Pérez se había inscrito en un campo de trabajo en Italia para el próximo mes de agosto y su estado de salud no ha podido ser precisado por el regidor de Xunqueira de Ambía.

Una tercera ourensana, Marta Besada, jugadora de fútbol de la UD Barbadás y del Cidade de As Burgas, ha informado a través de las redes sociales de la muerte de su hermana Carolina. En su perfil de Twitter, esta joven pedía anteriormente la colaboración ciudadana a fin de conocer el paradero de su hermana.

Un joven veterinario segoviano de 27 años, con iniciales F.J.G.L, figura entre las víctimas mortales del accidente, según ha informado la familia. El fallecido permanecía en paradero desconocido tras el siniestro.

En la máquina accidentada viajaba también el joven gallego Iago (Santiago) Sánchez, de 24 años, que resultó herido y está hospitalizado en un complejo de A Coruña, en el área de Traumatología.

Sus familiares se desplazaron hasta Galicia en su búsqueda, aunque sin éxito, por lo que temieron el fatal desenlace. El varón, en prácticas en el Ayuntamiento de Segovia, subió a uno de los vagones en esta ciudad con destino a Galicia, donde iba a celebrar su santo con su familia.

La Junta de Gobierno Local (JGL) del Consistorio segoviano ha aprobado este jueves una declaración institucional de condolencias en la que muestra su dolor por las víctimas y traslada su solidaridad y total apoyo a los heridos y sus familiares.

De acuerdo con las informaciones que maneja el Ayuntamiento de Segovia, fueron seis las personas que tomaron ayer el tren siniestrado en la capital, aunque se desconoce si se apearon antes de llegar a Santiago o se encontraban en la máquina accidentada.

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