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Anatomía de Eurovisión

Lejos de ser solamente un agradable pasatiempo, Eurovisión es una pieza clave de la geopolítica indirecta de la Unión Europea de Radiotelevión, que a su vez retoma la estrategia comunicativa de la británica BBC.

Mika, Laura Pausini, Alessandro Cattelan presenting at the first semi final
Mika, Laura Pausini y Alessandro Cattelan en la primera semifinal de Eurovisión 2022. CORINNE CUMMIN / EBU

Con una audiencia de entre 180 y 200 millones de personas en la final, Eurovisión es el espectáculo musical de televisión más importante en el mundo, comparable solo con la Super Bowl de Estados Unidos. A pesar del lanzamiento del American Song Contest por parte de la NBC norteamericana, y del anuncio de un spin-off en Canadá previsto para 2023, Eurovisión sigue siendo inimitable por número de espectadores. Una razón más para repasar aquellos hitos fundacionales y ciertas contradicciones reglamentarias de la radiotelevisión europea.

Antonio Arcidiacono es actualmente director del Departamento de Tecnología e Innovación de la Radiotelevisión de la Unión Europea que transmite, entre otros formatos, Eurovisión. Con un doctorado en ingeniería electrónica en la Universidad de Pisa, Arcidiacono empieza su carrera en la Agencia Espacial Europea siendo experto de comunicación por satélite y de servicios multimedia. Hablamos con él acerca de los orígenes de esta imponente red de radiotelevisión que, a partir de su fundación en 1956 en Suiza, engloba a 69 miembros que representan a 112 organizaciones en más de 50 países.

El primer departamento creado en Ginebra después de la Segunda Guerra Mundial es el de innovación hoy dirigido por Arcidiacono, por lo tanto el corazón de la que luego será la actual European Broadcasting Union (EBU). "En 1922 el plan de frecuencias para el desarrollo de la radiodifusión nace en Ginebra de un grupo técnico; en ese momento se creó una estructura que se llamaba IBU (International Broadcasting Union). Vinculada a Ginebra porque allí está también la sede de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), que es el organismo afiliado a las Naciones Unidas que gestiona las frecuencias a nivel mundial".

El proyecto nace de la exigencia de crear una serie de normas para la difusión de radiofrecuencias y para que el servicio funcione correctamente sin interferencias entre los diferentes países, "para la armonización y la defensa del derecho a la trasmisión pública". De hecho, afirma el director, la EBU retoma abiertamente los tres pilares de la BBC británica: "El Broadcasting Radio nace de la idea de informar, educar y entretener", en este caso a los ciudadanos europeos.

La radiotelevisión en tiempos de guerra

"Hay también un elemento de solidaridad", recuerda Antonio Arcidiacono, que asegura que a partir de la invasión rusa de Ucrania están "ayudando a la emisora local (UAPBC, Compañía Nacional de Radiotelevisión Pública Ucraniana) a llegar, en la medida de lo posible, al 100% de la población. Usando los sistemas de trasmisión terrestre o satelital, porque muchas estaciones terrestres han sido destruidas. Incluso estamos utilizando ondas cortas porque la infraestructura local en muchos casos está dañada". Se ha vuelto al sistema antiguo utilizado por la radio de Londres durante la Segunda Guerra Mundial.

No es la primera vez que la EBU toma medidas especiales en los asuntos geopolíticos: el año pasado suspendieron a Bielorrusia por no respetar el código de deontología aprobado por todos los países miembros: "Entrevistaron a una persona encarcelada que había sido obligada a dar una confesión en televisión". Así como en Israel el año en el que la sede de Eurovisión fue Tel Aviv: "El gobierno israelí quería aprobar una ley con la que el gobierno iba a determinar la línea editorial de la radiotelevisión nacional. Dijimos claramente que habríamos cancelado el song contest si se aprobaba esa ley".

El año pasado suspendieron a Bielorrusia por no respetar el código de deontología aprobado por todos los países miembros

Aunque a pesar de la opresión que el ejército israelí desempeña contra la población palestina, Israel sigue siendo miembro de la EBU de pleno derecho, todavía más ahora que Netanyahu no es primer ministro y las relaciones se han relajado. No pueden decir lo mismo las emisoras rusas VGTRK, Channel One y Radio Ostankino, que se retiraron de Eurovisión 2022. "Rusia ha sido suspendida de los órganos de decisión y del consejo de administración aunque formalmente es todavía nuestro miembro", aclara Arcidiacono.

Eurocentrismo versus internacionalismo

Otra duda que sigue dando pie a debates es la inclusión de países que no forman parte de la Unión Europea, pero el director es muy claro al respecto: "Todo esto es el resultado de las reglas que hicieron los fundadores: se decidió considerar a los países del borde del Mediterráneo como miembros; Australia no es miembro sino país asociado, así como Canadá. Es decir, teóricamente cualquier país puede ser partner asociado pero solamente los países que son socios plenos (full partners) tienen el derecho a tener más de un miembro. En Italia hay solo la RAI como miembro, sin embargo Francia tiene Radio France, France Télévisions, France Média Monde y en el pasado TF1 y Canal+, antes de devenir emisoras privadas".

La razón por la que para Italia y España haya solo RAI y RTVE es que en Francia la radio y la televisión son entidades jurídicamente separadas. Ahora bien, la pregunta que surge espontánea es por qué Australia o Canadá y no Etiopía o Ghana: "Eso pasa a menudo en las organizaciones internacionales, hay una norma geográfica que tiene que establecer quién puede participar y quién no. Una regla definida entre los miembros fundadores que crearon la organización". Para cambiar la regla del estatuto todos los países miembros deben estar de acuerdo por unanimidad -"se requiere la unanimidad de la Asamblea General"-, estadísticamente imposible.

¿Por qué Australia o Canadá y no Etiopía o Ghana?

He dejado al final la pregunta más importante, "importantísima" repito, creando una suerte de brama expectante: "¿Cuál es su cantante favorito? Le recuerdo que usted es italiano, aunque viva en Ginebra" –a menudo se nos olvida a los italianos en el extranjero. Una sonora risa al otro lado del teléfono relaja finalmente la conversación: "Como italiano he escuchado la del Festival de Sanremo y por lo tanto puedo decir que es una buena canción, pero que gane el mejor. La parte divertida es que la naturaleza de las canciones es muy diferente, y realmente hay un estilo de Eurovision Song Contest que se ha establecido a lo largo de los años".