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El presidente de la CEOE compara los impuestos a las eléctricas con el exterminio nazi

Antonio Garamendi una cita del pastor luterano Martin Niemöller, habitualmente atribuida a Bertold Brecht, para explicar su oposición a las subidas de impuestos a las empresas. También critica que se ligue la subida del IPC a las pensiones.

Antonio Garamendi
El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, durante su asistencia a la Asamblea General de la institución, celebrada este miércoles, en Madrid. Chema Moya / EFE

Era previsible que Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, se mostrara en contra de un impuesto extraordinario a las grandes empresas eléctricas y energéticas, pero la forma de hacerlo ha sido curiosa: el presidente de la patronal ha comparado la implantación de ese impuesto con el exterminio nazi.

Para hacer patente su oposición, Garamendi recordó este miércoles una cita del pastor luterano Martin Niemöller, habitualmente atribuida a Bertold Brecht. 
"Ya sabéis aquello que decía Bertold Brecht de que primero fueron a por los comunistas, luego a por los socialistas... Primero les subirán los impuestos a estas compañías y luego al resto de las empresas", dijo durante su discurso en la clausura de la Asamblea General de la CEIM, la patronal de Madrid.

"Sería un auténtico error una subida indiscriminada de los impuestos, principalmente al mundo empresarial", añadió Garamendi. Sin embargo, sí se mostró de acuerdo con la medida de bajar del 10% al 5% el IVA de la energía, porque según su opinión, demuestra que "sí se pueden bajar los impuestos para que la economía funcione mejor".

En ese sentido, el presidente de la CEOE  dijo que la rebaja del IVA es "una medida progresista" y pidió al Gobierno que se aplique "a todos los consumidores de energía, especialmente también al sector industrial".

"Nosotros queremos más bases imponibles y menos tipos", dejó claro Garamendi, quien pidió al Gobierno medidas para atajar la economía sumergida, que en España representa el 24% del PIB frente al 13% de la media europea.

El presidente de la CEOE también afirmó estar "muy preocupado" por la elevada inflación, que ya afecta a la subyacente (una vez eliminados de la cesta los productos frescos y la energía). "Ya no es algo tan coyuntural", proclamó.

Por ello, reclamó al Gobierno medidas para contenerla, así como un control del déficit, como si no estuviera "el primo de Zumosol" del Banco Central Europeo, después de que éste haya anunciado recortes de compra de deuda.

Según Garamendi, la elevada inflación ha sido el motivo del fracaso del pacto salarial, que patronal y sindicatos negociaban para este año, pero que se topó con una cláusula de garantía indispensable para los sindicatos e inasumible para los empresarios. "No es posible. No se puede firmar una cláusula con respecto al IPC", ha dejado claro Garamendi, ya que supondría una actualización a final de año con respecto a los precios de consumo, generando un efecto de segunda vuelta en la inflación.

IPC y pensiones

El presidente de la patronal también se mostró en contra de ligar la subida de la inflación a las pensiones y reclamó que se abra una mesa de pensiones, para evaluar la situación actual, en la que las pensiones están indexadas a la inflación, porque "todos queremos que todos cobren, precisamente por eso no queremos que el sistema quiebre".

En este sentido, ha recordado que cada punto de inflación supone un coste para el sistema de 1.700 millones de euros adicionales al año, por lo que un alza del IPC del 8% llevaría a 13.700 millones anuales.

A esas cifras, ha dicho, habría que añadir el efecto del babyboom, por otros 4.000 millones de euros, lo que supone que las pensiones costarán casi 18.000 millones de euros al año, ha dicho, por lo que "merece la pena sentarse, trabajar y estamos dispuestos a poner nuestro granito de arena".

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