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Resultados trimestrales Endesa gana 363 millones a marzo, un 2% menos, por las adversas condiciones del mercado

La eléctrica dice que estudiará la adquisición de activos que ponga a la venta la portuguesa EDP en la Península Ibérica.

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El presidente de Endesa, Juan Sánchez-Calero (d), y el consejero delegado, José Bogas (i), en la junta de accionistas de la eléctrica. E.P.

Endesa obtuvo un beneficio neto de 363 millones de euros en el primer trimestre del año, lo que representa una caída del 2,4% frente al mismo periodo del ejercicio anterior, informó la compañía, en un trimestre en el que las desfavorables condiciones de mercado han afectado tanto al negocio del gas como al de electricidad.

Sin embargo, el resultado bruto de explotación (Ebitda) de la energética se situó a cierre de marzo en 928 millones de euros, con un incremento del 5,5%, mientras que el beneficio operativo (EBIT) aumentó un 2,8%, hasta los 522 millones de euros, gracias al impulso de sus negocios liberalizados, lo que encamina a la eléctrica con propiedad italiana a conseguir sus objetivos anuales. Endesa espera que el Ebitda suba un 3,7% este año y que el resultado neto crezca un 1,5%, según una actualización de su estrategia a 2021 comunicada el pasado noviembre.

Los ingresos de la eléctrica en el periodo de enero a marzo alcanzaron los 5.085 millones de euros, 84 millones de euros inferiores (-1,6%) a los obtenidos en el primer trimestre de 2018.

El grupo destacó que los resultados en el periodo se vieron impactados por el incremento en los costes financieros de manera significativa, debido principalmente a la actualización financiera de las provisiones para la optimización de la plantilla y el desmantelamiento de instalaciones.

El primer trimestre, además, periodo estuvo marcado por una significativa caída de la demanda de energía eléctrica, como consecuencia de las altas temperaturas del periodo y del impacto de la ralentización de la economía sobre el consumo de las grandes empresas. Además, se registró un incremento del precio de los derechos de CO2 y una menor disponibilidad de la generación hidráulica y renovable, lo que ha llevado a un incremento del 14% en los precios del mercado mayorista, que han alcanzado los 55 euros/MWh.

La deuda financiera neta de Endesa aumentó en 1.127 millones de euros con respecto al 31 de diciembre de 2018, situándose en 6.897 millones de euros, como consecuencia de varios factores, entre los que destacan el impacto de la entrada en vigor de la NIIF 16 (la nueva normativa que obliga a incluir los contratos de arrendamiento vigentes), que ha supuesto registrar un incremento de 186 millones de euros en la deuda neta a cierre del año pasado; las inversiones realizadas para el desarrollo de nuevos parques de generación renovable, y el pago del dividendo a cuenta con cargo a los resultados de 2018, por importe de 741 millones de euros, realizado el pasado 2 de enero.

Interés por activos de distribución y renovables

En una conferencia con analistas para presentar los resultados del primer trimestre del año, el consejero delegado de Endesa, José Bogas, ha señalado que la eléctrica no descarta estudiar la adquisición de activos que ponga a la venta la portuguesa EDP en la Península Ibérica, aunque cualquier posible operación de compra dependerá del precio y de "la creación de valor para sus accionistas".

Bogas ha explicado, el grupo está "más interesado" actualmente en activos de distribución y renovables, descartando por completo la compra de ciclos combinados. A este respecto, el ejecutivo de la eléctrica consideró que las centrales hidroeléctricas en Portugal de EDP pueden "encajar estratégicamente" para Endesa, "dado que ya estamos expuestos a este mercado y está integrado con el mercado español".

Bogas afirmó lo mismo al ser cuestionado por el interés en una posible compra de los activos de Viesgo, propiedad del fondo de infraestructuras australiano Macquarie y Wren House Infraestructures Management.

Prevé que el impacto negativo por el acuerdo para el cierre de las nucleares sea inferior a los 50 millones anuales

Por otra parte, Endesa estimó que el impacto negativo por el acuerdo nuclear alcanzado el pasado mes de marzo, que prevé el cierre del parque español de esta tecnología entre 2027 y 2035, será de "menos de 50 millones de euros" anuales.

Contablemente, Endesa amortiza sus activos nucleares con una vida útil de 50 años, por lo que deberá ajustar el impacto en la partida de depreciaciones y amortizaciones (D&A) del acuerdo, que sitúa la vida útil del parque nuclear español en una media de unos 46 años.

En el caso concreto de Almaraz I y II, que serán los primeros reactores en cerrar en 2027 y 2028, respectivamente, el impacto negativo será de 15 millones de euros en el año, aunque el director financiero de Endesa, Luca Passa, indicó que las cuentas de la compañía todavía no contabilizan este efecto.

Asimismo, la energética estimó el impacto en este primer trimestre del año por la suspensión del impuesto a la generación eléctrica del 7% en unos 40 millones de euros.