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¿El salario mínimo es bruto o neto?: todo lo que tienes que saber sobre la subida del SMI

El Consejo de Ministros aprueba este martes una subida del SMI de 15 euros por paga que los trabajadores que menos cobran notarán ya este mismo mes en sus nóminas y que, pese a su cuantía, entraña efectos macroeconómicos beneficiosos como estimular el consumo de productos de primera necesidad.

Una empleada de una tienda de licores y alimentos gourmet en la localidad malagueña de Ronda. REUTERS/Jon Nazca
Una empleada de una tienda de licores y alimentos gourmet en la localidad malagueña de Ronda. Jon Nazca / REUTERS

El Consejo de Ministros aprueba en su sesión de este martes un real decreto con el que el SMI (Salario Mínimo Interprofesional) alcanzará los 965 euros, una cifra que, en la práctica, lo sitúa en 1.125,83 euros brutos, ya que esa es la cantidad que sale de prorratear en doce mensualidades las catorce pagas anuales.

La medida es una de las pocas que en el último año y medio ha salido sin consenso de la Mesa del Diálogo Social en la que se sientan los sindicatos UGT y CCOO y las patronales CEOE y Cepyme, ya que cuenta con el apoyo de los primeros y el rechazo de los segundos.

Estas son las claves de una medida que consolida el mileurismo como punto de partida de las condiciones salariales en el mercado laboral español.

¿Se cuánto es la subida y cuándo se aplica?

El aumento del SMI será de quince euros brutos para cada una de las catorce pagas (doce ordinarias y dos extraordinarias) en las que se divide la remuneración de un asalariado en España.

¿Y de cuánto es si se cobran doce pagas en lugar de catorce?

Para quienes reciben las dos pagas extra prorrateadas entre las doce ordinarias el aumento es de 17,50 euros mensuales en cada una de estas últimas.

¿Sube el bruto o el neto?

Ambos, como ha ocurrido siempre. El aumento del SMI se calcula sobre el bruto, que es la cantidad que realmente constituye el salario del trabajador. De ella hay que descontar las aportaciones a la Seguridad Social del asalariado, que son un 4,7% para cubrir las contingencias comunes y entre un 1,55% y un 1,6%, según el tipo de contrato, para el desempleo y un 0,1% para formación profesional, según establecen las normas de la Seguridad Social.

Eso recorta el dinero líquido a ingresar a 929,77 euros en caso de cobrar catorce pagas y a 1.054 si las extraordinarias se reciben prorrateadas, a lo que hay que restarle una retención del 2% como adelanto a cuenta del IRPF que la empresa está obligada a realizar y que lo dejan, respectivamente, en 884 euros y en 1.031 euros.

¿Se puede librar alguien de esa retención?

Sí, según establece un decreto de 2018 siempre que se ingresen menos de 14.000 euros al cabo del año, o hasta 17.634 en función de si se tienen hijos a cargo. Hay que comunicárselo a la empresa.

¿Desde cuándo se aplica el nuevo SMI?

Saldrá publicado en el BOE el miércoles 28 de septiembre, aunque, según confirman fuentes del Ministerio de Trabajo, tendrá carácter retroactivo al 1 de septiembre, lo que supone que los trabajadores cuya nómina o salario se calcula a partir de este indicador lo notarán ya en el sueldo de este mes

¿A cuántos trabajadores afecta?

Es uno de los misterios del mercado laboral español, aunque las estimaciones más precisas cifran el colectivo de los asalariados que perciben el Salario Mínimo Interprofesional en el entorno de los 2,3 millones, lo que vendría a suponer en torno a la séptima parte del total.

La inmensa mayoría de los afectados son trabajadores pobres, ya que a esa baja remuneración se le añade otro recorte por estar empleados con jornadas parciales, una modalidad en la que tres de cada cuatro asalariados son mujeres.

¿Va a tener la medida efectos sobre otros colectivos laborales?

Sí, sobre varios. Por una parte, fuentes de la Seguridad Social confirmaron que en unos días o semanas una orden ministerial de Inclusión actualizará al alza las bases teóricas y las cuotas de los autónomos, tanto individuales como societarios. El SMI y la cotización de los profesionales individuales, cuya nueva cuota mínima está por determinar, habían sido desvinculadas en las dos últimas revisiones.

Junto con esto, explica Vicente Lafuente, profesor de Derecho del Trabajo en la Universidad de Zaragoza, "el SMI sirve como referencia en las negociaciones de convenios colectivos para establecer los marcos y los cuadros económicos".

¿Y en otros ámbitos?

"El Salario Mínimo Interprofesional tiene implicaciones en muchos vectores, ya que se utiliza para fijar determinados umbrales para la gestión de subsidios y prestaciones, que ahora crecerán y permitirán la entrada de mayor número de beneficiarios", anota Lafuente.

¿Es el único salario mínimo vigente en España?

Para nada: es el mínimo general, ya que muchos convenios sectoriales incluyen sus propios suelos salariales. La construcción, por ejemplo tiene el suyo con los peones: 1.449,80 euros brutos mensuales en doce pagas y 1.242,68 en catorce, casi 300 por encima del SMI.

¿Y la subida es muy grande?

Llama la atención el alboroto que la revisión del SMI ha provocado en determinados ámbitos empresariales y mediáticos cuando el aumento de 15 euros sobre los 950 vigentes hasta ahora suponen un 1,57%, un porcentaje prácticamente idéntico al del 1,6% de subida en los convenios negociados entre empresas y trabajadores en lo que va de año, según los datos del Observatorio de la Negociación Colectiva.

Si se le compara con el IPC o coste de la vida en lo que va de año, se queda más de medio punto por debajo, ya que este subió un 2,2% entre enero y agosto.

¿Cuánto ha subido en los últimos años?

Con esta subida, el SMI se habrá duplicado en menos de 18 años, ya que habrá aumentado un 109% desde enero de 2004, aunque los ritmos de esos incrementos han sido variados: pasó de 460,50 euros a 641,40 por paga (+39%) con los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero para crecer hasta los 735,90 (+14,5%) con los de Mariano Rajoy.

El impulso volvería a partir de 2018, primero con la llegada de Pedro Sánchez, con el que llegó a 900 (+22%), y después con la coalición PSOE-UP, con el que este martes alcanzará los 965 (+7,2%) y en el que Unidas Podemos ha tomado su mejora como bandera. La mejora durante la presidencia del socialista alcanza el 31%.

¿Tiene efectos sobre los niveles de pobreza?

Sin duda. "Uno de los efectos más importantes de esta medida es la reducción de la desigualdad salarial y de la desigualdad en general. Al influir sobre los salarios más bajos, reduce las diferencias y cierra el abanico hacia arriba", explica Alberto del Pozo, de Economistas Frente a la Crisis.

Los trabajadores que en España perciben el SMI no superaron el umbral de la pobreza que determina el INE (Instituto Nacional de Estadística) con ese sueldo hasta la revisión de 2019, cuando su cuantía se situó por encima de ese indicador tanto para personas que viven solas como para hogares estándar de dos adultos y dos menores.

¿Y sobre el consumo?

Todo apunta a que sí, básicamente por el perfil de sus perceptores, situados en los tramos más bajos de la escala de rentas del país. "Consumen productos de primera necesidad, y un aumento de quince euros se traduce en poder diversificar la dieta o tener más tiempo encendida la calefacción", explica Del Pozo, que añade cómo uno de los previsibles efectos macroeconómicos de la revisión al alza del SMI puede ser una mejora del empleo en determinados sectores básicos, como la alimentación.

"Una mejora de la actividad siempre tira al alza del empleo, y puede ayudar a mejorar la contratación y a sacar a gente de los ERTE", explica. De hecho, anota, "el consumo no está ahora mismo lastrado por la disponibilidad de renta, ya que hay un embolsamiento de ahorro enorme, sino por decisiones de consumo", mientras que, por el contrario, "todo lo que estás familias ingresan va a consumo. No tienen capacidad de ahorro y todos esos ingresos van a gasto, y eso genera actividad económica".

¿Para cuánto da esa subida?

Los 15 euros por paga, o los 17,50 mensuales con las extraordinarias prorrateadas, supone poder comprar en un supermercado () entre dos y tres kilos de carne de cerdo o de pollo al mes, algo para nada desdeñable en un país en el que casi un millón de hogares (el 5,5%) apenas accede a la proteína animal, hasta diez kilos de legumbre o entre ocho y diez de plátanos y naranjas.

"Ese pequeño porcentaje va a permitir a quienes cobran el SMI hacer una serie de consumos que de otra manera no podrían hacer", indica Lafuente.

¿Hay otros efectos macroeconómicos positivos?

Por lo pronto, supondrá este mismo mes una mejora de la recaudación de la Agencia Tributaria por retenciones del IRPF y de los ingresos de la Seguridad Social por cotizaciones, ya que ambas aumentarán. "No hay mejor forma de reforzar el sistema de Seguridad Social que aumentar sus ingresos, y la vía principal es la del incremento salarial", señala el economista.

¿Va a seguir subiendo el SMI?

No se puede prever con certeza, ya que eso responde a decisiones políticas. Normalmente se tomaban durante la negociación de los Presupuestos Generales del Estado, aunque el actual Gobierno lleva meses explorando la vía del la Mesa del Diálogo Social.

En cualquier caso, España firmó hace ya varias décadas la Carta de Roma, por la que se comprometía a situar el salario mínimo en el 60% del salario medio del país, lo que supondría catorce pagas de 1.154 euros. El margen para alcanzar ese objetivo, o el desfase frente al mismo, es hoy de 189 euros.

"La Carta de Roma establece una consideración fundamental que nos vincula como convenio internacional", señala Lafuente, que anota que "el 60% de la media no es algo sideral, sino que seguiría por debajo de los niveles de la UE".

¿Qué pasa con las empresas?

"Mientras la actividad económica lo permita, la subida del salario mínimo no es solo aceptable sino recomendable. Es algo de política social, de justicia retributiva", anota el profesor, que plantea "¿de qué tipo de empresas estamos hablando si una subida de 15 euros supone un impedimento para la contratación?".

Coincide con Del Pozo, para quien "si una empresa va a destruir empleo por tener que subir 15 euros sobre una base de 950, eso quiere decir que se trata de un negocio precario, que no se sostiene y que tiene problemas para sobrevivir". "Cuando hablamos de cambiar el modelo productivo -añade- de lo que hablamos es de sustituir esas empresas y esos empleos por otros más productivos y que generen mayor valor añadido".

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