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Defensa Robles reconoce que no hay dinero para mejorar el sueldo de los militares

Son “los servidores públicos peor pagados de España”, recuerdan desde la ATME, pero el Ministerio de Defensa alega que de momento no puede hacer nada para mejorar sus condiciones. La AUME indica que Robles se ha comprometido a asumir la conclusiones del dictamen de la subcomisión de Defensa, cuya aprobación es inminente.

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La ministra de Defensa, Margarita Robles, a su llegada al hemiciclo del la Cámara Baja en la última sesión de control al Ejecutivo. EFE/Mariscal

La ronda de contactos de la ministra de Defensa, Margarita Robles, con las diferentes asociaciones militares profesionales la semana pasada permitió a la responsable política dejar claro que algunas de las principales reivindicaciones, como el aumento de suelto a los militares profesionales, no tienen solución a corto plazo. No obstante, Robles sí se ha comprometido a asumir las medidas que recoja el dictamen de la subcomisión de Defensa.

La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) afirma que la ministra de Defensa se escudó en la falta de presupuesto para negar una eventual mejora de retribución para el personal militar, “los servidores públicos peor pagados de España”, en palabras del presidente de la asociación, Juan Carlos Tamame.

Por su parte, desde la AUME, su secretario de organización, Jorge Bravo, puntualizó que en la reunión que Robles tuvo los responsables de esta asociación la ministra les indicó que “en estos presupuestos no estaban contempladas subidas salariales”. “Haremos fuerza para que estas subidas estén en los próximos, dado que es una de nuestras principales reivindicaciones”, añadió, en conversación con Público.

Bravo recordó que Robles ya había expresado esta postura en alguna comparecencia anterior —pese a algunas decisiones de su cartera como la de mantener con el sueldo íntegro a 725 oficiales prejubilados con un gasto mensual de más de un millón de euros en complementos, o el compromiso de gasto de 5.000 millones de euros extra en armamento—, y que la semana pasada simplemente comunicó a su asociación “cómo están las cosas”.

Temporalidad

Prácticamente todas las asociaciones coinciden en la existencia de una serie de problemas comunes como la temporalidad, la precariedad salarial y la formación que, sin embargo, no obtuvieron compromisos concretos por parte del Ministerio: simplemente se “tomó nota”.

“El primer tema que planteamos fue el tema de la temporalidad, el asunto de los compañeros que han de abandonar las Fuerzas Armadas al cumplir los 45 años, un asunto que nos tiene muy preocupados”, comentó a Público Tamame. Se refiere a los Reservistas de Especial Dedicación (RED), es decir, aquellos militares profesionales cuya salida obligada de las Fuerzas Armadas se produce a los 45 años.

Mientras que algunas propuestas pasan por la reincorporación laboral de esos efectivos, como piden desde la ATME, desde Defensa afirman que esa salida es “inviable”. “La ministra nos dijo que, según está ahora la ley, no se puede hacer nada”, añadió Tamame, cuya asociación propone “plazas específicas” para ellos que no perjudiquen al personal activo. Parece que esta propuesta no tiene encaje.

La ministra nos ha dicho que va a asumir lo que diga el dictamen de la subcomisión de Defensa, y eso hay que ponerlo en valor”, comentó por su parte Jorge Bravo, que destacó que si el texto definitivo del dictamen de la subcomisión de Defensa incluye lo que aparece en el borrador filtrado a mediados de año, el tema de la temporalidad quedaría en buena parte resuelto.

Algunas de las medidas ya se están poniendo en práctica, como la certificación laboral, que no es mucho pero es algo; se han aumentado de algo más de 100 a 700 plazas de permanentes para el año que viene; han aumentado un 50% las plazas laborales en el Ministerio de Defensa para militares que salen a los 45 años”, recuerda Bravo, que opina que aunque “no soluciona del todo el problema, sí indica que el Gobierno algo está haciendo, hay que reconocerlo”.

Según datos facilitados por el Ministerio a las asociaciones, a 31 de diciembre de 2017 había 317 personas en situación de reservista de especial disponibilidad (RED), es decir, deben reincorporarse a destino si son llamados a cambio de un sueldo mensual de 618 euros; las previsiones del Gobierno indican que habrá otros 363 más este año; otros 956 el año que viene; y otros 1.244 para 2020. Todo ello, teniendo en cuenta que hay efectivos que pueden pasar a suboficial o a una contratación estable, apunta a este medio el secretario de la ATME, Javier Usón.

Precariedad

No parece que las condiciones laborales de los soldados y marineros españoles vayan a mejorar, a tenor de lo que la propia ministra confesó a las asociaciones militares. La respuesta es clara: no hay presupuesto para incrementos salariales. Y eso teniendo en cuenta que el Observatorio de la Vida Militar demostró que los militares son los servidores públicos peor remunerados.

En la ATME están “dispuestos” a realizar alguna “acción colectiva” para tratar de presionar sobre el asunto de las retribuciones

Desde la AUME recuerdan que el supuesto informe sobre retribuciones encargado por la anterior ministra, María Dolores de Cospedal, aún brilla por su ausencia.

Por su parte, en la ATME están “dispuestos” a realizar alguna “acción colectiva” para tratar de presionar sobre el asunto de las retribuciones. “No puede quedar esto así, no puede ser que seamos los peores pagados de la Administración: si hay para carros de combate, para el S80, para helicópteros… pues debería de haber para retribuciones, dado que además la propia ministra dice que el personal es lo primero para ella”, comentó Tamame.

“No puede ser que un soldado que conduce un tanque Leopard, que vale 13 millones de euros, cobre 900 euros al mes y que con guardias salga por más de 2.700 horas anuales”, apunta el presidente de la ATME.

En cuanto a la formación, la ATME recuerda que el personal de tropa y marinería, cuando cumple su contrato con las Fuerzas Armadas, sale a la calle sin ninguna titulación, a diferencia del resto de escalas. Por ello, y como las demás asociaciones, plantean la necesidad de que estos efectivos obtengan una “titulación de grado medio al finalizar su formación”, algo que la ley recoge como una posibilidad, no como una obligación .

“Todo lo que planteamos recibe siempre la misma respuesta: está en estudio o miraremos a ver cómo lo podemos hacer”, lamentó Tamame, que añadió: “Siempre nos dicen lo mismo, que se estudiará, que se mirará”.

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