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Cambio climático El movimiento ecologista Extinction Rebellion: "Lo que hemos hecho solo es el principio"

Ya van más de 1.000 detenidos y la policía amenaza con más arrestos, pero el movimiento tiene previsto mantener el campamento de Londres hasta finales de semana "si no los echan antes" y asegura que después seguirá con más acciones.

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Activistas del cambio climático se reúnen en la Plaza del Parlamento. Reuters

Suena una sirena y desde el escenario del campamento instalado en Marble Arch, alguien explica que la Policía está entrando. Pide a todo el mundo que mantenga la calma, que no los provoquen y que se pongan en pie. Y no tiene que decirlo otra vez para que la gente se levante; pero no para marcharse, sino para acercarse todo lo posible a la plataforma y sentarse frente a ella. El objetivo es proteger a los organizadores y demostrar que no están solos.

Gente como Alejandra Piazzolla, una de las cabezas del grupo juvenil de Extinction Rebellion. Aunque reconoce que después de mes y medio planeando las acciones de estos días empieza a estar agotada, su voz es rotunda y emocionada cuando proclama que "lo que hemos hecho es simplemente el comienzo. La idea era alzar la voz y pedirle a la humanidad que pare y piense en lo que está sucediendo. Pero esto no acaba aquí".

"La idea era alzar la voz y pedirle a la humanidad que pare y piense en lo que está sucediendo", asegura Alejandra Piazzolla

La Policía llega porque sabe que en la asamblea de hoy se decide "si nos quedamos o nos vamos". Y de hecho, un agente nos confirma que están aquí porque si la decisión es permanecer, tirarán del artículo 14 de la ley de Orden Público y, apelando a que los concentrados están alterando el funcionamiento de la ciudad, procederán a detenerlos. Lo dice mientras los helicópteros sobrevuelan la zona y se conoce el resultado de la votación: "nos vamos a finales de semana" pero eso sí "si no nos echan antes". De momento, los agentes permanecen en sus posiciones con las manos por dentro del chaleco rodeando el escenario.

Después de diez días de protestas, junto a las decenas y decenas de tiendas de campaña instaladas aquí y rodeado de los centenares de personas que se concentran, uno tiene la sensación de que esto ya no hay quien lo pare. Como grita desde el escenario el escritor y activista medioambiental George Monbiot: "¡No vamos a parar!". Que se lo digan a los que se han se encaramado a varios árboles en Parliament Square, frente al Palacio de Westminster, que el martes se convirtió en el lugar de reunión de los manifestantes con el objetivo de acercarse a los miembros del parlamento, que volvían al trabajo después de las vacaciones de Pascua.

Activistas del cambio climático se reúnen en la Plaza del Parlamento durante la protesta. Reuters

“Queremos mantener lo que hay en pie e intentar establecer conversaciones con los miembros del Parlamento", reclama Alejandra

Como confirma Alejandra: "Queremos mantener lo que hay en pie e intentar establecer conversaciones con los miembros del Parlamento. Gran parte de las acciones que hagamos a partir de aquí se decidirán de acuerdo a lo que se hable o no". De momento, el Ministro de Medio Ambiente, Michael Gove, ha asegurado que se sentará con ellos. Pero como puede que al final todo acabe en un simple gesto de perfecta propaganda para uno los grandes aspirantes a suceder a Theresa May como líder del Partido Conservador, ellos siguen trabajando. Entre sus planes podría estar una gran movilización durante el mes julio, aprovechando el comienzo de las vacaciones y el fin de las clases. Porque una buena parte de los manifestantes que estos días se han sumado al movimiento son estudiantes. Como Harry, que acampó el lunes, fue detenido el martes pero hoy vuelve a casa porque mañana tiene que regresar al instituto.

Entre sus planes podría estar una gran movilización durante el mes julio, aprovechando el comienzo de las vacaciones y el fin de las clases

El grupo juvenil de Extinción Rebellion es uno de los más concienciados porque, como nos cuenta Alejandra con rabia en los ojos y orgullo en la voz: "somos los que menos culpa tenemos del cambio climático y los que más vamos a sufrirlo". Por eso, añade: "Queremos llevar esta rebelión al día día; que las universidades y los centros educativos declaren la emergencia climática. Queremos que en los programas escolares se estudie la realidad de lo que está ocurriendo".

Lo que nadie les hará cambiar son las tres demandas movimiento: declarar la emergencia climática y ecológica; que las emisiones de carbono en 2025 sean cero; y una asamblea de ciudadanos por el clima y la justicia ecológica.