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Medio ambiente El medio ambiente entra en campaña: coches eléctricos, energía renovable, caza y toros

La campaña electoral arranca en un debate político que gira en torno a la transición ecológica, la protección o no de las actividades cinegéticas y el cambio en el paradigma de la movilidad. 

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El presidente del PP, Pablo Casado, acompañado por la presidenta del PPCV, Isabel Bonig, en la plaza de toros de Valencia. /EFE

La campaña electoral ha arrancado de manera oficial este viernes y el horizonte de las urnas se ve cada vez más cerca. Con todo ello, la pugna por el voto se presenta atípica, en parte por el auge de la ultra derecha, pero también por la introducción de ciertos temas que hasta el momento parecían relegados a un segundo plano del debate. Hablamos aquí de las políticas medioambientales, que en esta campaña cobran un papel relevante debido a la crisis climática en la que se ha adentrado el planeta.

En ese sentido, los partidos han introducido –en mayor o menor media– paquetes de propuestas en sus programas electorales, con la intención de intentar paliar los efectos del cambio climático. Mientras el PSOE y Unidas-Podemos abogan por una transición ecológica más ambiciosa, los partidos de la derecha ofrecen algunas medidas aisladas.

En Público, hemos recogido las medidas más significativas, las mejores y las peores, para tratar de resumir las posturas ecologistas de cada uno de los partidos que aspiran a tener representación en las instituciones. 

Energía

Las políticas en este ámbito son fundamentales para entender los compromisos de cada formación con el medio ambiente. En sus manos está permitir que las renovables se asienten en el sistema español para quedarse o que las energías fósiles sigan siendo el pilar principal de la industria. Estas son las propuestas genéricas de cada partido:

Un operario instala paneles solares en el tejado de una casa

-PSOE. Los programas electorales han recogido multitud de medidas para intentar dar un giro a las deficiencias energéticas del país y abordar el reclamo europeo de incentivar la transición ecológica. En ese sentido, el PSOE propone continuar con su Green New Deal y avanzar en el camino hacia las renovables. El Partido Socialista, que en estos meses de gobierno impulsó el Ministerio de Transición Ecológica, se pone como fecha el año 2030 para conseguir que el 74% de la electricidad proceda de fuentes renovables. Por otra parte, sin dar fechas, propone continuar con el cierre de centrales nucleares.

-Podemos. Desde Unidas-Podemos han elaborado un plan muy ambicioso en materia energética, en el que se plantea el cierre de las centrales nucleares a partir de 2025 y las plantas de carbón a partir de 2024. La formación morada propone una transición desde una mirada social, donde se creen dos puestos de trabajo por cada uno que se destruya con el cierre de empresas vinculadas a las energías fósiles. Además, detalla un plan contra la pobreza energética en el que las renovables marquen los precios del mercado y se ponga fin al "oligopolio" que gestiona la energía española. El Estado tendrá un papel regulador en las facturas de la luz, ya que la formación liderada por Pablo Iglesias pretende que el término fijo que se paga (aunque no se consuma nada de luz) no sea superior a los 25 euros mensuales.

-PP. Pablo Casado y el Partido Popular, por su parte, abordan de manera particular el problema energético de España. Desde la formación conservadora proponen un Plan Nacional de Energía y Clima 2021-2030 y establecer un mix energético para los próximos cuarenta años. Asimismo, el PP se suma al clamor por las renovables, aunque lo hace de una manera ambigua, ya que lo hará "sin renunciar" a otras tecnologías. "Daremos prioridad a las opciones energéticas que cumplan con los objetivos de reducción de emisiones al menor coste posible, para asegurar que la energía de hogares y empresas es la más asequible en cada momento", explica el partido en su programa electoral.

-Ciudadanos. El partido de Albert Rivera, con la campaña recién empezada, aún no ha presentado su programa electoral. Fuentes del partido manifiestan a Público que sus propuestas serán anunciadas en los próximos días.

-Vox. La formación ultraderechista, en un programa plagado de nacionalismo, no hace mención alguna al cambio climático y tampoco propone propuestas energéticas, más allá de un "Plan de Energía" de dos líneas en el que, sin decir cómo, se promete la autosuficiencia y el abaratamiento de la energía.

Movilidad

El sector del transporte es uno de los principales emisores de CO² del planeta y, tal y como advierten los científicos y los colectivos ecologistas, el cambio de modelo hacia las cero emisiones no debe esperar. En ese sentido, las formaciones políticas ofrecen ciertas promesas para tratar de potenciar, por un lado, el asentamiento de los vehículos eléctricos y, por otro, el desarrollo de un transporte público eficaz y sostenible. 

Punto de carga de un vehículo eléctrico. REUTERS/Wolfgang Rattay

-PSOE. El partido de Sánchez, dentro de sus 110 propuestas electorales, aboga por aumentar la inversión en modernizar las infraestructuras para adecuarla a un modelo de movilidad “sostenible” en el que las carreteras, ferrocarriles y aeropuertos estén a la altura de los transportes menos contaminantes. Además, en la línea del plan 'Moves' aprobado por el Gobierno socialista, se pretende crear un Plan Estratégico de Apoyo Integral al Sector de la Automoción 2019-2025 que permita hacer asequible a los bolsillos de los bolsillos de la ciudadanía la compra de coches eléctricos.

-Podemos. El partido morado pretende aumentar el número de vehículos eléctricos privados en un 25% de cara a 2030. Para ello, promete ayudas a la compra de este tipo de transportes que cubran "entre el 15% y el 20% del precio de adquisición". A ello, debemos sumar sus intenciones de habilitar las infraestructuras con la creación de puntos de carga que permitan que la transición sea más fácil. El transporte público también cobra un papel importante dentro del paquete de propuestas ecologistas de la formación liderada por Iglesias. Tanto que Podemos anuncia una mejora de las comunicaciones ferroviarias para paliar la desigualdad territorial.

-PP. La formación conservadora pretende implementar ayudas fiscales para la renovación del parque móvil. Pese a ello, dejan claro que eliminarán las restricciones al diésel pese a las advertencias científicas que indican que este tipo de carburantes son más contaminantes que el resto. "Rechazaremos las prohibiciones a los vehículos de combustión", añade el texto. Además, el PP abraza la digitalización del transporte, ya que anuncian la regulación de los vehículos autónomos.

Por otro lado, el Partido Popular contempla medidas destinadas, por un lado, a liberalizar aún más el sector del taxi para dar mayor peso a empresas como Uber y Cabify. Lo hace, según el programa, bajo el argumento de que "la regulación pondrá al ciudadano y su libertad de elección como eje".

-Ciudadanos. No hay programa electoral.

-Vox. No hay referencias a vehículos eléctricos ni a la modernización de las infraestructuras.

Agua

El cambio climático está aumentando las temperaturas y reduciendo las etapas de lluvia en la península ibérica, lo cual se traduce en un aumento de los riesgos de sequía y la aridez. En ese sentido, las políticas del agua se vuelven imprescindibles para intentar garantizar que este bien común pueda llegar a toda la ciudadanía. Tanto es así, que todos los partidos incluyen medidas hidrológicas en sus programas.

Efectos de la sequía en un embalse de Vigo

-PSOE. La política hidrológica de la agrupación socialista se sustenta sobre la creación de un "Plan Nacional de Depuración, Saneamiento, Eficiencia, Ahorro y Reutilización" que sirva para revertir los efectos de aridez y sequía que provoca el calentamiento global.

-Podemos. Atendiendo a los toques de atención que desde Bruselas se han dado a España, el partido morado aboga por la prohibición del comercio del agua. "Esto permite proteger la salud ecológica de nuestros ríos y garantizar el riego, el control de las crecidas y el suministro de agua potable sin que interfieran intereses económicos espurios", dice el punto 5 del Horizonte Verde, que hace alusión directa a escándalos de corrupción como Acuamed o Lezo.

-PP. Entre las diferentes propuestas sobre la gestión hidrográfica, los conservadores plantean la posibilidad de crear un Pacto Nacional por el Agua para mitigar los efectos del cambio climático. Sin embargo, dentro de ese punto, se habla de los trasvases como una forma de detener la desertificación. Algo que va en contra de las proclamas de los grupos ecologistas, que durante años han denunciado este tipo de políticas.

-Ciudadanos. No hay programa electoral.

-Vox. Los ultraderechistas prometen un Plan Hidrológico Nacional. No obstante, no ahondan en el sentido del mismo, más allá de que esté regido por los principios de “solidaridad” y el “bien común.

Derechos de los animales

El maltrato animal, la caza y la tauromaquia entran en escena para bien o para mal. Hay formaciones que directamente se postulan como los defensores de las actividades cinegéticas, pero también hay otras que apuestan por la creación una legislación que intente frenar la violencia indiscriminada contra los animales.

Imagen de archivo de una corrida de toros. EUROPA PRESS/Pablo Blázquez Domínguez

-PSOE. La formación del puño y la rosa plantea una Ley estatal de bienestar animal y lo hace como reacción a la “creciente demanda de la sociedad”. En cuanto a la tauromaquia, uno de los puntos clave de las políticas animalistas, no hay referencia alguna en el documento facilitado a los medios.

-Podemos. El partido de Iglesias es uno de los más ambiciosos en materia animalista (después de Pacma). Desde Podemos plantean una ley de bienestar que reconozca a los animales como seres capaces de sentir, pero también prometen una bajada del IVA en las actividades veterinarias y en los productos de alimentación. Por último, el punto 38 de su programa habla de eliminar “las ayudas y subvenciones relacionadas con la tauromaquia” y de prohibir “los espectáculos que impliquen maltrato animal”.

-PP. La formación conservadora dedica un punto específico de su programa para prometer la defensa de los animales de compañía a través de legislación destinada a prevenir el abandono y el maltrato. Dicho esto, el PP sí que cuenta con planes tratar de revitalizar la tauromaquia, que cada vez cuenta con menos respaldo dentro de la sociedad, según los datos de VATMA (Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia y del Maltrato Animal). "Reforzaremos el Plan Nacional de Tauromaquia (PENTAURO) para que extienda el conocimiento y difusión del arte taurino y potencie el conjunto de actividades alrededor de esta importante tradición", explica el punto 331 del programa, incluido dentro del apartado de promesas electorales para el sector cultural.

-Ciudadanos. Aunque no tienen programa electoral, la formación naranja tuvo una labor activa en el intento de aprobar una ley consensuada para que los animales domésticos dejen de ser considerados “cosas”.

-Vox. El partido de Santiago Abascal, sin ser sorpresa, promete una ley que proteja la tauromaquia y la considere parte del "patrimonio cultural de España". Además, potenciarán la caza y establecerán un sistema de licencias únicas a nivel nacional.

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