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Guerra Rusia - Ucrania Jaime Nadal: "Las mujeres embarazadas ucranianas están teniendo partos en condiciones infrahumanas"

'Público' localiza a un trabajador del organismo de las Naciones Unidas encargado de la salud sexual y reproductiva a punto de ser evacuado a Moldavia. Explica que su prioridad ahora es intentar que las mujeres ucranianas puedan dar a luz de manera segura y que vivan libres de violencia y abusos.

Dos mujeres, junto a un niño recostado, se refugian en el metro de Kiev el pasado 24 de febrero tras al ataque masivo de Rusia a Ucrania.
Dos mujeres, junto a un niño recostado, se refugian en el metro de Kiev el pasado 24 de febrero tras al ataque masivo de Rusia a Ucrania. EFE

La guerra desatada desde que Rusia comenzó a atacar Ucrania no tiene visos de cesar de forma inminente y miles de personas siguen su huida de las bombas hacia lugares más seguros. Naciones Unidas ha calculado que ya son 660.000 las personas que se han visto obligadas a abandonar el país hacia estados fronterizos como Polonia, Hungría, Eslovaquia o Moldavia. De ellas, la inmensa mayoría son mujeres y niños, ya que los hombres deben quedarse en el país. 

Las imágenes de mujeres con mochilas y niños en brazos caminando bajo la nieve, o intentando subirse a abarrotados trenes o sucumbiendo al cansancio recostadas en estaciones están conmocionando al mundo. Las mujeres, una vez más, vuelven a ser un colectivo vulnerable, expuesto a las consecuencias de un conflicto de imprevisible futuro.

Público ha podido contactar con Jaime Nadal, trabajador español del UNFPA, el organismo de las Naciones Unidas encargado de la salud sexual y reproductiva, que permanece en Kiev, epicentro de la guerra, a la espera de ser evacuado de un momento a otro hacia Moldavia. 

El UNFPA trabaja alrededor de todo el mundo apoyando la salud reproductiva de mujeres y jóvenes, el acceso fiable a anticonceptivos modernos, la prevención de la violencia de género, el abandono de la práctica de la mutilación genital femenina, la prevención de los embarazos en adolescentes, el suministro de productos para partos seguros y la lucha para poner fin a los matrimonios infantiles.

El equipo de UNFPA cuenta ya en Ucrania con un equipo de 45 personas ubicadas sobre todo en el oeste del país

En estos momentos, están centrando sus esfuerzos en la guerra provocada por Rusia contra Ucrania y Nadal forma parte del equipo que se encuentra allí, preparado para comenzar su labor humanitaria. "Hay todo un mecanismo de emergencia que se está preparando por parte de la Unión Europea junto a Echo (la Agencia Europea de coordinación de asistencia humanitaria) con una cierta capacidad logística por parte de la ONU para que en el momento en el que las condiciones lo permitan poder empezar con la asistencia humanitaria, entrando por el oeste de Ucrania, en las zonas fronterizas con Polonia, Hungría y Eslovaquia y por el sur, con la frontera con Moldavia", explica.

El equipo de UNFPA cuenta ya en Ucrania con un equipo de 45 personas ubicadas sobre todo en el oeste del país, que cuentan con el apoyo de la oficina regional y la oficina que tienen en Copenhague para todo lo relacionado con compra de materiales, adquisiciones y logística.

Atención cualificada a las mujeres embarazadas

Nadal explica que el organismo para el que trabaja "se va a centrar principalmente en dos cuestiones: una es la atención cualificada al parto y el otro es la violencia sexual y la violencia basada en género, que en ocasiones es utilizada con un arma de guerra".

Un colectivo que pasa completamente inadvertido en una guerra es el de las mujeres en estado de gestación. Ucrania en cualquier momento del año cuenta con unas 330.000 mujeres embarazadas y se estima que 80.000 mujeres darán a luz en los próximos tres meses en el país, muchas de ellas sin acceso a atención de salud materna crítica. Esto supondrá que el parto será una amenaza para la vida en lugar de una experiencia que cambie la vida.

Jaime Nadal "Las embarazadas están teniendo partos en condiciones infrahumanas (...) en estaciones de metro, en sótanos de edificios o en refugios habilitados"

"Nuestro trabajo es garantizar que en este tipo de circunstancias tengan acceso a servicios adecuados y lo que estamos viendo es que están teniendo partos en condiciones infrahumanas, sin ningún tipo de acompañamiento cualificado ni médico ni condiciones de salubridad mínimas en estaciones de metro, en sótanos de edificios o en refugios habilitados", lamenta Nadal.

"El sábado por la noche, por ejemplo cerca de cien mujeres dieron a luz en sótanos y estaciones de metro en Kiev", prosigue, que señala que esto se debe a que "el acceso a todos estos servicios es mínimo, y no porque no haya infraestructuras habilitadas, sino porque es imposible ahora mismo desplazarse con seguridad a ningún hospital o centro de salud para buscar la atención médica necesaria".

Además, Nadal recalca que "los abortos espontáneos aumentan en situaciones de estrés como el que están viviendo las mujeres ahora mismo en Ucrania". "Normalmente en los conflictos se contabilizan las víctimas humanas provocadas por ataques pero pocas veces se cuentan las personas que pierden la vida en otras circunstancias, como estas mujeres embarazadas, de una manera completamente absurda e innecesaria por culpa de la guerra. Es una dimensión más de este conflicto que pasa desapercibida y que es necesario que se visibilice", apunta.

Incremento de la violencia sexual

Otro drama que sufren las mujeres durante guerras como la que se libra en Ucrania es el de la violencia sexual. Para millones de otras mujeres y niñas que han vivido a la sombra del conflicto en el este de Ucrania durante los últimos ocho años, la violencia de género es un problema grave que conocen demasiado bien. Según un estudio de UNFPA de 2019, alrededor del 75% de las mujeres del país informaron haber experimentado algún tipo de violencia desde los 15 años, y una de cada tres informó haber experimentado violencia física o sexual. 

Decenas de mujeres ucranianas a su llegada este domingo 27 de febrero de 2022 a la estación de tren de tren de Przemsyl, en Polonia, que se ha convertido en uno de los principales puntos de llegada para los refugiados que huyen de la guerra.
Decenas de mujeres ucranianas a su llegada este domingo 27 de febrero de 2022 a la estación de tren de tren de Przemsyl, en Polonia, que se ha convertido en uno de los principales puntos de llegada para los refugiados que huyen de la guerra. Borja Sánchez / EFE
Nadal: "En el conflicto que se libra desde hace ocho años en el este del país, los índices de violencia contra las mujeres se han disparado y mucho más durante los últimos dos años de pandemia"

"Nosotros hemos podido comprobar cómo en el conflicto que se libra desde hace ocho años en el este del país, los índices de violencia contra las mujeres se han disparado y mucho más durante los últimos dos años de pandemia", afirma Nadal, que todavía no cuenta con datos sobre la violencia que podrían estar sufriendo ya las mujeres desde el día que Rusia inició los ataques.

Un colectivo femenino particularmente vulnerable también es el de las mujeres mayores que se han visto obligadas a abandonar sus hogares. "Estas mujeres tienen muchos problemas para desplazarse. Por ejemplo, para cruzar la frontera con Polonia hay que esperar unas 20 horas, así que imagínese lo que esto supone para una mujer mayor. Son situaciones de estrés anímico y físico muy grandes", concluye Nadal.

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