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Irán y EEUU vuelven a renegociar el acuerdo nuclear cinco meses después

Las negociaciones entre EEUU e Irán han vuelto finalmente a Viena. En la sala están presentes las delegaciones de Irán y de las demás potencias mundiales, pero no la de EEUU. Los iraníes no quieren sentarse con los americanos, de manera que hay intermediarios que van y vienen de una sala a otra. Pese a esta incidencia, la Unión Europea e Irán son optimistas.

El negociador principal de Irán para el Acuerdo Nuclear, Ali Bagheri Kani, abandona una reunión de conversaciones de la Comisión Conjunta de Irán del JCPOA en Viena.
El negociador principal de Irán para el Acuerdo Nuclear, Ali Bagheri Kani, abandona una reunión de conversaciones de la Comisión Conjunta de Irán del JCPOA en Viena. CHRISTIAN BRUNA / EFE/EPA

Después de cinco meses de parálisis casi completa, la séptima ronda de negociaciones entre Irán y las potencias mundiales (EEUU, China, Rusia, el Reino Unido, Francia y Alemania, además de la Unión Europea) se reanudó el lunes en Viena en un ambiente de incertidumbre y preocupación entre los países occidentales por el manifiesto progreso del programa nuclear iraní.

El coordinador de Unión Europea para estas discusiones, Enrique Mora, se declaró optimista tras las primeras reuniones que en su opinión muestran una voluntad seria de adquirir compromisos. Aunque recalcó que Irán mantiene firme su demanda de que primero se levanten las sanciones impuestas por Donald Trump en 2018, Mora considera que existe un margen para la maniobra.

La delegación iraní también mostró cierto optimismo, aunque más comedido. Esta es la primera delegación iraní que participa en las negociaciones desde junio pasado, cuando fue elegido presidente Ebrahim Raisi, justo antes de que se aplazara la anterior ronda.

En los últimos días distintos responsables iraníes han recalcado que su objetivo es restablecer el acuerdo firmado en 2015 por Barack Obama, iniciando la reanudación con el levantamiento de las sanciones de Trump, pero también obteniendo algún mecanismo que les garantice que EEUU no volverá a dar marcha atrás como ocurrió con Trump.

Este es un punto difícil de conseguir puesto que nadie puede garantizar que un futuro presidente republicano, Trump u otro, se adhiera al acuerdo que firme Joe Biden. Biden y su secretario de Estado Antony Blinken cometieron el error de no levantar las sanciones en enero, nada más entrar en la Casa Blanca, lo que ha complicado todo el proceso de vuelta al acuerdo que el actual presidente prometió durante la campaña.

El mayor obstáculo para el restablecimiento del acuerdo de 2015 es Israel

Israel, que no está físicamente en Viena, juega sus bazas desde la distancia, con continuas amenazas de desencadenar un ataque militar contra Irán. Fueron los israelíes los que abortaron el acuerdo de Obama por medio Trump, y ahora tratan de hacer lo mismo.

Según el Canal 12 de la televisión hebrea, el primer ministro Naftalí Bennett trabaja sobre un escenario de tres opciones: 1) que se llegue a un acuerdo en Viena; 2) que no se llegue a un acuerdo; y 3) que Israel lance una intervención militar contra Irán, lo que podría ocurrir con independencia de que se dé la primera o la segunda opción.

No hay duda de que el mayor obstáculo para el restablecimiento del acuerdo de 2015 es Israel. Distintos medios hebreos han señalado en más de una ocasión que Washington está disgustado con la actitud del gobierno de Bennett, que en esencia no ha cambiado un ápice su estrategia en comparación con la de Benjamín Netanyahu y busca la confrontación permanente.

Advertencia de EEUU

Hace una semana The New York Times destacaba que funcionarios americanos han advertido a sus colegas israelíes que esa actitud es "contraproductiva", y de hecho ha permitido que, después de cada ataque físico contra las instalaciones nucleares, Teherán reconstruya el sistema de enriquecimiento de uranio de una manera más rápida y eficaz.

En los últimos 20 meses ha habido cuatro explosiones en las instalaciones iraníes, todas ellas atribuidas a Israel

Una pregunta dirigida al anterior director del Mosad Yossi Cohen acerca de si ahora Irán está en un estadio más avanzado de su programa nuclear que antes de los ataques israelíes, la respondió Cohen confirmando públicamente que así es. Es decir que los israelíes ven que es así y a pesar de ello no dejan de atacar las instalaciones nucleares iraníes. La única explicación razonable es que están interesados en ese deterioro.

En los últimos 20 meses ha habido cuatro explosiones en las instalaciones iraníes, todas ellas atribuidas a Israel. El Líkud, el partido de Netanyahu, está atacando a Bennett diciendo que desde que asumió el poder en junio no ha habido ningún ataque, lo que mostraría su incapacidad para seguir adelante con los planes de los servicios de inteligencia.

Los funcionarios de Washington insisten en que aunque "tácticamente" esos ataques han sido satisfactorios, en la práctica están permitiendo un mayor desarrollo del programa nuclear. Teherán ha demostrado que es capaz de reconstruir lo destruido en un tiempo récord y añadir nuevos centrifugadores más avanzados.

Preocupación por el desarrollo de las computadoras iraníes

Además, los americanos están preocupados por el desarrollo de la capacidad de las computadoras iraníes, que ahora son más potentes y están más protegidas que cuando Israel las atacó con el virus Stuxnet en la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz hace unos años. Ciertamente el ataque causó un daño considerable, pero los iraníes se han recuperado y son ahora más fuertes habiendo aprendido de sus errores.

En este contexto, la atención está tanto en Viena como en Israel. Las repetidas advertencias de la administración Biden a Bennett no vinculan al primer ministro, según él mismo indica cada pocos días ante las cámaras locales de la televisión.

Todas las potencias que han acudido a Viena son partidarias de restablecer el acuerdo nuclear

En realidad, todas las potencias que han acudido a Viena son partidarias de restablecer el acuerdo nuclear, pero Israel se opone con tanta fuerza, y su influencia en Washington es tan poderosa, que no está claro si Biden podrá tirar adelante con el acuerdo o volverá a cometer otro error impulsado por Israel.

Una opción que no desagrada del todo a los israelíes es que haya un acuerdo del tipo "less for less", es decir "poco a cambio de poco", que consistiría en levantar alguna sanción a cambio de un compromiso iraní de limitar sensiblemente el enriquecimiento de uranio. Sin embargo, esta opción difícilmente será aceptada por Teherán.

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