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Golpe de Estado en Myanmar La junta militar de Myanmar cumple su amenaza de sangre y deja ocho muertos

Al menos ocho personas han fallecido en Myanmar, incluidas tres por disparos de la Policía, a raíz de la violencia desatada tras el golpe de Estado.

Un residente Yangon (Myanmar) cae al suelo mientras simpatizantes promilitares atacan a los residentes con honda y proyectiles
Un residente de Yangon (Myanmar) cae al suelo mientras simpatizantes promilitares atacan a los residentes con honda y proyectiles. EFE

La junta militar de Myanmar advirtió a los manifestantes que han tomado las calles en las últimas semanas para protestar contra el golpe de Estado del pasado 1 de febrero de que "el camino de la confrontación" supondrá la pérdida de vidas. Al menos ocho personas han muerto en Birmania (Myanmar), incluidas tres por disparos de la policía, a raíz de la violencia desatada tras el golpe de Estado del 1 de febrero, según contabilizó La Asociación para la Asistencia de Presos Políticos (AAPP). 

Hasta ahora el número de muertes oficiales ascendía a las tres personas que fallecieron directamente como consecuencia de la represión policial en las protestas, pero la AAPP contabiliza además el caso de un varón de 26 años, que pereció mientras se encontraba detenido y los de otras cuatro personas que perdieron la vida en enfrentamientos nocturnos entre partidarios de los militares y manifestantes.

La primera víctima, una mujer de 20 años, fue herida por un disparo en la cabeza el 9 de febrero durante una manifestación en Naipyidó y murió 10 días después en el hospital. Dos varones, uno de ellos de 16 años, perecieron el 20 de febrero a causa de las heridas de bala procedentes de las autoridades mientras se manifestaban contra el levantamiento militar en Mandalay.

Otro manifestante, de 26 años, murió el 24 de febrero al no recibir tratamiento médico por el impacto de una bala en la rodilla y tras haber sido detenido por las autoridades durante una protesta en la ciudad de Mandalay cuatro días antes. Además otras cuatro personas resultaron muertas, entre el 8 y el 20 de febrero, en enfrentamientos nocturnos entre partidarios de los militares y manifestantes que rechazan la asonada, ya sea por palizas, atropellados o con armas.

Desde el golpe de Estado, miles de personas han salido prácticamente a diario a las calles a lo largo del país para exigir a los militares que devuelvan el poder a los políticos electos, además de la liberación de la depuesta líder, Aung San Suu Kyi, y otros detenidos por los militares.

Según AAPP, desde la asonada 728 personas han sido arrestadas, incluidas 62 que más tarde fueron liberadas. La respuesta policial ha generado una ola de condenas internacionales incluidas las del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, la Unión Europea y los países del G7.

El Ejército justificó la toma de poder por un supuesto fraude electoral en los comicios del pasado noviembre, donde observadores internacionales no detectaron ningún amaño, en los que arrasó la Liga Nacional para la Democracia, el partido liderado por Suu Kyi, como ya hiciera en 2015.

A pesar de la celebración de elecciones y del proceso iniciado en 2011 en Birmania hacia una "democracia disciplinada", como la denomina el Ejército -que gobernó el país con puño de hierro de 1962 a 2011-, el mando castrense mantenía todavía un amplio control sobre los aspectos políticos y económicos del país. 

Facebook bloquea todos los perfiles vinculados al Ejército

El Ejército de Birmania, que ya gobernó el país con puño de hierro desde 1962 hasta 2011, ordenó a las operadoras de telecomunicaciones a principios de mes que bloquearan el acceso a Facebook, y otras plataformas vinculadas con la multinacional, con el objetivo de preservar la "estabilidad" del país.

Ahora, Facebook ha anunciado el bloqueo de todos los perfiles vinculados al Ejército de Birmania y les prohíbe que publiquen anuncios en su plataforma. La decisión, precedida por el cierre de varias páginas puntuales vinculadas con los militares, también afecta a todos los medios gubernamentales y de comunicación controlados ahora por las autoridades castrenses.

"Los acontecimientos desde el golpe de Estado, incluida la violencia (policial) con víctimas mortales, han precipitado la necesidad de esta prohibición. Creemos que es un riesgo demasiado elevado permitir al Ejército en Facebook e Instagram", indica en un comunicado la compañía estadounidense.

La plataforma de Mark Zuckerberg, también propietaria de Instagram, razona su decisión por el "grave historial de violaciones de los derechos humanos cometidos por el Ejército birmano y el evidente riesgo a incidentes violentos incitados por los militares".

Facebook, criticada por su inacción frente a los mensajes de odio vertidos contra la etnia rohinyá -no reconocida por las autoridades birmanas- y que desembocó en 2017 en una campaña de limpieza étnica perpetrada por el Ejército, apunta que la medida tomada hoy busca evitar los abusos de los militares en su plataforma digital.

La compañía tecnológica estadounidense, cuyo acceso en el país fue restringido tras el golpe de Estado por orden de los militares, recuerda que en 2018 ya comenzó a bloquear perfiles de los uniformados, entre ellos el del líder de las Fuerzas Armadas, Min Aung Hlaing, quien estuvo al frente de la sublevación.

En los últimos días la red social cerró, entre otros, la página del canal público de televisión de Birmania MRTV y el perfil Tatmadaw True News Information, que servía al Ejército para publicar su propaganda, por incitar a la violencia.

Facebook, la red social más utilizada en Birmania (Myanmar) con una estimación de 22 millones de usuarios, se compromete además a "proteger la libertad de expresión de decenas de millones de ciudadanos birmanos".

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