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El presidente de la Eurocámara se lava las manos en la denuncia a un diputado islamófobo

Martin Schulz remite a los órganos de la cámara de Estrasburgo la petición de la eurodiputada de IU Marina Albiol en la que exige sancionar a Aymeric Chauprade por grabar un vídeo con contenidos que "incitan al odio contra el islam" tras el atentado contra 'Charlie Hebdo'

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El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz./ REUTERS

BRUSELAS.- El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, ha evitado criticar y promover una sanción contra el eurodiputado del Frente Nacional Aymeric Chauprade, quien utilizó los servicios audiovisuales de la Eurocámara para grabar un vídeo cargado de contenidos islamófobos y xenófobos tras el atentado contra la revista satírica francesa Charlie Hebdo. Schulz, en respuesta a la denuncia presentada por la eurodiputada de IU, Marina Albiol, se ha limitado a comunicar a la portavoz de Izquierda Unida en Bruselas que va a transmitir al Colegio de Cuestores su denuncia contra el Chauprade.

El Colegio de Cuestores es uno de los órganos de la Eurocámara, que se ocupa de las cuestiones administrativas y financieras que afectan directamente a los eurodiputados,  garantizan que éstos dispongan de las infraestructuras necesarias para llevar a cabo su trabajo, y valora de que utilicen adecuadamente tales medios.

El pasado mes de enero, Marina Albiol realizó una petición por carta en la que solicitaba a Schuz que sancionase al diputado de extrema derecha por incitar al odio contra el islam. La eurodiputada defendía que Chauprade utilizó los recursos que el Parlamento Europeo ofrece a los parlamentarios para comunicar su labor política.

Schulz respondió a Albiol para explicarle que las normas establecidas del Parlamento reflejan la conducta que los eurodiputados deben mostrar, caracterizada por el "respeto mutuo". Además, esta, se basará en los "valores y principios básicos reflejados en los textos fundacionales de la Unión Europea" y los eurodiputados tendrán que "respetar la dignidad del Parlamento".

A pesar de estas características, Schulz ha considerado que el caso de Chauprade, en lugar de poder considerarse una conducta susceptible de sanciones, podría enmarcarse en la legítima toma de posición política de un eurodiputado, "incluso cuando a la mayoría de nosotros nos parezca inaceptable".

En lo referido al uso que algunos representantes de la extrema derecha hacen de los servicios audiovisuales de la Eurocámara, Schulz ha citado una resolución del año 2007 en la que se establece que "el uso de las instalaciones no debe estar sometido a ningún tipo de línea editorial" y tampoco deben emplearse para "debilitar la dignidad del Parlamento Europeo". 

Por estas razones, el presidente del Parlamento Europeo ha confirmado a Albiol que el Colegio de Cuestores será el encargado de decidir si Chauprade ha respetado las normas en su uso de los servicios audiovisuales de la Eurocámara.

Esta respuesta ha llegado a Albiol justo después de que la portavoz de IU en Bruselas denunciase en Estrasburgo la semana pasada que muchos de los diputados de la extrema derecha han incitado el odio contra el islam y ninguno de ellos ha sido sancionado. Albiol utilizó como ejemplo a Chauprade y criticó la posición de Schulz por no haber respondido entonces a su petición.