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Catalunya La mesa de diálogo ultima la primera reunión bajo la férrea supervisión de los aparatos de JxCat y ERC

Los partidos independentistas del Govern mantienen intensos contactos de última hora para acordar una posición lo más conjunta posible ante la primera reunión de la mesa de diálogo. Ambos partidos han acordado una delegación catalana con fuerte presencia de sus aparatos que permita a Puigdemont y Junqueras pilotar las conversaciones desde Waterloo y desde la prisión de Lledoners.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra (d), y el vicepresidente y conseller de Economía, Pere Aragonès (i), se dirigen a participar en la reunión semanal del Ejecutivo catalán, este martes, en el Palau de la Generalitat en Barcelona. EFE/ Andreu Dalm
Quim Torra y Pere Aragonès  se dirigen a participar en la reunión semanal del Ejecutivo catalán, este martes. EFE/ Andreu Dalmau

Contra viento y marea la mesa de diálogo para intentar resolver el conflicto político entre las instituciones catalanas y las del Estado español se pone en marcha este miércoles por la tarde. Superando debates como el del mediador, el calendario o las desconfianzas que algunos actores proyectan sobre este mecanismo de negociación. Pero con polémica hasta el último momento.

Esta vez por la composición de la mesa que finalmente no estará explícitamente formada por el Govern de la Generalitat y el Gobierno español. Sino que en el caso de la parte catalana incorpora varios cargos orgánicos de JxCat y ERC, en una maniobra evidente de desembarco de los aparatos de los partidos. O lo que es lo mismo, para facilitar que se puedan pilotar las conversaciones desde Waterloo por parte de Carles Puigdemont, y desde la prisión de Lledoners por parte de Oriol Junqueras.

El objetivo es controlar los trabajos de la mesa, según apuntan las fuentes de los dos partidos, pero a nadie se le escapa también la voluntad de vigilancia mutua entre JxCat y ERC, con personas de peso de los aparatos políticos de las dos formaciones políticas, en un momento de evidente de competencia preelectoral.

Y esta es una de las cuestiones en que los enfrentados socios del Govern sí se han puesto de acuerdo. En poder ejercer el control desde los partidos de todo lo que pase en la mesa de diálogo. Lo demuestra la contundencia con que han defendido la fórmula ambas formaciones ante las primeras reticencias expresadas por el Gobierno español. La secretaria general adjunta de ERC, Marta Vilalta, instaba este lunes el Gobierno español a negociar: "Si el PSOE y el propio presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, han reivindicado el diálogo, que se note y el miércoles se empiece a trabajar". Y el portavoz parlamentario de JxCat, Eduard Pujol, se sumaba: "Solo faltaría que después de todas las barbaridades que hemos tenido que aguantar los últimos años ahora además nos digan quién se puede sentar a la mesa de diálogo".

Así, la delegación catalana estará encabezada por el president de la Generalitat, Quim Torra, y por el vicepresident Pere Aragonès. En el caso de la parte vinculada a JxCat es evidente la incorporación de nombres de la máxima confianza de Carles Puigdemont que permiten al expresidente de la Generalitat llevar las riendas de esta parte de la delegación desde Bruselas. Y cada nombre, además, con diferente significación. La designación para acompañar Torra del conseller de Polítiques Digitals i Administració Pública, Jordi Puigneró, consolida la apuesta por una de las figuras que se ha destacado en la pugna para encabezar la próxima lista electoral de este espacio. Quizás no como cabeza de lista, que probablemente ocupará Carles Puigdemont a pesar de que todavía no está decidido, pero sí como candidato efectivo para optar a la presidencia de la Generalitat. Puigneró gana puntos así en proyección y visualización ante otros candidatos como el conseller de Territori, Damià Calvet. En la parte representativa de JxCat destaca también la incorporación de Elsa Artadi.

A pesar de no formar parte del Govern, la diputada y jefe de filas en el Ayuntamiento de Barcelona es una persona de confianza de Puigdemont. No aspira a liderar la lista electoral, a pesar de que formará parte, pero tiene un peso importante en clave interna y es una de las dirigentes que pilota la refundación de este espacio. Una tarea que, por otro lado, topa con los intereses de los dirigentes del PDeCAT puesto que Artadi apuesta por la fusión en una sola formación política de todos los militantes de las varias organizaciones existentes. Además, Artadi ya había formado parte del grupo negociador de Pedralbes con el conocido grupo de WhatsApp que compartía con Carmen Calvo y Pere Aragonès.

Y finalmente completa el cuarteto de JxCat Josep Rius. Según fuentes conocedoras del perfil de Rius, el exjefe de los gabinetes de Puigdemont y de Torra ha sido elegido no solo por ser el hombre fuerte que ha liderado los equipos de los dos presidentes, sino también por los amplios conocimientos y contactos que tiene en el entorno gubernamental de Madrid.

Los integrantes de ERC

En cuanto a los integrantes de la delegación por la parte de ERC también se refuerza la vinculación directa con Oriol Junqueras para que el líder de los republicanos pueda conducir las negociaciones desde la prisión de Lledoners. En el caso de ERC la figura de Pere Aragonès, como persona de máxima confianza de Junqueras, ya suponía una línea directa entre la mesa de diálogo, el partido y la cárcel. Pero finalmente ERC ha decidido reforzar la presencia orgánica de la formación con la incorporación de Marta Vilalta i Josep Maria Jové.

La secretaria general adjunta es la número dos de Aragonès y lleva muchas de las riendas del partido, y Jové formó parte del equipo de máxima confianza de Junqueras cuando fue vicepresidente y conseller de Economia. Equipo que impulsó una parte importante de la estructura para la celebración del referéndum del 1-O por el cual Jové está imputado judicialmente desde los hechos del registro del Departament d'Economia el 20 y 21 de septiembre de 2017. Vilalta y Jové participaron, además, en las negociaciones con el PSOE para la creación de la mesa de diálogo y la investidura de Sánchez.

Completará la delegación republicana el Conseller d’Acció Exterior, Alfred Bosch, como responsable de activar en un futuro la segunda mesa de negociación, que es la Comisión Bilateral Generalitat-Estado, donde se tratarán temas de competencias y gestión, entre ellos los 44 puntos que el presidente del Gobierno español libró al President Torra en la cumbre en el Palau de la Generalitat.

No ha pasado desapercibida la ausencia de los jefes de filas de ERC y JxCat, Gabriel Rufián i Laura Borràs en el Congreso

No ha pasado desapercibida la ausencia en la mesa de los jefes de filas de ERC y JxCat, Gabriel Rufián i Laura Borràs en el Congreso. Cuestión que desde los respectivos partidos se justifica por la necesidad de los dos dirigentes de centrarse en el marcaje y negociación del resto de cuestiones con el PSOE y Podemos. Desde ERC se recuerda que "nuestros 13 diputados continúan siendo imprescindibles para unos presupuestos generales del Gobierno de Pedro Sánchez que negociará el grupo parlamentario en el Congreso liderado por Gabriel Rufián".

La recomposición de la delegación catalana hacia una configuración mixta entre Govern y partidos ha comportado críticas por la parte del Gobierno español que esperaba una mesa intergubernamental. Las primeras las expresó la vicepresidenta Nadia Calviño que dijo "tratándose de una mesa de diálogo entre gobiernos, lo correcto es que los representantes formen parte de los gobiernos respectivos".

Pero este miércoles, la vicepresidenta del Gobierno español, Carmen Calvo, ya ha atenuado la polémica indicando que el Ejecutivo español respetará la delegación que la Generalitat considere "oportuna". Por otro lado, las fuentes consultadas entre los partidos catalanes no creen que finalmente la fórmula suponga ninguna traba, más allá de las declaraciones, para la activación de la mesa. Hecho que corrobora la reacción de los responsables del PSC y Comuns consultados que se han mostrado "sorprendidos" por la composición de la delegación catalana pero han evitado "hacer ruido" porque consideran que lo más importante "es poner en marcha el diálogo".

Pedro Sánchez también ha decidido ampliar la delegación que encabeza con un perfil de partido, como es el ministro de Fomento José Luis Ábalos, que también es secretario de organización del PSOE. Y con la portavoz de su gobierno, Maria Jesús Montero. Ávalos y Montero se sumarán a los otros cinco miembros del Gobierno español que ya se habían dado a conocer: Carmen Calvo, Pablo Iglesias, Salvador Illa, Carolina Darias y Manuel Castells.

Puntos de partida

Sobre los temas de fondo, tanto fuentes de ERC como de JxCat plantean que en esta primera reunión no se espera que se discutan posiciones estratégicas sino que se fijen los puntos de partida. De hecho, no está claro que la reunión se celebre con un orden del día concreto consensuado. En la parte catalana, ambos partidos coinciden, a pesar de las discrepancias públicas sobre la mesa, en que "hay que hablar del derecho a la autodeterminación de los catalanes y las catalanas y de la amnistía que supere la fase de judialización y represión que hemos vivido hasta ahora", explican desde ERC en una tesis que también ha sido avalada por dirigentes de JxCat.

La propia portavoz del Govern de la Generalitat, Meritxell Budó ha dicho este martes que "llevaremos -a la mesa- aquello que consideramos que genera el conflicto político entre Catalunya y el Estado español: el derecho a la autodeterminación y el fin de la represión, entendiéndola como la ley de amnistía para reparar aquello que ya se ha hecho y la desjudialización de la política".

Por parte del Gobierno español, la vicepresidenta Calvo ha estado tajante: "El mejor orden del día es sentarse, escucharnos, saber cuáles son las posiciones que no nos unen pero sí buscar las que nos pueden unir y las que nos tienen que unir".

Budó: "Llevaremos -a la mesa- aquello que consideramos que genera el conflicto político entre Catalunya y el Estado español"

Sobre las tensas relaciones entre JxCat y ERC, a pesar de que desde ambas formaciones se reconoce que será difícil que la mesa de diálogo escape de la pugna independentista preelectoral, hay una cierta tregua pactada para poner en marcha este marco negociador. De hecho, este lunes hubo intensos contactos en el Palau de la Generalitat entre dirigentes de JxCat y ERC para acordar una posición conjunta y las posteriores valoraciones y comparecencias. Y han continuado este martes. Fuentes de ERC se muestran satisfechas del entendimiento sobre la composición de la delegación catalana que definen como "un punto medio y de encuentro entre la propuesta inicial de presencia exclusiva del Govern y la que planteaba Torra para incorporar también representantes de las entidades soberanistas -ANC y Òmnium-".

Un acuerdo que ha permitido la activación de la mesa de diálogo forzando que JxCat aparque de momento reivindicaciones como la del mediador. Fuentes de ERC consideran que "estas polémicas generadas por JxCat han debilitado nuestra posición pero lo importante es que finalmente hemos encontrado un punto compartido para iniciar la mesa de diálogo, que era la prioridad".

Si no hay ningún contratiempo de última hora este miércoles empezará a andar una mesa de diálogo que afronta un grave conflicto político entre las instituciones catalanas y las del resto del Estado. Y las anunciadas elecciones catalanas, con fecha todavía por fijar, impactarán sobre el desarrollo de la negociación sin ningún tipo de duda. Pero encontrar una solución en el conflicto no será ni fácil ni rápido. Y habrá que ver si la activación del ente negociador que se producirá este miércoles garantiza que esta vía se consolide más allá de las coyunturas políticas puntuales.

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