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Consejo de Ministros La ministra Portavoz insiste en que Calviño y otros ministerios tienen que estar en la negociación de la reforma laboral

Isabel Rodríguez asegura que "el Gobierno en su conjunto quiere hacer una reforma con diálogo social y consenso". La negociación la seguirá llevando Yolanda Díaz, pero Rodríguez recuerda que la coordinación económica es de la vicepresidenta primera del Gobierno.

Isabel Rodríguez
La portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, tras la reunión del Consejo de Ministros. Javier Lizón / EFE

La ministra Portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, aseguró que el Ejecutivo "en su conjunto" tiene que estar en la negociación de la reforma laboral, por lo que consideró razonable que dicho acuerdo lo coordine la vicepresidenta económica, Nadia Calviño; y también participen otros ministerios entre los que incluyó Educación, Inclusión o Industria y Turismo. Por ello, vino a señalar implícitamente que el Ministerio de Trabajo que dirige la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, no tiene la exclusividad de esta negociación.

Rodríguez indicó que el objetivo del Ejecutivo es común, y consiste en "hacer una reforma laboral con diálogo y consenso", dijo; y consideró que esta reforma es una de las iniciativas legislativas más importante de la legislatura.

La ministra Portavoz indicó que no cree que esta reforma deba tener su nombre propio, porque dijo que es un compromiso de todo el  Gobierno. Y admitió que Yolanda Díaz debe seguir llevando las negociaciones, pero también recordó que la política económica la coordinada la vicepresidenta primera, es decir, Nadia Calviño.

Rodríguez repitió que el objetivo es lograr la reforma laboral con el "máximo diálogo y el máximo consenso entre todos departamentos del Gobierno, y de empresarios y sindicatos. Este es el marco", reiteró.

La diferencia en el seno del Ejecutivo acerca de esta cuestión deja algunas dudas sobre cómo se va a proceder con la reforma y si se va a priorizar el acuerdo entre todas las partes sobre la necesidad de tener una nueva legislación antes de final de año.

La vicepresidenta de Trabajo siempre defendió que su primer objetivo era el de sumar a todos los actores del diálogo social a este pacto, pero también advirtió de que si las patronales finalmente se descolgaban del acuerdo, no podía paralizar la reforma, porque eso supondría no asumir la "obligación de legislar" del Gobierno y darle "derecho de veto" al empresariado. Rodríguez, en cambio, ha insistido en que el objetivo prioritario es el consenso entre todas las partes, algo que, a día de hoy, no está en ningún caso garantizado.

Rodríguez evita hablar de contenidos de la reforma

La portavoz no quiso entrar en el debate nominal si es una derogación de la reforma laboral o no, pero sí explicó que el objetivo no es aprobar "una contrarreforma, sino sacar adelante una ley que sirva para modernizar las relaciones laborales", afirmó.

Tampoco quiso entrar en el debate específico de los contenidos y los cambios legislativos que incluiría esta reforma. Desde el principio, las patronales se han resistido a abordar dos cuestiones que para Trabajo y los sindicatos son prioritarias: la prioridad aplicativa del convenio sectorial sobre el de empresa y el reequilibrio de las fuerzas de la negociación colectiva entre trabajadores y empresas.

Desde la Vicepresidencia Segunda se ha dejado caer estos días que Calviño no estaría dispuesta a abordar estas cuestiones. Este martes la portavoz del Gobierno también ha rehusado contestar a si los socialistas son partidarios de acometer estas reformas que defienden tanto Díaz como las principales organizaciones sindicales.

De hecho, en Unidas Podemos aseguran que las discrepancias no versan tanto sobre quién abandera o lidera la negociación de la reforma laboral, sino sobre los contenidos específicos que debe contener.

Rodríguez quitó trascendencia a  la reunión entre los socios celebrada el lunes, y explicó que que el objetivo del encuentro fue desarrollar "una metodología que permita seguir avanzando" en la negociación. Pero insistió una y otra vez en que el Gobierno está alineado en conseguir aprobar antes de final de año un nuevo marco de relaciones laborales.

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