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Crisis Cs Las voces críticas siguen persiguiendo a un Rivera ausente

La renuncia de Francisco de la Torre a su acta de diputado y el hecho de que Javier Nart se haya dado de baja del partido este mismo jueves resucitan la crisis interna de Ciudadanos ante la amenaza de repetición electoral.

El presidente de CIudadanos, Albert Rivera, durante el Pleno del Congreso en el que el Gobierno ha dado explicaciones sobre la crisis del Open Arms. EFE/Fernando Villar

Ciudadanos vive en el día de la marmota. La negativa de Albert Rivera para investir a Pedro Sánchez como presidente del Gobierno continúa y las voces críticas siguen señalando su disconformidad con la estrategia del líder del partido. Esta vez, han sido Francisco de la Torre, expresidente de la Comisión de Presupuestos en el Congreso y responsable de Hacienda, y Javier Nart, eurodiputado de la formación desde 2014, quienes han asentado el golpe a Rivera. El primero, tras abandonar la Ejecutiva a finales de julio, ha dejado su acta de diputado este jueves. Mientras que Nart, por su parte, ha abandonado el partido —deja de ser militante de la formación— pero continúa como europarlamentario.

La dirección del partido naranja creyó haber solventado la crisis interna —auspiciada por el cabeza de lista del partido en Europa, Luis Garicano,— apartando de la Ejecutiva a voces críticas sin peso interno para dar espacio a sus afines: la gran mayoría, fichajes de estas últimas elecciones generales, como el empresario Marcos de Quinto o el exsocialista Joan Mesquida. Todo ello se formalizó en un Comité Ejecutivo Federal celebrado a finales de julio. Después, Rivera desapareció. Estuvo ausente durante todo el mes de agosto y solo reapareció para asistir al pleno extraordinario celebrado el pasado 29 de agosto.

Rivera se ausenta cada vez que su partido sufre una crisis: deja que sea su núcleo duro quien se encargue de la situación

Rivera ya optó por esta vía —la de dejar las explicaciones a su número dos, José Manuel Villegas, o a la actual portavoz en el Congreso, Inés Arrimadas— durante las crisis que se han sucedido en el seno del partido este mismo año: el pucherazo en las primarias de Cs en Castilla y León, favoreciendo a la candidata de la dirección, Silvia Clemente, la decisión de Manuel Valls de apoyar a Ada Colau como alcaldesa y durante la sangría de bajas que comenzó con la salida de uno de sus fieles, Toni Roldán, encargado del área económica de la formación. 

Roldán era uno de los colaboradores más estrechos de Rivera y sus duras palabras al marcharse todavía escuecen en la sede del partido. El economista acusó al dirigente de Cs de mirar solo a la derecha y justificó su abandono por la deriva de los 'naranjas' hacia las alianzas con los 'populares' y, especialmente, con la ultraderecha: "¿Cómo vamos a liderar un proyecto liberal si no nos separamos de la extrema derecha, que está en las antípodas?", cuestionó.

La salida de Roldán provocó una serie de dimisiones en masa que se saldaron con la mayor crisis que ha tenido el partido desde su salto a nacional. Uno de los fundadores del partido, Xavier Pericay, también anunció que abandonaba la formación entre dardos al hermetismo de los de Rivera: "Este es un partido muy jerarquizado, hay un cierto, no digo antiintelectualismo, pero sí miedo a que pueda haber alguien que disienta, no que haya disentido, que es mucho peor", reveló el exlider del partido en Baleares en una entrevista con el diario El País.

Desde Ciudadanos alegan que la crisis está más que solventada y que la propuesta impulsada por Garicano de abrirse a pactar con Sánchez fue descartada por una "abrumadora mayoría": 24 votos a favor de mantener el veto, 4 en contra y 3 abstenciones. De esos cuatro, ya son dos los que están fuera: Nart y Fernando Maura —este último cesado por Rivera—, mientras que Igea y Garicano, con mayor peso orgánico, continúan. Respecto a las abstenciones, Nacho Prendes, vicepresidente cuarto de la Mesa y Marta Martín siguen formando parte del Comité Permanente. No corrió la misma suerte Orlena de Miguel que, al igual que Maura, fue cesada en el Comité Ejecutivo Federal.

Nacho prendes...¿en el punto de mira?

Con Garicano en Bruselas e Igea en Castilla y León, Nacho Prendes continúa en Madrid. Su responsabilidad es mayor que la de Marta Martín, ya que fue reelegido como miembro de la Mesa de la Cámara Baja, que es clave para llevar las propuestas que más tarde se debaten en el pleno del Parlamento. Sobre su abstención en la votación, sus únicas explicaciones fueron: "Los argumentos los expongo en el seno del órgano al que pertenezco y no haré ninguna valoración fuera de ellos".

Prendes forma parte de un partido poco acostumbrado a tolerar la crítica interna —especialmente cuando esta trasciende el espacio privado y llega a la prensa—y, aunque continúa formando parte del Comité Permante, dejó entrever su discrepancia con el posicionamiento de Albert Rivera, lo que podría hacer peligrar su actual posición. Fuentes de la formación, en conversación con Público, no entienden la decisión del asturiano de abstenerse en la votación, dado su peso institucional: "Cogió de sorpresa a todo el mundo, pero tampoco se le va a apartar de la Mesa por ese motivo, veremos qué ocurre durante la legislatura", explican.

Fuentes de la Cámara explican que si uno de los integrantes acaba, por ejemplo, en el grupo mixto —porque su partido lo aparta del grupo— sigue conservando su puesto en la Mesa "porque ha sido elegido por el pleno para ese puesto". Por el contrario, si dimite "el pleno tiene que elegir a su sustituto" mediante una votación en la que "habitualmente" se elige a un diputado de la misma formación. "Ha ocurrido algunas veces en el pasado", detallan.

Prendes se unió en 2007 a la Plataforma Pro, el "predecesor" de Unión Progreso y Democracia (UPyD), donde fue miembro de la Coordinadora Territorial de Asturias desde el principio y del Consejo de Dirección hasta diciembre de 2014, cuando dimitió por discrepancias sobre la deriva del partido.

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