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Elecciones 2019 Cs emula al PP y utiliza a ETA para criticar la "equidistancia" de Sánchez e Iglesias 

Los de Rivera alertaban en privado de la importancia simbólica del acto en Rentería, al que llegaron escoltados por la policía autonómica, la Ertzaintza. En los alrededores de la plaza, agrupaciones de vecinos colocaron lazos amarillosen las fachadas.

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El candidato de Ciudadanos a la Presidencia del Gobierno, Albert Rivera, ha ofrecido un mitin electoral este domingo en Errenteria (Gipuzkoa). / EFE - javier Etxezarreta

Rentería (Gipuzkoa) fue el lugar elegido por el equipo de Ciudadanos para realizar el mitin en el primer domingo electoral de la campaña; una localidad gobernada desde 2011 por EH Bildu y en la que los 'naranjas' obtuvieron 682 votos en las pasadas elecciones, un 3,4% del censo. Al líder de la formación, Albert Rivera, le acompañaban el secretario general del partido, José Manuel Villegas, el número uno por Baleares al Congreso, Joan Mesquida, la eurodiputada de Upyd Maite Pagaza y el filósofo Fernando Savater, junto a otros miembros de la formación, aunque destacó la ausencia de Inés Arrimadas, que se descolgó del cartel. 

Los de Rivera alertaban en privado de la importancia simbólica de este acto, al que llegaron escoltados por la policía autonómica, la Ertzaintza. En los alrededores de la plaza, agrupaciones de vecinos -a modo de protesta- colocaron lazos amarillos gigantes en las fachadas de los edificios. Y, antes si quiera de comenzar el mitin, los grandes protagonistas fueron los pitidos y las caceroladas, con un claro mensaje detrás: "No sois bienvenidos".

La banda terrorista ETA fue la línea argumental del discurso de Ciudadanos en Rentería. El presidente de la formación se comprometió a realizar una serie de modificaciones legislativas, como impedir los homenajes a presos de ETA, lograr que aquellos que abandonaron Euskadi por la amenaza terrorista puedan ejercer sus derechos electorales en la Comunidad, y también aseguró que iba poner los medios necesarios para que se cierren todos los casos de asesinatos sin resolver por la banda "y se sane de una vez por todas esa herida".

El exdirector de la Policía y la Guardia Civil con Zapatero, Joan Mesquida protagonizó un duro discurso contra Sánchez: "Quiero pedirle perdón a las víctimas, porque no se merecen un presidente del Gobierno que pacta con los que brindaban con champán cada vez que erais asesinados, no se merecen un presidente que no ve un problema en que la líder del partido socialista en Euskadi vaya de cenas con Otegi, no se merecen un presidente que no condena las agresiones a los guardias civiles de Altsasu por ser guardias civiles", sentenció.

Los allí presentes -afiliados, simpatizantes, periodistas y cargos del partido- tuvieron que volver a ser escoltados a la salida, en un pasillo de seguridad formado por la Ertzaintza, que cargó con porras y disparado salvas al aire contra las personas que protestaban por su presencia en la localidad. Según las estimaciones de Ciudadanos, de las 6.000 personas presentes, hubo aproximadamente 200 que fueron en su apoyo y el resto fueron boicoteadores.

Rivera ha denunciado este lunes que la manifestación fue promovida por Eh Bildu y Sortu, los mismos partidos que "han facilitado la investidura de Sánchez" -aunque Sortu no tiene presencia en el Congreso y los socialistas vascos han mostrado su condena al suceso- y ha criticado que desde el PSOE no se haya negado una futura alianza. "Ahí tenemos a unos posibles socios de una investidura (...) Me preocupa que España esté en manos de gente como la que vimos ayer", ha sentenciado el catalán.

El líder de Ciudadanos ha sido especialmente duro con Podemos después de que su secretario de Organización, Pablo Echenique, acusara a Ciudadanos de haber ido a Rentería a aglutinar "el voto del odio". Ha acusado a la formación morada de haber "degenerado en una copia de los separatistas" y de "ponerse siempre del lado de los agresores, en vez de las víctimas" y ha pedido a Pablo Iglesias que "corrija" a Echenique y "pida perdón".

Pablo Casado y "las manos manchadas de sangre"

Las "manos blancas" volvió a ser el argumento esgrimido por Casado -en referencia a las manifestaciones masivas que se sucedieron en toda España tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco en 1997 perpetrado por ETA- para cargar con dureza contra el presidente del Gobierno, al que acusó de "liquidar la nación", "implorar los votos de los terroristas" por preferir "manos manchadas de sangre a manos pintadas de blanco".

El 'popular' acusa a Sánchez -en cada ocasión que se le presenta- de "rendirse" ante los independentistas catalanes y ahora hace lo propio con EH Bildu, después de que el partido de Arnaldo Otegi apoyara los decretos del Gobierno durante la diputación permanente del Congreso el pasado miércoles. Desde entonces, el conservador ha acusado a los socialistas de "no poder mirar a las víctimas a la cara" y ha tildado a Sánchez de "indigno" por "pactar con los proetarras". "En 40 años de historia criminal de ETA sus amigos de Bildu nunca habían conseguido tanto", dijo recientemente. Un discurso muy similar al de Albert Rivera.

Para Amparo López Meri, doctora en periodismo especializada en comunicación política y profesora en la Universitat Jaume I de Castelló (UJI), "sacar el debate de ETA es resucitar un fantasma gratuitamente" porque "no es una preocupación de la ciudadanía en la actualidad". Para la experta, atacar utilizando a la banda terrorista es "una señal de debilidad" y "empobrece" el debate cuando se deberían abordar temas importantes "como es el programa electoral".  Un programa que Ciudadanos aun no ha presentado de manera oficial; se prevé que los 'naranjas' lo hagan público este martes.

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