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Elecciones 2019 Iglesias se rebela contra la tendencia de las encuestas con el Gobierno "más cerca que nunca"

Unidas Podemos busca sortear a la demoscopia apelando a la movilización electoral, con un programa de reformas de calado y en plena batalla personal y política contra las cloacas del Estado.

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Pablo Iglesias durante un acto en Barcelona

“La historia la escribes tú”. El lema de campaña de Unidas Podemos de cara a las elecciones del 28 de abril es una auténtica declaración de intenciones. Fue el secretario general de la formación, Pablo Iglesias, el que desveló la consigna el pasado 23 de marzo, cuando regresó a la primera línea política tras un permiso de paternidad de tres meses.

“La historia la escribes tú; no la van a escribir los tertulianos, ni tampoco los banqueros, ni los dueños de los medios de comunicación”, ni tampoco, se puede añadir tras escuchar algunas declaraciones de los dirigentes del partido en las últimas semanas, las encuestas. Unidas Podemos se enfrenta en estos comicios a muchos elementos.

Se enfrenta, como es habitual, contra sus rivales electorales y políticos. A las derechas que ya conoce del Parlamento y a la ultraderecha, de momento, extraparlamentaria. También al PSOE, aliado en el Congreso en estos últimos meses tras la formación del Gobierno de la moción de censura que acabó con el mandato de Mariano Rajoy.

Pero además se enfrenta con una tendencia demoscópica que augura una caída electoral del partido y que los de Iglesias quieren sortear para que no afecte a la movilización electoral. Una tendencia negativa que ya conocen de otras citas con las urnas (donde no se cumplieron los pronósticos de la demoscopia), y que en estos comicios dibuja un escenario donde ha cobrado fuerza la idea de que el “voto útil” para frenar a la extrema derecha es el que va a parar a los socialistas.

Unidas Podemos ha hecho una precampaña de confrontación con estas ideas desde distintos ámbitos. Si el lema de campaña hace una llamada a evitar una posible desmovilización, los mensajes de sus dirigentes son claros respecto al argumento del voto útil. Quizá uno de los dirigentes que más han expresado con claridad esto ha sido el líder de IU, Alberto Garzón, que en Málaga advirtió de que “quien cree que votando al PSOE va a frenar a la extrema derecha, se puede encontrar a Sánchez haciendo a Albert Rivera ministro de trabajo”.

En Podemos ya saben lo que es ser un convidado de piedra en un pacto entre estas dos formaciones, e Iglesias ha repetido en las últimas semanas que el PSOE “prefiere a Ciudadanos”. Por eso, desde su regreso a la primera línea política, ha querido dejar claro que un PSOE sin Podemos en el Ejecutivo “no tiene capacidad para cambiar las cosas”.

Otro de los mensajes más repetidos por el partido durante la precampaña es su cercanía al Ejecutivo: “Estamos más cerca del Gobierno que nunca. Estas elecciones no van solamente de vencer, van de convencer y de tejer mayorías. Dadnos la fuerza suficiente”, aseguró el secretario general, consciente de que la aritmética parlamentaria puede convertir a los diputados de Unidas Podemos en la llave de un gobierno.

El programa electoral es otra de las grandes apuestas del partido en estas elecciones. En el documento han incluido reformas de calado que llenan de contenido un mensaje que se resume en la máxima de que ser constitucionalista es aplicar la Constitución, sobre todo aquellos derechos “destinados a proteger a la gente”: el derecho a la vivienda digna, la subordinación de la riqueza al interés general o la igualdad de oportunidades.

Una banca pública que gestione la devolución de los 60.000 millones del rescate bancario, una empresa pública de energía “capaz de competir de tú a tú” con las grandes corporaciones privadas, una ley de memoria histórica que investigue y devuelva a las víctimas los bienes expoliados durante la dictadura franquista o la Universidad pública y la formación profesional gratuitas en su totalidad en casi toda su oferta educativa son algunas de las medidas de calado que los de Iglesias han incluido en su programa.

La irrupción de las cloacas

Medidas que pretenden sufragar, según han avanzado fuentes de la formación, con una reforma fiscal que grave más a los ricos (grandes empresas y sociedades, grandes patrimonios, subida del IVA a los productos de lujo…) y que rebaje la presión sobre los más vulnerables (reducción del IVA en productos de primera necesidad y de higiene femenina, reducción del IVA veterinario, rebaja en el Impuesto de Sociedades para las empresas que facturen menos de un millón de euros al año…), aunque Unidas Podemos no ha hecho pública todavía su memoria económica con el detalle de las cifras.

La precampaña ha dado un giro completo a raíz de un asunto que también condicionará la campaña: El supuesto espionaje y fabricación de pruebas falsas contra Pablo Iglesias por parte de las denominadas cloacas del Estado. La formación ha dedicado buena parte del tiempo de sus actos a denunciar esta situación, y también ha propuesto una medida contra estas prácticas: la creación de una unidad policial especial, que no dependa del Ministerio del Interior, y que se dedique a investigar y desmantelar las cloacas.

Iglesias es parte de un procedimiento judicial que investiga el supuesto espionaje del que fue víctima y la fabricación de pruebas, pero más allá de la batalla personal del dirigente político, desde Unidas Podemos han convertido la batalla contra las cloacas en un objetivo político. La formación arrancará la campaña en Toledo y la cerrará en Madrid, y fuentes del partido han avanzado que aunque habrá grandes mítines al uso, tendrán mucho protagonismo los actos de cercanía y de contacto directo con los asistentes.

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