Público
Público

Elecciones en Madrid La semana en la que las amenazas de muerte a políticos se convirtieron en cotidianas

La recta final de los comicios madrileños se ha visto empañada por una espiral de amenazas a varios dirigentes políticos con seis cartas intimidatorias en los últimos seis días, la mayoría de ellas con balas. 

Imagen de los dirigentes políticos que han recibido las cartas con amenazas.
Imagen de los dirigentes políticos que han recibido las cartas con amenazas. EP

La recta final de los comicios madrileños se ha visto empañada por una espiral de amenazas a varios dirigentes políticos. En solo una semana, la lista de nombres señalados y la crispación por los episodios de sobres con munición ha ido creciendo.

Las tres cartas con cartuchos de balas interceptadas por Correos desde este martes, la última contra el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, elevan a seis las misivas intimidatorias.

Unas cartas que han tenido como destinatarios a Iglesias en dos ocasiones, Díaz Ayuso, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; y la directora general de la Guardia Civil, María Gámez. Mientras, las fuerzas de seguridad siguen investigando la autoría de estas cartas y si tienen relación entre sí.

Los primeros envíos: Iglesias, Marlaska y Gámez

El candidato de Unidas Podemos a las elecciones del 4 M, Pablo Iglesias, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; y la directora general de la Guardia Civil, María Gámez recibieron la primera remesa de este tipo de cartas.

El pasado jueves llegó un paquete a la sede del Ministerio del Interior que contenía cartas con amenazas de muerte para cada uno de los tres dirigentes y varias balas de alto calibre. Así, las amenazas y los cartuchos consiguieron pasar por el escáner de Correos.

La izquierda se niega a debatir con Vox por no condenar las amenazas de muerte

En la misiva que se envió a Iglesias, y que él mismo publicó en redes sociales, se podía leer: "Pablo Iglesias Turrión has dejado morir a nuestros padres y abuelos. Tu mujer, tus padres y tú estáis sentenciados a la pena capital. Tu tiempo se agotó".

"Tienes diez días para dimitir. El tiempo de reírte de nosotros se terminó. Policía Nacional. Guardia Civil. El tiempo lo tienes en contra para los taponazos", fue el mensaje dirigido a Marlaska.

Unos episodios muy graves que fueron condenados de forma explícita por casi todos los dirigentes políticos, excepto Vox que puso en duda las amenazas. Una postura que ha dado un vuelco en la campaña para las elecciones madrileñas del 4 de mayo tras la decisión de Iglesias de negarse a asistir a cualquier debate en el que esté la formación que lidera Santiago Abascal, secundada por PSOE y Más Madrid.

Maroto recibe una navaja ensangrentada

La cuarta amenaza se producía este mismo lunes a través de una carta recibida por la ministra de Industria, Reyes Maroto. La ministra, que se perfila como vicepresidenta económica de la Comunidad de Madrid, recibió una navaja ensangrentada dentro de un sobre.

El remitente ha sido identificado como un hombre residente en El Escorial que supuestamente padece esquizofrenia. Además, Público ha podido constatar que se trata de la misma persona que remitió en febrero otra carta –con sólo un CD de música y una nota ilegible en su interior– al portavoz de EH Bildu en el Congreso, Jon Iñarritu.

El hombre se presentó este martes por su propio pie en dependencias policiales, declaró ante agentes tanto de la Policía como de la Guardia Civil y ha quedado en libertad, sin medidas cautelares, a la espera de ser citado por el juez. 

Ayuso, Zapatero e Iglesias, de nuevo

A seis días de las elecciones madrileñas, la tensión ha continuado con la interceptación de una carta con dos proyectiles enviada a la presidenta madrileña y candidata a la reelección, Isabel Díaz Ayuso, por Correos en Sant Cugat del Vallés Barcelona.

En este caso, el paquete se mandó sin remitente y aún se desconoce el tipo de proyectiles y si contenían algún mensaje, aunque el juez de guardia de Rubí ha abierto una investigación al respecto.

Este mismo día, la empresa estatal también interceptó en Madrid un segundo envío con munición que tenía como destinatario la Dirección de la Guardia Civil, que preside María Gámez, persona que ya había sido objeto de una amenaza similar la semana pasada. El sobre, detectado en el Centro de Tratamiento Automatizado de Correos en Vallecas, contenía cuatro proyectiles.

Sin embargo, la destinataria de esta segunda misiva con balas no era la directora general de la Guardia Civil, sino el secretario general de Podemos.

La última alerta ha saltado este miércoles, cuando los controles de las dependencias centrales de tratamiento de Correos en la capital han interceptado una nueva carta con dos cartuchos de armas de fuego, dirigida esta vez al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, una nueva amenaza que ha sido condenada de forma unánime por todos los partidos, incluido Vox.

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado reforzaron este martes las medidas de seguridad de los candidatos al 4M

El sobre incluía dos cartuchos de 38 milímetros y una carta manuscrita en la que se lee: "Zapa, alimaña dañina, insulsa, ignorante que hizo y sigue haciendo tanto daño a España. Ojalá le revienten las meninges por las cejas".

Como en anteriores ocasiones, los hechos han sido ya puestos en conocimiento de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Tras la amenaza a Zapatero, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha llamado a detener la "espiral de odio" que "ataca directamente" a los valores democráticos, mientras que Reyes Maroto ha acusado a Díaz Ayuso de restar importancia a las amenazas.

Ante esta situación las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado reforzaron este martes las medidas de seguridad a los cuatro candidatos que concurren a las elecciones en la Comunidad de Madrid y que hasta ahora no contaban con ella: Ángel Gabilondo (PSOE), Mónica García (Más Madrid), Rocío Monasterio (Vox) y Edmundo Bal (Ciudadanos).

Este clima de confrontación que marca la campaña electoral de Madrid ha abierto un debate sobre si las amenazas deben hacerse públicas o silenciarse.

Iglesias, por su parte, ha defendido que las amenazas se hagan públicas, pese a que afecten al debate en la campaña. Si les atacan, ha argumentado en un vídeo, es "precisamente" por sus propuestas y porque "saben que les pueden ganar".

Más noticias de Política y Sociedad