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El Gobierno cierra filas ante una nueva campaña de acoso y derribo de la derecha

PP y VOX aprovechan el procedimiento judicial en torno a las cuentas de Podemos para tratar de desgastar al Ejecutivo de coalición. En medio de esas críticas y acusaciones, Pedro Sánchez ha pedido "máximo respeto" a la Justicia y la ministra María Jesús Montero ha destacado que el pacto entre PSOE y Podemos sigue "fuerte".

Sánchez en el Palacio de Marivent
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, poco antes de su comparecencia ante los medios tras la audiencia con el rey este miércoles en el Palacio de Marivent. EFE/Ballesteros

Los buscadores de fisuras están más activos que nunca. En medio de un agosto marcado por los rebrotes del coronavirus y la huida de Juan Carlos I, la oposición se aferra ahora a la investigación judicial en torno a las cuentas de Podemos para tratar de provocar quiebres, contradicciones y situaciones incómodas en el Gobierno de coalición.

El último capítulo se acaba de escribir en este supuesto mes inhábil. El anuncio de una investigación judicial en torno a las cuentas de Podemos ha abierto un nuevo frente entre quienes buscan debilitar al Gobierno de coalición. El objetivo es el mismo que la derecha se marcó desde el minuto cero: tratar de desgastar al Ejecutivo y procurar la ruptura del pacto que lo sustenta.

"Se te acaba el tiempo", dice el mensaje lanzado en formato vídeo por el PP y divulgado a través de su cuenta de Twitter. Su destinatario, según puede comprobarse en el minuto y ocho segundos que dura ese material audiovisual, no es otro que el líder de Podemos y vicepresidente de Asuntos Sociales, Pablo Iglesias.

La nueva campaña de los conservadores tiene como objetivo pedir la "dimisión" de Iglesias. "Este populista de ambición ilimitada no puede ser vicepresidente del Gobierno de España. Alguien que se mueve constantemente en las cloacas, junto a la imputación de su partido, su cúpula y la corrupción que lo arrincona, está inhabilitado para el cargo", sostiene el PP, primer y único partido desalojado del Gobierno vía moción de censura en la historia de este país.

"Si su vicepresidente del Gobierno de España no dimite, que lo dimita", dijo este miércoles desde Santander el vicesecretario territorial del PP, Antonio González Terol. "Tanto monta monta tanto, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias unen sus destinos al destino judicial que tenga ese partido porque quien calla otorga", reclamó.

Vox, aún más elocuente, acusó a Podemos de tener vínculos con "narcodictaduras". El partido ultraderechista proclamó que "no será sumiso ante los corruptos y los amigos de los separatistas y narcodictadores". "Nos vemos en el Congreso, en las calles y en los tribunales", prometió. La formación de Santiago Abascal impulsa además una moción de censura condenada al fracaso, ya que solamente sería respaldada por sus representantes en el Congreso.  

Mientras tanto, Sánchez advertía en Palma de Mallorca –donde mantuvo un encuentro con Felipe VI– que debe respetarse al máximo la independencia del poder judicial. Cuestionado por distintos medios de comunicación en torno a este asunto, el jefe del Ejecutivo declinó formular cualquier tipo de declaración en torno al futuro de la coalición.

Idénticas preguntas y similar reacción en la gaditana localidad de Rota, donde la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ahuyentó supuestos fantasmas sobre el derrumbe de la coalición que ansía la derecha. Al ser consultada por la prensa sobre este tema, indicó que el Ejecutivo entre PSOE y Unidas Podemos se encuentra "fuerte" y "cohesionado".

Montero afirmó además que tenía "poco que añadir de este tema en relación con lo que ya se ha planteado por parte de los dirigentes de esa formación política", en alusión a Podemos.

Este mismo miércoles, la formación morada pidió el archivo de este procedimiento –abierto tras una denuncia del abogado José Manuel Calvente, quien había sido despedido del partido–, alegando que, a la vista del expediente, no se aprecia "indicio alguno de hecho delictivo". En su escrito, Podemos denuncia además "la celeridad con la que el Juzgado ha admitido como acusación popular al partido político Vox", incluso sin fianza.

La huida del emérito

Antes de que saltara este asunto, el PP y sus medios afines arremetieron contra el Gobierno a raíz de las diferentes lecturas realizadas por PSOE y Unidas Podemos tras la huida de Juan Carlos I. De hecho, la derecha maneja la teoría de que la decisión del emérito de marcharse del país se debe a las supuestas presiones ejercidas desde el Ejecutivo bajo la influencia de la formación morada, que –al igual que sus socios de IU en Unidas Podemos– reivindica la república.

En medio del escándalo provocado por la salida del país del exjefe de Estado, Sánchez envió una carta a la militancia del PSOE en la que vincula la defensa de la Constitución con la supervivencia de la monarquía parlamentaria. En cualquier caso, las diferencias en torno a este asunto no han supuesto ninguna ruptura en el interior del Ejecutivo de coalición, acostumbrado ya a lidiar con las diferencias inevitables que surgen entre sus socios.

Momento complejo

De momento, el Gobierno de PSOE y Unidas Podemos sigue mostrándose resistente a las crisis y las críticas, tal como destacaron este mismo miércoles Sánchez y Montero desde Palma de Mallorca y Rota respectivamente. El presidente dedicó precisamente la primera parte de su breve comparecencia a hablar del momento "extraordinario" y "complejo" que vive el país a raíz de la crisis del coronavirus, al tiempo que reivindicó la necesidad de "ofrecer un horizonte de confianza al conjunto de ciudadanos".

A falta de aprobar sus primeros Presupuestos, el Gobierno de coalición ha sacado adelante una serie de medidas de carácter social para hacer frente a esa situación de emergencia derivada de la covid-19. En medio de una grave crisis económica y social, el Ejecutivo ha aprobado en estos últimos meses distintas iniciativas dirigidas a tratar de contrarrestar una situación que Sánchez no duda en calificar de "compleja". La derecha cree que esa complejidad puede ser, precisamente, su condena.

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