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Los militares frente al coronavirus Malestar entre la tropa por forzarles para ser rastreadores "voluntarios", mientras faltan medidas anticovid en el Ejército

Numerosas fuentes de las Fuerzas Armadas denuncian que se obliga a los soldados a apuntarse a un curso online de tres días para presentarlos luego como "rastreadores formados", mientras los mandos rehúsan enviar a sanitarios para esa función. Al mismo tiempo, se multiplican las quejas por falta de medidas de protección en muchos cuarteles y academias.

Tres rastreadores del Ejército de Tierra y uno de la Unidad Militar de Emergencias (UME), en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz, en Madrid, ayer. Ricardo Rubio / Europa Press
Tres rastreadores del Ejército de Tierra y uno de la Unidad Militar de Emergencias (UME), en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz, en Madrid. Ricardo Rubio / Europa Press

"Mientras Defensa vende que tiene 2.000 sanitarios listos para actuar, la realidad es que tienen apenas a 40 personas formadas. No quieren poner a sanitarios a trabajar de rastreadores, están mandando a tropa forzosa a hacer un curso online de 3 días para venderlos como rastreadores formados. Es todo una gran mentira que pone en peligro a los militares".

Órdenes internas en el RACTA-4 de San Fernando.

Así de contundente es la denuncia de un soldado que no quiere ser identificado y que ponía como ejemplo –en un chat de militares– las órdenes internas emitidas por el mando del Regimiento de Artillería de Costa nº 4 –cuya cabecera y el grueso de sus unidades están en el Acuartelamiento Camposoto de San Fernando (Cádiz)– de las que aquí reproducimos varios puntos. Como éste:
​"Personal rastreador debería tener conocimiento en formación sanitaria (no tiene que ser solo militarmente), conocimientos de ofimática y soltura para hablar con la gente. Ni de coña mandaremos a personal sanitario a esto, ya que los perderemos no se cuanto tiempo".

"Atentos a las órdenes internas del RACTA-4: 'ni de coña mandaremos a personal sanitario a esto'. Es mejor mandar a la tropa, que es más prescindible según ellos", apostilla el soldado.

"Se han designado a los rastreadores sin explicar nada"

Pero las quejas no se limitan al Ejército de Tierra, sino que un miembro del Tercio de Armada (Infantería de Marina) de San Fernando asegura que "ya se han designado rastreadores por comisión... Sin explicar absolutamente nada".

Aunque la imagen que se presenta hacia el exterior es bien distinta. Hace diez días en aquel mismo Acuartelamiento de Camposoto se hizo una visita guiada para la prensa, con amplio reportaje fotográfico de la agencia EFE, para mostrar que el Centro de Formación de Tropa Nº 2 (CEFOT-2) ha adaptado sus instalaciones para intentar disminuir los riesgos de contagio por covid entre su alumnado, con instalación mamparas, recorrido único, distancia entre mesas en la cantina, etc.

Un militar indica el recorrido que seguirán los alumnos en el momento de recoger el uniforme y los enseres militares, en el Acuartelamiento de Camposoto, en San Fernando de Cádiz. EFE/Román Ríos

Un alarde que se contradice con las constantes denuncias de los soldados de ese mismo Regimiento de Artillería de Costa nº4, como ésta, cursada justo el día anterior del tour para periodistas y que relata una situación bien distinta:

"Se ha avisado a los mandos de que una compañera se contagió hace más de una semana, pero no se han tomado medidas y se niegan a hacernos la prueba"

"En la batería de localización e información del Racta-4 en Tarifa [donde el regimiento tiene dos destacamentos] una compañera ha dado positivo en Covid. Desde que se contagió ha pasado más de una semana pero dio positivo hace un par de días. Se ha avisado a los mandos, pues ha estado en contacto con prácticamente toda la batería, y aquí no hay mascarillas ni distancia, además de haber hecho un par de guardias y vivir en el cuartel con otra compañera. Hemos intentado que nos hagan la prueba y se niegan, también hacer cuarentena y nada, todos haciendo deporte y vida normal... Seguimos con unas maniobras en shelters cerrados y no se ponen medidas... Somos de diferentes puntos de Andalucía. Ya veremos las consecuencias".

En cuanto a la selección y formación de rastreadores en las dependencias de la Armada en Madrid también hay protestas:

"Están intentando vendernos la moto para presentarnos voluntarios para ser rastreadores, pero no te dicen ni horarios, ni cursos, ni detalles de nada. Se supone que el presidente del Gobierno tiene 2.000 rastreadores ya preparados, y me dicen desde Alicante y Cartagena que están cogiendo a gente forzosa si no va ningún voluntario para YA", afirma otro militar.

"... y si no salen voluntarios, será de manera forzosa"

Y algo parecido está ocurriendo en la Academia Básica del Aire: "En vista de lo visto en la Armada con los rastreadores, en la A.B.A. están pidiendo voluntarios para rastreadores de TROPA, y si no salen voluntarios, será de manera forzosa", dice otro uniformado.

Todo ello redunda muy negativamente en la capacitación y motivación de los militares que acaben dedicándose a labores de rastreo de asintomáticos o de posibles contagiados antes de que desarrollen síntomas, como explica a Público el epidemiólogo veterinario de la Universidad de Zaragoza Nacho de Blas, quien subraya que se pretende preparar a los soldados con sólo dos o tres días de enseñanza online cuando ese tipo de cursos están diseñados para personal sanitario ya formado, que sólo tienen que completar sus conocimientos.

"El programa online de la Johns Hopkins [la universidad de Baltimore que hace el seguimiento mundial de la pandemia] escogido por Defensa está bien", explica De Blas, "pero en España ya hay otro curso de la Escuela Andaluza de Salud Pública, del equipo del epidemiólogo Alberto Fernández Ajuria que ya va por la segunda edición, también online. En el primer curso participaron unos 600 profesionales, sobre todo de enfermería, y en el segundo son 800 participantes andaluces y unas 50 plazas para personal sanitario de Cantabria".

"Los cursos online están destinados al personal sanitario, pero no es viable formar a los militares en 3 días"

"Son cursos de 10 horas, una al día durante dos semanas, porque están destinados a personal sanitario que ya está trabajando y que en esas horas puede aprender muchas cosas", continúa el virólogo. "Porque tienen que ponerse al día no sólo de la nueva enfermedad, sino sobre todo de los sistemas de gestión de salud pública: cómo son las bases de datos, cómo se da de alta un caso en la aplicación, cómo se modifica un caso… todas esas cuestiones no se aprenden de un día para otro, porque son complejas. Y con el agravante de que cada comunidad autónoma tiene su propia base de datos y su propia aplicación informática para manejarla".

"Así que no veo muy viable que los rastreadores militares, formados online en dos o tres días, lleguen a Zaragoza, por ejemplo, y de golpe se aprendan todas las características de las aplicaciones de la Sanidad de Aragón, que tienen una programación muy compleja que permite definir muchas particularidades de cada caso. Y mucho menos si les fuerzan a presentarse voluntarios y no están motivados", concluye el epidemiólogo, que recuerda que los veterinarios llevan 90 años trabajando con los coronavirus –pues proceden de los animales– pero no se les está consultando para que aporten su experiencia en la estrategia del Gobierno contra la pandemia.

"Y, ojo, que estamos hablando de que hay que acceder a las bases de datos donde están todos los pacientes de todas las enfermedades", advierte De Blas.

Incumplimientos de medidas básicas de prevención

Además, en el Ejército se están dando muchos casos de incumplimiento de las medidas básicas de prevención del contagio –como ya sacó a la luz Público a final de julio–, que se han multiplicado durante el mes de agosto según diversas fuentes militares consultadas por este diario.

"En el Hospital Militar Central de la Defensa en Zaragoza, me llegan noticias de que hay médicos que están pasando consulta pese a que han dado positivo de covid", afirma a Público un oficial retirado que sigue de cerca la situación. "Si ya empezamos por ahí, imagínate lo que puede ocurrir en un cuartel cualquiera. Me han confirmado que allí hay médicos militares que están contagiados, pero no he podido verificar aún que algunos de esos asintomáticos sigan en activo".

"Lo que me extraña mucho es que las asociaciones militares no se hayan hecho eco de eso ni hayan formulado ninguna protesta, porque están recibiendo muchas quejas y denuncias de sus afiliados", agrega este oficial.

Como la de un integrante del Regimiento de Infantería Saboya, con sede en Bótoa (Badajoz), que el 30 de agosto explicaba:

"El lunes se incorporan de vacaciones los compañeros que se fueron en agosto (unos 400), el resto de unidades de la base han establecido algún tipo de turno por precaución a algún rebrote pero nosotros no (aunque somos la unidad con más efectivos de la base). Es más, cada compañía está haciendo la guerra por su cuenta".

"Las mascarillas no las proporcionan desde hace meses y hay que llevar las que los mandos digan bajo amenaza de sanción por falta de uniformidad"

"Esta semana hemos hecho carrera de Batallón sin respetar las distancias y durante el verano alguna compañía ha hecho incluso continuadas y maniobras. El tema de mascarillas no sólo no las proporcionan desde hace meses sino que hay que llevar las que los mandos digan bajo amenaza de sanción por falta de uniformidad".

"Este es nivel de la unidad, en la que está claro que en comparación con las del resto de la Base tenemos unos jefes que poco o nada les importamos. El lunes si hay un rebrote ya conocemos a los responsables".

O el de un soldado de la Brigada Guadarrama 12 que ironizaba ese mismo día:

"Nos están dando caña con la distancia de seguridad debido al COVID-19, algo normal si no fuese porque en los vestuarios es imposible mantener esa distancia. Será que en los vestuarios y duchas no entra el virus".

Y la de otro soldado, el 1 de septiembre:

"En los grupos de la Academia de Infantería ya se han confirmado los avisos. Todo personal alumno externo e interno, queda confinado hasta el día 30 de septiembre. Esta orden a 3 días de la incorporación, con personal que tienen derecho a externado, algunos con familia e hijos que tienen sus alquileres fuera de la academia, sin margen de maniobra".

"Parece que al resto del personal destinado en la ACINF [en Toledo] no les afecta el COVID (instructores, mandos, profesorado...) y van a estar en contacto directo con los alumnos, entrando y saliendo de la academia a diario. No es una medida para proteger la salud de nadie, es un trato discriminatorio y sin sentido para todos los alumnos. Sin respetar los derechos. Nadie les ampara ante estas órdenes".

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