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Marlaska ve "oportuno y proporcionado" el operativo policial en la tragedia en Melilla

El ministro del Interior insiste en la actitud "organizada y violenta" de los migrantes que protagonizaron el salto a la valla del 24 de junio, en el que murieron al menos 23 personas, potenciales refugiados.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, interviene durante la sesión de control en el Congreso de los diputados este miércoles, en Madrid. EFE/ Juan Carlos Hidalgo
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, interviene durante la sesión de control en el Congreso de los diputados este miércoles, en Madrid. Juan Carlos Hidalgo / EFE

Ninguna sorpresa después de tres meses de silencio. "No hubo masacre en suelo español", no hubo devoluciones en caliente de posibles refugiados, sino "rechazos en frontera" legales, los agentes marroquíes no actuaron en España y la Guardia civil actuó correctamente.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha comparecido este miércoles en el Congreso para dar explicaciones sobre la tragedia ocurrida en la valla de  Melilla el pasado 24 de junio. Aunque en su primera intervención ha aportado pocas novedades. El operativo policial que intervino fue "oportuno y proporcionado" ante un grupo "organizado y violento" que protagonizó un "asalto" a la frontera española

La autocrítica ha sido escasa, por no decir inexistente. Marlaska ha insistido alrededor de diez veces en la violencia "de 1.700 personas organizadas contra unos cien agentes" españoles. Pero también ha querido ubicar los hechos en territorio marroquí antes las dudas levantadas por algunos diputados. Ha hablado en repetidas ocasiones de la "tragedia en Nador", ante las voces que ubican en suelo de Melilla tanto las vallas como las instalaciones en las que se produjo el salto y las muertes. "Los hechos suceden en territorio nacional de un país soberano, de manera muy tangencial tiene lugar en España", ha insistido. "No hay dudas de la territorialidad marroquí", ha querido zanjar.

Aquel viernes, más de un millar de personas, en su mayoría potenciales refugiados de Sudán, se aproximaron hacia el paso fronterizo del Barrio Chino, entre Melilla y la ciudad marroquí de Nador. Unos 500 llegaron hasta la valla, algunos trataron de saltarla y otro grupo logró forzar las puertas de acceso mediante el uso de una radial, ha resumido el ministro. Hubo duros enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad españolas y marroquíes contra unos migrantes que llevaban días siendo hostigados y perseguidos por los gendarmes en los bosques de Nador cercanos a la ciudad autónoma.

El antiguo paso para el porteo ubicado en el punto del Barrio Chino de Melilla, cercado por tornos individuales, se convirtió en un embudo donde se produjeron avalanchas y aglomeraciones humanas envueltas en una nube de gases lacrimógenos, pedradas de migrantes y gendarmes marroquíes y el uso de abundante material antidisturbios por los agentes españoles. Aquel "embudo" sucedió "en tierra de nadie", ha dicho Marlaska en su intervención inicial, de apenas 20 minutos.

Fue la mayor tragedia ocurrida en un perímetro fronterizo español. El número de muertos sigue siendo un misterio. Marruecos reconoció 23 fallecidos, otras organizaciones hablan de 27, 37 y hasta 72. La Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) en Nador denuncia que hay unos 70 desaparecidos tras los hechos. No se conocen los resultados de las autopsias de los cuerpos, lo que establecería las causas de las muertes. Marruecos las achacó a asfixia en la avalancha por aplastamiento, pero también por caídas desde lo alto de la valla.

Es la primera vez que el ministro se enfrenta al escrutinio de los diputados tres meses después. Desde el PP y Vox han centrado sus críticas en la falta de medios policiales en la frontera y la escasa fiabilidad de Marruecos, sin abundar en la vulneración de derechos que aprecian las ONG y han documentado este y otros medios españoles in situ. Otros diputados, incluidos los socios de gobierno e investidura del PSOE, han exigido respuestas sobre varios asuntos clave para esclarecer las responsabilidades.

Los agentes marroquíes "pasan, pero no actúan" en España

En primer lugar, a qué se debió la entrada de gendarmes marroquíes en territorio español para devolver a los migrantes que cruzaron la valla. El diputado Jon Iñarritu, de EH Bildu, ha sido de los más insistentes en este aspecto, junto al del PNV Mikel Legarda, que ha criticado la falta de previsión de este salto ante las constantes redadas marroquíes los días previas en los campamentos. 

Marlaska lo negó categóricamente en sede parlamentaria el paso junio. En esta ocasión no ha podido negar la evidencia de las imágenes recogidas por Público, aunque no ha querido abundar en ellas. "No mentí, señor Iñarritu", ha dicho. Aunque su explicación ha sido ambigua: "Por razones de infraestructura concreta, [los gendarmes marroquíes] algunos días pasan [a suelo español], pero no actúan. Eso es lo que que pasó. Son simplemente entradas a los fines de infraestructura, no actúan en territorio de soberanía española". Ni una palabra más.

"Hemos dado un paso desde junio", le ha reprendido Iñarritu. Sin embargo, las imágenes muestran a agentes marroquíes deteniendo y llevándose al otro lado de la valla a varios migrantes que estaban ya en suelo español. "Le invito a que vea los vídeos, señor Marlaska", ha continuado.

¿Muertes en suelo de Melilla?

Otros diputados inciden en que las muertes se produjeron en territorio español, ya que según el Catastro, las instalaciones no están en suelo marroquí, aunque estén al otro lado de la valla, que se construyó en suelo español hace décadas.

Marlaska lo ha negado una y otra vez, y ha acusado de demagogia a los diputados que lo han señalado. Sin embargo, Iñarritu ha sido claro: "No lo digo yo. Son los planos que se me facilitaron desde su Ministerio sobre la delimitación de España. Es el Catastro, IGM [Instituto Geográfico Nacional] y son los tratados internacionales de España. Toda la valla está en territorio español, igual que la infraestructura fronteriza. Si quiere regalar territorio a Marruecos, a Bildu no le va a importar mucho", ha ironizado.

También han cuestionado las devoluciones en caliente indiscriminadas de potenciales refugiados, la brutalidad de la policía marroquí. En especial el portavoz de Unidas Podemos, Enrique Santiago, socio del Gobierno y, por lo general, bastante tibio su crítica al ministro. En cambio, sí ha señalado el hecho de que los solicitantes de asilo subsaharianos no pueden acceder a las oficinas de asilo que se instalaron en Ceuta y Melilla.

Santiago: "No podemos hacer distinciones por el color de piel para personas que buscan protección"

"No podemos hacer distinciones por el color de piel para personas que buscan protección. Centros como el de Pozuelo [de Alarcón, para gestionar la llegada de refugiados ucranianos] igual tenemos que hacerlos también para gente de Sudán o Chad que no llegan a Pozuelo, sino a Ceuta y Melilla", ha enfatizado Santiago.

Sin embargo, el ministro insiste en las devoluciones practicadas "fueron rechazos en frontera", plegados a la legalidad del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) y a la del Tribunal Constitucional tras aquella sentencia de 2020 que avaló la devolución automática de dos migrantes en Melilla. 

Marlaska ha dado la misma respuesta a los diputados de EH Bildu Jon Iñarritu, a la de ERC María Dantas o a la de la CUP Mireia Vehí, que han denunciado los retornos automáticos de personas vulnerables a un lugar donde se les estaba agrediendo. Las devoluciones incluyeron a heridos, menores y personas cuya solicitud de asilo habrá sido aceptada en España, tal y como han señalado diferentes ONG y numerosos testimonios de los devueltos en caliente a Marruecos que recogieron Público y otros medios días después de la tragedia.

"No se puede aceptar que fue una actuación adecuada. Ningún ciudadano razonable puede aceptarlo. Ante al menos 23 muertos muertos no puede haber una actuación proporcionada", ha recriminado Legarda, del PNV. Para Marlaska, el ataque a las fronteras de los migrantes lo justificaría todo. "¿No se pueden controlar las fronteras sin tratos inhumanos y degradantes?", le ha preguntado la diputada Mariona Illamola, de Junts per Cat.

"España paga, Marruecos mata"

Dantas, con las palabras "masacre en Melilla" plasmadas en la camiseta, ha protagonizado una de las intervenciones más duras, sobre todo en los relativo a los acuerdos con Marruecos en política de control migratorio. "España paga y Marruecos mata. Europa paga y Marruecos mata", ha dicho la diputada de Esquerra, que ha recriminado que las autoridades no abrieran las puertas para dar asistencia sanitaria "a personas que estaban agonizando" al otro lado". El ministro no ha dado ninguna respuesta a esta pregunta que también han planteado otros diputados.

"Criminalizar a las personas migrantes es un discurso de extrema derecha", le ha afeado Dantas al ministro. Y Enrique Santiago también ha opinado lo mismo. "Decir que el operativo policial fue proporcionado es comprar el discurso de la invasión", ha dicho el diputado de Unidas Podemos.

Desde Bildu, la CUP y ERC ha exigido que el Ministerio haga públicas las imágenes de las cámaras de seguridad de las vallas, "como hizo el PP después de la tragedia del Tarajal". Entonces, los agentes españoles dispararon pelotas de goma a un grupo de migrantes que cruzaba a nado haca Ceuta. Murieron al menos 15 personas. Sin embargo Marlaska se ha escudado en que la Fiscalía y el Defensor del Pueblo están investigando los hechos y ese el cauce adecuado para mostrar las grabaciones. "Sea valiente y gane al PP en transparencia. Lo tiene fácil. Muestre las imágenes", le ha retado Iñarritu.

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