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el inicio de la legislatura

Casi medio centenar de diputados y senadores plantan al rey en la apertura de las Cortes

Ninguno de los parlamentarios de ERC, JxCat, Bildu, CUP y BNG asistirá a la solemne apertura de las Cortes que se celebrará en el Congreso el 3 de febrero. Son un total de 49 los representantes que no participarán en el acto con Felipe VI, el mayor número de la historia reciente.

Felipe VI Congreso
El rey Felipe VI y la reina Letizia, acompañados por sus hijas, en el Congreso durante la apertura de las Cortes de 2016 / EP

El rey Felipe VI no pronunciará su discurso de apertura de la legislatura ante todos los representantes del Parlamento. Al menos 49 diputados y senadores no acudirán a la denominada solemne apertura de las Cortes que se celebrará el 3 de febrero en la Cámara Baja. Los diputados de ERC (13), JxCat (8), Bildu (5), la CUP (2) y el BNG (1) no asistirán al acto, según han confirmado fuentes de estas formaciones. Tampoco lo harán los 15 senadores del grupo de ERC y Bildu y los 5 de JxCat en el Senado.

Partidos como ERC o Bildu ya han faltado en alguna ocasión a la apertura de la legislatura, pero este año hay que sumar las ausencias de fuerzas que sí habían asistido otros años (como es el caso de JxCat), así como formaciones nuevas en el Congreso (CUP) y otras que no habían obtenido representación en los últimos años (BNG).

Los partidos catalanes mantienen un conflicto con Felipe VI desde el discurso que pronunció el 3 de octubre de 2017 en el que cargó contra la consulta del 1-O. En ese momento, el monarca acusó a las formaciones independentistas de vulnerar "de manera sistemática las normas aprobadas legal y legítimamente, demostrando una deslealtad inadmisible hacia los poderes del Estado. Con su conducta irresponsable pueden poner en riesgo la estabilidad económica de Catalunya y de toda España", manifestó.

El discurso del rey fue duramente replicado por los soberanistas, que le afearon no haberse referido a las cargas policiales del 1 de octubre y a los heridos, y lo acusaron de identificarse con las políticas de Mariano Rajoy, entonces presidente del Gobierno.

Además, en enero de 2016, Felipe VI se negó a recibir a la entonces presidenta del Parlament, Carmen Forcadell. La diputada catalana tenía la intención de acudir al Palacio de La Zarzuela para comunicarle al monarca que Carles Puigdemont había sido investido como presidente de la Generalitat, un trámite que realizan todos los presidentes de los Parlamentos autonómicos después de celebrar sus respectivas investiduras.

Casa Real dio instrucciones a Forcadell para que hiciera la comunicación por escrito y finalmente la presidenta del Parlament no fue recibida por el rey. En la decisión de las cinco formaciones que no acudirán a la solemne apertura de las Cortes también pesa su defensa del republicanismo y su rechazo a la monarquía, pero la situación con Felipe VI es más tensa a raíz del conflicto en Catalunya.

En la ronda de consultas que el monarca convocó en diciembre de cara a la investidura de Pedro Sánchez, ERC, Bildu, la CUP y el BNG se negaron a acudir, aunque JxCat sí que asistió porque, a juicio de su portavoz en el Congreso, Laura Borràs, "nadie más puede decirle lo que tenemos que decirle nosotros".

Felipe VI se estrenó en 2016, que también ha sido su última vez

Felipe VI no acudía a la Cámara Baja para abrir una legislatura desde noviembre de 2016, que fue la primera vez para el monarca, ya que en la anterior (2011) todavía era rey Juan Carlos I. Ni tras las elecciones de diciembre de 2015 ni tras las de abril del pasado año se celebraron sesiones de apertura de las Cortes, ya que fueron legislaturas fallidas que derivaron en una repetición electoral.

En el acto, la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, y el monarca dan un discurso en el hemiciclo del Congreso ante los diputados y los senadores. Tras levantarse la sesión, el rey preside un desfile militar (que suele discurrir por la Carrera de San Jerónimo) acompañado de las presidentas de Congreso y Senado, y de los miembros del Gobierno.

En su discurso de 2016, Felipe VI apeló a la "ley" para resolver los "problemas de convivencia" en el Estado, en clara referencia a Catalunya. Entonces no habían tenido lugar ni la consulta del 1-O ni la aplicación del 155 en Catalunya ni la sentencia del procés. Aunque los diputados de Unidas Podemos y del PNV sí acudieron al acto, en su mayoría no aplaudieron la intervención del monarca.

Los de Pablo Iglesias llevaron claveles rojos al hemiciclo para homenajear a las personas que lucharon contra el franquismo, y el ya exdiputado Diego Cañamero vistió una camiseta con el mensaje reivindicativo "Yo no he votado a ningún rey".