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El militar en activo que firmó un manifiesto contra Franco se enfrenta a hasta 30 días de arresto

El cabo se encuentra a la espera de conocer la posible sanción por la presunta vulneración de dos artículos del Régimen Disciplinario de las Fuerzas Armadas. El expediente contra él no sólo se abrió por firmar el manifiesto, también por conceder entrevistas a medios.

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Imagen de la ministra de Defensa, Margarita Robles. EP

El militar en activo que firmó un manifiesto "contra el franquismo en las Fuerzas Armadas" tiene abierto un expediente disciplinario que le puede acarrear una sanción económica de hasta 15 días o un posible arresto de hasta 30 días por hacer manifestaciones políticas.

En concreto, al cabo del Ejército Marco Antonio Santos Soto se le acusa de una supuesta vulneración de dos artículos de la Ley Orgánica del Régimen Disciplinario de las Fuerzas Armadas (LORDFA) según dicta el propio documento del expediente al que ha tenido acceso Público.

Este expediente, fechado el pasado 7 de septiembre, se enmarca dentro del debate público por el anuncio del Gobierno para la exhumación de los restos de Franco del Valle de los Caídos. En un primer momento, más de 100 militares retirados firmaron un texto en el que se ensalza la figura del dictador, entre los que se encuentran cinco militares reservistas a los que también se les ha abierto una investigación por indicios de infracción disciplinaria.

Como respuesta a este texto, más de 40 militares y guardias civiles, retirados y en activo, expresaron su rechazo a través de otro manifiesto porque "el general Franco no merece respeto ni desagravio alguno, sino nuestra repulsa más absoluta".

Sin embargo, en este caso el propio Ministerio de Defensa ordenó a mediados de agosto la apertura de una investigación al cabo tras haber firmado el texto en contra de Franco y en donde se despedía con un: "Salud y República".

Por este hecho se le aplicaría el artículo 7.1 de la LORDFA, que recoge como falta grave "emitir manifiesta y públicamente expresiones contrarias, realizar actos irrespetuosos o adoptar actitud de menosprecio hacia [...] las Fuerzas Armadas, sus cuerpos y escalas, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, así como sus autoridades y mandos".

Además, el pasado 22 de agosto, Santos Soto concedió una entrevista a eldiario.es en donde aseguraba llevar “años escuchando al romper filas el grito de 'Arriba España'", algo, según él, común en muchos altos cargos que "aprovechan para reprimir a los demás, a los que no pensamos como ellos, a los que nos llaman rojos de mierda", entre otras declaraciones.

Esas palabras podrían vulnerar el artículo 7.5 de la citada ley, que también recoge como falta grave expresar "quejas o manifestaciones contrarias a la disciplina o basadas en aseveraciones falsas, así como formularlas con carácter colectivo o a través de los medios de comunicación social".

El pasado 26 de septiembre Santos Soto prestó declaración, y ahora se enfrenta a una posible sanción económica de 8 a 15 días —lo que conlleva a la pérdida de su retribución durante ese periodo— o un posible arresto de hasta 30 días, por el que tendría que ser internado en un establecimiento disciplinario militar.

El reglamento también estipula que, de ser sancionado, Santos Soto podrá recurrir a un mando o autoridad superior al que impuso la sanción. En última instancia, la propia ministra de Defensa podría suspender o no ejecutar definitivamente la sanción si "mediare causa justa para ello y no se causara perjuicio a la disciplina". Es decir, en tal caso Margarita Robles tendría la última palabra.