Público
Público

Vacunación en Madrid Los centros de salud salvan el primer día de vacunación a mayores de 80 años pese a la falta de planificación de Ayuso

La improvisación de la Comunidad de Madrid con la campaña de inmunización ha generado problemas: no se ha podido citar a las personas necesarias para completar los cupos de todos los centros mientras que en otros se han generado colas. Los fallos se han conseguido solventar gracias a la autoorganización de los sanitarios.

Comienzo de la campaña vacunación para los mayores de 80 años en el Centro de Salud Barrio del Pilar.
Comienzo de la campaña vacunación para los mayores de 80 años en el Centro de Salud Barrio del Pilar. Fernando Villar / EFE

Los centros de salud se han enfrentado a varios problemas durante la primera jornada de vacunación a mayores de 80 años por la improvisación del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso: no se han administrado todas las dosis previstas en los cupos iniciales, se han generado colas en varios centros y se han trasladado jeringuillas a última hora para no perder vacunas. Sin embargo, la valoración general de los sanitarios y de los sindicatos es que se ha conseguido "salvar" esta primera jornada gracias a la autoorganización.

Las dificultades han sido distintas para cada centro de salud. Marisa Fernández, responsable de Atención Primaria de Comisiones Obreras (CCOO) de Madrid, cuenta que en su centro de Vallecas solo se ha podido citar a 21 personas de las 60 previstas. El listado de mayores a los que llamar les llegó a las 15.00 horas de este miércoles por lo que solo tuvieron el turno de tarde para contactar con ellos. La citación a este colectivo no es fácil y, además, todos los centros se encontraron con listas que no estaban depuradas. Entre las personas que tenían que avisar había fallecidos o mayores en residencias que ya están inmunizados. Otros no podían acudir al centro o necesitaban tiempo para organizar la salida y llegar con acompañamiento por problemas de movilidad.

En los centros de salud más grandes ha sido distinto porque en algunos la previsión era citar a más de 100 personas. Varios mayores han tenido que hacer colas en las puertas de los centro y, después de recibir el pinchazo, han permanecido en salas bastante ocupadas. Los retrasos no han sido graves y tampoco se han denunciado grandes aglomeraciones aunque los sanitarios aseguran que se podía haber organizado mejor. La inoculación conlleva unos 15 minutos porque los sanitarios deben preguntar previamente a cada persona por su estado de salud. Después de que se administre la dosis, los vacunados tienen que esperar en el centro de salud para vigilar que no hay reacciones adversas. Centros de salud como el de General Ricardos han sacado bancos a la calle de forma improvisada para que los mayores esperaran sentados a su turno.

Entrada del centro de salud General Ricardos. UGT

Otro de los problemas ha tenido que ver con las jeringuillas. Alda Recas, portavoz de la Asociación Madrileña de Enfermería (AME), denuncia que los centros de salud no han recibido jeringuillas de 1 mililitro, las adecuadas para administrar la vacuna de Pfizer y conseguir sacar seis viales. "Se pueden llegar a perder dosis por esto", lamenta la sanitaria. Fuentes de la Consejería de Sanidad aseguran a Público que los centros tienen "jeringuillas adecuadas" y que los problemas se han subsanado "a la mayor brevedad". Los sanitarios no opinan lo mismo y destacan que se ha conseguido salvar cada dosis con la autoorganización. Un ejemplo de ello es el centro de salud Centro de Salud Nuestra Señora de Fátima de Carabanchel. Inma Martín, delegada de Atención Primaria del Sindicato Unión General de Trabajadores (UGT), cuenta que las enfermeras están utilizando jeringuillas de 2 mililitros para sacar cuatro viales y de 1 mililitro para conseguir los otros dos.

Tanto Recas como Fernández señalan que el problema con las jeringuillas no ha sido mayor porque los centros de salud ya habían guardado las adecuadas para este momento. Y, tras conocerse el fallo, ha habido jeringuillas de 1 mililitro que se han trasladado de un centro a otro. Aunque, como ocurre en el centro de Carabanchel, se tienen que alternar igualmente las jeringuillas porque no han llegado las suficientes. "Nos han dicho que mañana esto estará resuelto. Esperemos que sea así", añade la responsable de CCOO.

Los sanitarios denuncian que se está dejando atrás a los grandes dependientes y mayores que no pueden salir de casa

Todas las sanitarias consultadas lamentan también que se esté dejando atrás en la campaña de vacunación a los grandes dependientes o los mayores de 80 años que no pueden moverse de su domicilio. La presidenta Isabel Díaz Ayuso ha asegurado este mismo jueves que la inmunización a grandes dependientes empezará la semana que viene y que se está planificando ir a las casas. Los sindicatos, sin embargo, denuncian que no conocen el protocolo. "Lo importante aquí son los mayores y es una vergüenza que no se tenga un plan para ir a las casas. No es tan difícil. Se podría hacer con la vacuna de Moderna. Parece que están intentando que salga mal", insiste Recas.

También se demanda más personal. Paco Salvatierra, delegado de Prevención de CCOO en Atención Primaria y auxiliar de administrativo, lamenta que no se hayan reforzado los equipos para asumir este trabajo. El problema no está solo en enfermería porque las unidades administrativas tienen una alta sobrecarga de trabajo. Más aún cuando los listados no están depurados ya que comenta que se han sacado "directamente de la aplicación de la tarjeta sanitaria" y están "en bruto". Entre las llamadas que hicieron ayer desde su centro se han encontrado fallecidos desde hace años o grandes dependientes. "No es eficaz y conseguir un número mínimo ha sido muy difícil. A las 12.00 horas se necesitaban aún 15 personas", relata a Público. Otros problemas son que hay personas mayores que no escuchan el teléfono o no cogen números desconocidos. Es una tarea "nada fácil" para administrativos saturados de trabajo que, además, tienen que citar de seis en seis siempre para no perder ni una sola vacuna.

Salvatierra añade que en la misma tarde de este jueves se formó en su centro a más enfermeras para administrar las vacunas contra la covid-19. Este jueves y viernes habrá refuerzos pero la semana que viene ya no, una decisión que no  comprende y que considera que agrava la "sensación de maltrato" que se siente desde Atención Primaria. 

Desde AME denuncian que Sanidad no permite que las enfermeras doblen turno porque "no hay dinero"

Esta falta de personal se notará más en unos centros de salud que en otros porque la Comunidad de Madrid ha hecho cálculos generales para la campaña. "Hay siete días laborales hasta el 5 de marzo y la Consejería de Sanidad ha dicho que hay que vacunar a un tercio de los mayores, unos 150.000. El número es diferente para cada centro y se divide entre los siete días. De ahí se saca el cupo y, en función de esto, se cita a cada minuto, a cada dos minutos o cinco", explica Martín, la responsable de UGT. Recas cuenta que esto genera un problema para unos trabajadores sobrecargados y denuncia que la Consejería de Sanidad no ha permitido que se doblen turnos porque "no hay dinero". Tampoco se ha recurrido todavía a enfermeras jubiladas que se apuntaron para ayudar durante la campaña y, además, hay sanitarias que ahora están vacunando en las urgencias de Atención Primaria (SUAP) a los docentes.

Pero todos los consultados por este medio también destacan que la valoración general no es mala porque se ha conseguido sacar adelante la vacunación gracias al esfuerzo inmenso que se ha realizado desde los centros de salud. "Era muy difícil. Han puesto todos los palos en las ruedas que han podido, pero los sanitarios siempre responden", comenta Martín. Otro punto bueno es lo que añade Fernández con la vista puesta en la semana que viene: "Los fallos vienen de la improvisación de la Consejería de Sanidad porque los centros de salud están dando todo de sí. Se ha planificado en 48 horas. Demasiado rápido. Seguramente la semana que viene iremos mejorando y vacunando a más mayores". Y esto es lo que todos esperan: condiciones en las que puedan cumplir con su trabajo para proteger a los más vulnerables.

Más noticias de Política y Sociedad