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El colombiano Mauricio Vargas gana el Premio Bicentenario por su obra sobre De Sucre

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El escritor colombiano Mauricio Vargas ganó el Premio Bicentenario 2009 por su obra "El mariscal que vivió de prisa", sobre el prócer Antonio José de Sucre, uno de los grandes militares de la independencia latinoamericana.

Vargas, también periodista, recibió el galardón durante de la XXII Feria Internacional del Libro de Bogotá.

El premio fue creado por las empresas españolas Telefónica y Planeta para conmemorar la gesta revolucionaria que llevó a la independencia de varios países latinoamericanos hacia 1810.

El libro narra la vida del prócer venezolano De Sucre (1795-1830), su niñez y adolescencia, las batallas que libró desde los 15 años, cuando se alistó en el ejército, sus amores y su paso por varios países.

Aunque gobernar le resultaba incómodo, aseguró Vargas a Efe, De Sucre, conocido como el Gran Mariscal de Ayacucho, fue presidente de Bolivia, gobernador de Perú, general en jefe del Ejército de la Gran Colombia y comandante del Ejército del Sur.

"En últimas lo que perseguía era la gloria, no el poder. Ésa era su gran diferencia del resto de líderes revolucionarios. Era como los héroes griegos, por eso su final es también trágico. Estaba convencido de que la gloria se puede alcanzar en una batalla, pero nunca en la política", declaró el periodista.

Por eso, "si viviera no se identificaría con ningún gobernante de la actualidad porque, primero, no le gustaba la riqueza y, segundo, creía que los militares debían estar en los cuarteles. Lo cual chocaría, incluso, con grandes líderes actuales que se proclaman como revolucionarios", manifestó Vargas.

La obra también describe la relación cercana que mantuvo con El Libertador Simón Bolívar (1783-1830), a quien Sucre llegó a considerar como su padre, según el escritor.

"Bolívar fue el hombre por el que más sufrió Sucre, el que le causaba el mayor dolor cuando lo censuraba", afirma.

Según Vargas, los dos héroes compartieron la idea de crear una gran nación, formada inicialmente por Venezuela, Ecuador y Colombia, pero diferían sobre el papel de los militares en los gobiernos.

"Para Sucre, los militares debían volver a los cuarteles una vez terminada la guerra y dejarle la política a los civiles", mientras Bolívar, muy a su pesar, tuvo que llegar hasta ser dictador.

Sobre la muerte de Sucre, a los 35 años, Vargas aseguró que, siendo el primer magnicidio en la historia de Colombia, no hay muchas diferencias con los que se registraron después.

"Siempre hay unos sicarios a sueldo, un señor de la guerra detrás de ellos y unos políticos instigadores que son sus enemigos", dijo el escritor, quien agregó: "A Sucre lo mataron porque era el posible sucesor de Bolívar".

El periodista colombiano sustenta la narración de "El mariscal que vivió de prisa" en un millar de fichas documentales, textos, tesis de grado de historiadores colombianos y venezolanos, y cartas entre Bolívar y Sucre, en un ejercicio documental que, tras varios años, derivó en una novela histórica.

Vargas reconoce que salpicó de ficción algunos episodios para cubrir los vacíos que la historia no documenta sobre la vida del prócer, protagonista de las principales guerras de la independencia latinoamericana como las de Pichincha, Junín y la que le mereció el mayor reconocimiento, la de Ayacucho.

"Su puesto en la historia fue la batalla de Ayacucho, que enmarcó el final de la presencia de un ejército español en América", indicó Vargas. "Uno se pregunta: Qué habría sido de la suerte de Perú y, por ende, del resto de los países, si Sucre no gana en Ayacucho".

Sucre es reconocido en varias naciones como héroe y en su honor fueron bautizados una ciudad de Bolivia, un estado y varios municipios en Venezuela, un departamento colombiano y la antigua moneda de Ecuador.

Bolivia abrió este año las celebraciones de los bicentenarios de independencia de las repúblicas americanas. El primer acto se celebró el pasado 25 de mayo en la localidad de El Villar, a 200 kilómetros de Sucre, donde tuvo lugar el primer alzamiento contra España hace 200 años.