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Estudio cardíaco reduce el colesterol y la presión

Reuters

Por Frederik Joelving

La detección del calcio en elcorazón ayudaría a reducir la presión y el colesterol, segúnreveló un nuevo estudio sobre los cuestionados estudiosradiográficos.

Pero la falta de datos positivos hizo que muchos expertostemieran que la tomografía computarizada (TC), un tipo deradiografía con alta dosis de radiación, que incluye ladetección del calcio, sería más dañina que benigna.

Por ejemplo: una TC expone a los pacientes a variosmillisieverts de radiación, que, según los expertos, setraducen en un caso más de cáncer por cada 1.000 tomografías.

El equipo del doctor Alan Rozanski, del St. Luke'sRoosevelt Hospital de Nueva York, dividió a más de 2.100adultos sanos de mediana edad en dos grupos: a uno se lerealizó la detección del calcio y al otro, no.

Ambos grupos tenían algunos factores de riesgo deenfermedad cardíaca, como hipertensión u obesidad, y recibieronorientación para reducir el riesgo. El grupo al que se loestudió con TC recibió un informe de los resultados paramostrárselos a su médico.

Los depósitos de calcio son parte de las placas decolesterol que tapan las arterias en las personas conenfermedad cardíaca.

En Journal of the American College of Cardiology, el equipoescribió que el costo del tratamiento no varió entre ambosgrupos. Un test de calcio cuesta 150 dólares y el equipo estimóque los integrantes del grupo estudiado con TC gastaron 4.053dólares en los cuatro años del estudio, mientras que el otrogrupo gastó 3.649 dólares sólo con consejería.

Más pacientes estudiados por TC empezaron a tomarantihipertensivos durante el estudio y tuvieron un descenso dela presión de dos puntos más que el otro grupo en cuatro años.

También descendió su colesterol LDL o "malo" unos cuatropuntos más que en el grupo control.

Todo eso se tradujo en una disminución de menos del 1 porciento del riesgo de sufrir un infarto en los 10 añossiguientes, menos del uno por ciento, como reveló el modeloestadístico que usan los médicos.

Pero se desconoce el impacto real de ese descenso, indicóla doctora Rita F. Redberg, cardióloga de la University ofCalifornia, San Francisco.

"Sería muy bueno que eso mejorara la calidad de vida oprolongara la vida, pero no lo sabemos", dijo la experta ajenaal estudio.

De hecho, la cantidad de infartos y muertes en el grupoestudiado por TC fue levemente mayor que en el otro grupo, loque podría atribuirse al azar.

Y no hubo diferencia en la cantidad de pacientes que dejóde fumar o empezó a hacer ejercicio, dos factores del estilo devida asociados directamente con una reducción del riesgocardiovascular.

"No recomendaría hacer una TC sin pruebas de mejoría en losproblemas clínicos", indicó Redberg.

Aun así, la cantidad de estadounidenses que se realizanesas evaluaciones está creciendo. Para Redberg, cientos demiles de estadounidenses se hacen una TC por año.

Varias entidades, como la American Heart Association yAmerican College of Cardiology, promueven las TC en personassin síntomas de enfermedad cardíaca, pero hay expertos másescépticos, como el panel federal U.S. Preventive Services TaskForce.

Sus integrantes sostienen que no existen evidenciassuficientes para indicarles ese estudio a las personas sin altoriesgo de enfermedad cardíaca.

El nuevo estudio fue financiado con fondos públicos yprivados; algunos de los investigadores habían recibido apoyoeconómico previo de empresas que producen equipos dediagnóstico por imágenes.

FUENTE: Journal of the American College of Cardiology,online 23 de marzo del 2011.

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