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Maoístas dejan el Gobierno y anuncian protestas para la abolición de la Monarquía

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Katmandú, 18 sep (EFE).- Los ex guerrilleros maoístas de Nepal abandonaron hoy el Gobierno y anunciaron una 'tormenta de protestas' por todo el país para forzar la abolición de la Monarquía, en un nuevo golpe al proceso de paz que comenzó en 2006.

'Habrá una tormenta de protestas populares por todo el país. ¡Necesitamos vuestro apoyo!', reclamó el 'número dos' de la antigua guerrilla, Baburam Bhattarai, a los miles de seguidores concentrados hoy en un mitin en Katmandú.

Horas antes, los maoístas dimitieron de las cuatro carteras -Vivienda, Infancia y Mujer, Administración Local e Información- que ostentaban en el Ejecutivo desde el pasado primero de abril, en virtud del acuerdo de paz que firmaron en noviembre de 2006 con el anterior Ejecutivo.

La decisión siguió al fracaso de negociaciones de última hora, emprendidas ayer y que continuaron hoy, de los líderes de los ocho partidos suscriptores de aquel acuerdo, que puso fin a una década de guerra en la que murieron unas 13.000 personas.

Tras acusar al rey Gyanendra de estar socavando el proceso de paz, los maoístas pretendían que el Parlamento votara la abolición de la Monarquía antes de las elecciones previstas el 22 de noviembre, de las que ha de salir una Asamblea Constituyente que elegirá el futuro sistema político del país.

El primer ministro, Girija Prasad Koirala, rechazó esta pretensión e insistió en que sea la Asamblea la que decida sobre el rey, privado legalmente de todo poder desde que se firmaron los acuerdos de paz.

'Lanzaremos un movimiento popular para crear una atmósfera que conduzca a unas elecciones genuinas', proclamó Bhattarai, que calificó de 'inaceptable' el actual programa electoral.

El líder de los maoístas, Prachanda, no acudió al mitin por sentirse enfermo después de su reunión de hoy con Koirala.

Las protestas comenzarán el próximo día 30, fecha tope para la presentación de candidatos para los comicios, y se convertirán en una huelga general entre el 4 y el 6 de octubre, días en los que las candidaturas serán registradas y hechas públicas.

Bhattarai dijo que los maoístas no pretenden evitar las elecciones, pero los observadores consideran que, con su decisión de hoy, queda en cuestión su celebración en noviembre.

Los comicios ya se pospusieron una vez, y esa demora de junio a noviembre ha sido el argumento empleado por los ex guerrilleros para exigir que el destino de la Monarquía lo decida el actual Parlamento.

'Las protestas serán pacíficas, pero si se usa violencia para reprimirlas, también nosotros podemos usar la violencia', amenazó Bhattarai, quien advirtió de que 'una facción del Ejército está con el rey y creará una atmósfera de terror cara a los comicios'.

El antiguo comandante guerrillero culpó al primer ministro del fracaso de las últimas conversaciones e ironizó con que vive 'en un sueño'.

Uno de los responsables del Partido del Congreso de Koirala restó gravedad a la decisión maoísta al afirmar que no supone una interrupción del diálogo entre las ocho principales fuerzas políticas del país.

'El proceso de paz pasará por algunas dificultades pero el camino a seguir estará más claro cuando los maoístas aclaren su futura posición', declaró a EFE ese responsable, Arjun Narsingh.

'Creemos que las elecciones tienen que tener lugar en la fecha planeada', añadió.

El anuncio maoísta 'ha mermado la posibilidad de tener comicios en noviembre', dijo a EFE el editor del semanario 'Nepal', Sudhir Sharma, quien se planteó cómo se pueden celebrar si los ex guerrilleros rehúsan seguir su programa.

Sharma alertó de que, si además de dimitir del Gobierno, los maoístas abandonan la coalición que alcanzó el acuerdo de paz, el proceso quedará totalmente en entredicho.

Bhattarai dijo que la antigua guerrilla anunciará más adelante las protestas que decida emprender tras la huelga de principios de octubre y exigió: 'nuestros acuerdos previos tienen que tomar ahora una nueva dirección'.

Mantuvo, sin embargo, que la guerrilla mantendrá a sus hombres acantonados, en un proceso que está inspeccionando la ONU.