Publicado: 09.10.2015 13:39 |Actualizado: 09.10.2015 13:42

Jaime Botín, imputado por contrabando al intentar vender
un Picasso fuera de España

La obra 'Cabeza de mujer joven' (1906) fue interceptada en julio en un barco anclado en Córcega cuando las autoridades españoles la habían declarado "inexportable". El banquero y hermano del fallecido presidente del Santander ya intentó venderla antes en Christie's.

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Fotografía facilitada por Aduanas francesas de la entrega a las autoridades españolas hoy en Córcega de la obra de Picasso "Cabeza de mujer joven" / EFE

Fotografía facilitada por Aduanas francesas de la entrega a las autoridades españolas hoy en Córcega de la obra de Picasso "Cabeza de mujer joven" / EFE

MADRID.- El Juzgado de Instrucción número 4 de Pozuelo de Alarcón (Madrid) ha imputado al banquero Jaime Botín por un delito de contrabando de bienes culturales por sacar fuera de España el cuadro de Picasso Cabeza de mujer joven con la intención de venderlo, según han confirmado a Público.es fuentes judiciales. La obra está valorada en 26,2 millones de euros.

El juzgado sigue la petición que hizo en su día la Brigada de Patrimonio de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que se hizo cargo de la investigación al respecto. Lo que todavía se desconoce es la fecha de comparecencia del expresidente de Bankinter y hermano del fallecido presidente del grupo Santander.



Cabeza de mujer joven (1906) fue interceptado en Córcega el pasado 31 de julio por el servicio de Aduanas francés en un barco amarrado en un puerto deportivo, cuando presuntamente iba a ser enviado por vía aérea a Suiza, a pesar de que la obra estaba declarada como no exportable por las autoridades españolas.

Este periódico adelantó en el mes de mayo que la Audiencia Nacional había prohibido a Botín, la exportación del cuadro, una decisión que avalaba la adoptada por el Ministerio de Educación el 26 de julio de 2013. La razón que adujeron tanto el Ministerio del Interior como la Justicia fue la importancia de la obra, considerada "única" por los responsables del Patrimonio Histórico Español y de "excepcional importancia" por el Museo Reina Sofía de Madrid, ya que es una de las pocas obras realizadas por el genial autor malagueño dentro del periodo Gósol. 

Jaime Botín ya había intentado sacar la obra ya a finales de 2012, mediante una petición que presentó el 5 de diciembre de ese año a la Secretaría de Estado de Cultura. En ella autorizaba a la casa de subastas británica Christie's a realizar el traslado con destino a Londres. 

La Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes del Patrimonio Histórico Español aconsejó dicha prohibición a los ocho días de recibirse la solicitud de Christie's por "no existir una obra semejante en territorio español, siendo esta pintura una de las pocas obras realizadas por el autor dentro del denominado periodo de Gósol, etapa en la que Picasso se ve claramente influenciado por la plástica del arte ibérico, y en los hallazgos llevados a cabo en ese momento influirán decisivamente no sólo en el cubismo, sino también en la evolución posterior de la pintura del s.XX".

Los intentos infructuosos de Botín por sacar el cuadro

El cuadro había sido adquirido por Botín en 1977 en la sala de arte Marlborough Fine Arts de Londres, con destino a su colección particular. Así consta en la investigación que realizó por encargo de dicha Junta la conservadora jefe de Pintura y Dibujo 1881-1939 del Reina Sofía. 

Con esta valoración, el director general de Bellas Artes y Bienes Culturales y de Archivos y Bibliotecas dictó una resolución el 19 de diciembre de 2012 en la que denegaba "el permiso de exportación definitiva" del cuadro y pedía a la Comunidad de Madrid que declarara la pintura como Bien de Interés Cultural (BIC).

Dos días después, Botín presentó un recurso en el que alegaba que el cuadro no era de su propiedad sino de una compañía denominada Euroshipping Charter Company Limited, que apuntó además que el barco no estaba en territorio español por encontrarse en un velero de pabellón británico atracado en el Real Club Náutico de Valencia. En la sentencia, la Sala de lo Contencioso-Administrativo confirma la prohibición de salida del cuadro.

En relación con la propiedad real del cuadro, la resolución apuntaba que los documentos aportados por Botín únicamente demostraban la "cesión" a la compañía de la obra pero no así su "propiedad", al tiempo que ponía en duda la versión del banquero, que alegó un supuesto error de la casa de subastas. Los magistrados descartaron esta posibilidad por la "profesionalidad" de Christie's en "este tipo de actividades de exportación".

Sobre la ubicación del cuadro, la Sala señalaba que su localización en un buque ubicado "en un puerto español" en la fecha de solicitud de la exportación de la obra determinaba la competencias de las autoridades culturales españolas.

Desde el 11 de agosto, la obra permanece custodiada en el Museo Reina Sofía y allí permanecerá hasta que culmine la investigación sobre su supuesta exportación ilícita. El cuadro pertenece a una etapa muy especial en la trayectoria artística del malagueño. Uno de los viajes que marcó la obra de Picasso fue el que realizó en 1906 al pueblo leridano de Gósol, en la sierra del Cadí, donde pintó un centenar de cuadros. Esta etapa de investigación artística, a la que pertenece el cuadro de Botín, desembocó en su obra cubista Las señoritas de Avignon, una de las obras cumbre del autor.