Este artículo se publicó hace 17 años.
La ciudad metamorfosis
Marinera y campesina hace siglos, fuertemente industrializada en el XX, Avilés intenta reinventarse de nuevo para aproximarse al turismo. El Centro Cultural Óscar Niemeyer y la Isla de la Innovación son sus grandes bazas.

Reconvertirse o morir. La disyuntiva de tantas ciudades industriales de la cornisa cantábrica (pensemos en Bilbao, Gijón o Vigo) se le planteó a Avilés en los ochenta. La reconversión industrial puso de manifiesto las heridas laborales y urbanísticas de una ciudad que había pasado aceleradamente de ser marinera y campesina a experimentar un vertiginoso despegue industrial. Escondidos entre el humo de chimeneas y los funcionales edificios de las industrias, la ciudad asturiana guardaba un casco antiguo que ha sido declarado Conjunto Histórico-Artístico Monumental, pero también arrastraba una ría contaminada en un entorno muy degradado.
Desde hace unos años, Avilés ha vuelto a mirar al turismo cara a cara. Lo ha hecho con la recuperación medioambiental de su ría y su zona antigua y con un ambicioso proyecto que pretende convertirla en referencia de la transformación de Asturias: la Isla de la Innovación, que guarda en su mismo corazón un ambicioso proyecto, el Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer, obra del famoso arquitecto brasileño. De hecho, aunque la inauguración del centro está prevista para el año 2010, los que se acerquen a Avilés podrán ya disfrutar de las actividades que ha empezado a organizar, entre las que se cuentan un concierto de Joan Manuel Serrat o, más recientemente, una clase magistral del director Alejandro Amenábar. Queda más tiempo para ver terminado el proyecto de la Isla de la Innovación, en el que se integra el edificio de Niemeyer.
Entretanto, la nueva Avilés se va perfilando e intenta desnudar al visitante de imágenes preconcebidas. Aun sin los nuevos proyectos de la Isla de la Innovación y Niemeyer, la ciudad asturiana ofrece gratas sorpresas a quien se acerque a ella, como su casco urbano, muy variado en estilos y épocas históricas. La mejor forma de recorrer la que en su tiempo se denominó "La Villa del Adelantado" es a pie, desde donde se podrán apreciar, por ejemplo, los soportales más famosos del Principado, los ubicados en la calle Rivero y la calle Galiana. El barrio de pescadores, las iglesias vieja y nueva de Sabugo, la plaza de los Hermanos Orbón o el palacio de Camposagrado también merecen detenerse ante ellos, lo mismo que la actual iglesia de los padres franciscanos, antigua parroquial de San Nicolás de Bari, el templo más famoso de la población.
En cualquier rincón de Avilés puede producirse el paso de la ciudad histórica a la moderna, aquella que se creó con su acelerada industrialización.Como ciudad que ha aprendido a convivir con realidades y economías muy diversas, Avilés es reina en el arte de la metamorfosis. Es por ello que nuestro paseo por ella puede conducir en cualquier momento de la ciudad histórica a la moderna, aquella que se transformó urbanísticamente en los cincuenta con la instalación de diversas industrias, entre las que Ensidesa llegó a ser toda una institución.
Hoy, avilesinos y visitantes pueden gozar de otra mirada del puerto y la ría. La reciente recuperación del paseo fluvial, la inauguración del de la Avenida de Gudalhorce y la senda peatonal entre San Juan de Nieva y El Arañón han abierto para el paseo nuevos espacios en los que, por ejemplo, solazarse tras una atenta visita al casco histórico.
Una última recomendación para quienes visiten la ciudad de las metamorfosis: sus esculturas callejeras. La del marino Pedro Ménendez, fundador de la primera ciudad de Estados Unidos, San Agustín; la de La Foca, homenaje a un ejemplar muy sociable que llegó al puerto avilesino en 1950; la de la Monstrua, basada en la obra pictórica del pintor avilesino Carreño de Miranda, o la titulada precisamente "Avilés", de Benjamín Menéndez, que reivindica la recuperación de la ría como espacio de paseo y convivencia de la ciudad con el mar. Esculturas que construyen, juntas, las estampas vitales de una ciudad que ha ido reconvirtiéndose y que ahora se prepara para estrenar nueva imagen.
Para conocer las principales visitas que se pueden realizar en la ciudad y su entorno, así como restaurantes y hoteles en los que alojarse, resultará de interés la web del Proyecto de Dinamización Turística de la Comarca Avilés, www.avilescomarca.info.
Dónde comer
Casa Tataguyo alterna cocina de cuchara con pescados procedentes de la cercana lonja para ofrecer platos de gusto casero. En la zona de copas y vinos de la ciudad, Jose´s ofrece gastronomía tradicional con productos de calidad. En cuanto a lo que a sidrerías se refiere, Casa Moisés es una buena opción para combinar la bebida típica asturiana con un amplio surtido de pescados y mariscos.
Dónde dormir
El Magistral de Avilés es un hotel de reciente creación y habitaciones de estilo moderno a escasos metros del casco histórico. Silken Villa de Avilés ofrece un aire de diseño en habitaciones amplias y bien iluminadas. Los que busquen el máximo lujo pueden optar por NH Palacio de Ferrera, un cinco estrellas que ocupa una vivienda señorial del siglo XVII frente al ayuntamiento, con románticos jardines de estilo italiano.
Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.