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Estreno de 'Mentes maravillosas' Bernard Campan y Alexandre Jollien: "Todos vivimos un desfase con la realidad"

El filósofo Alexandre Jollien, afectado de parálisis cerebral, firma su primera película junto a su gran amigo, el actor y director Bernard Campan. 'Mentes maravillosas', Premio del Público en el Festival de Málaga, es un cuento de celebración de la vida que desacraliza la muerte.

10/05/2022. Alexandre Jollien y Bernard Campan son los directores y protagonistas de la película.
Alexandre Jollien y Bernard Campan son los directores y protagonistas de la película. Caramel Films

"La Filosofía es el intento incansable de dañar la estupidez". Es una frase de Nietzsche que ha reivindicado repetidas veces el pensador alemán Peter Sloterdijk y que ahora el suizo Alexandre Jollien, especialista en Filosofía griega y autor de varios libros, ha insistido en subrayar a propósito de su primera película, Mentes maravillosas.

Codirigida y coprotagonizada junto a su inseparable amigo, el actor y director francés Bernard Campan, esta historia –ganadora del Premio del Público en el Festival de Málaga- es un cuento de celebración de la vida, que reclama el gozo incondicional, desacraliza la muerte y aplasta la necedad de los prejuicios. Y todo ello construido sobre la larga y profunda amistad de ambos creadores y muy especialmente sobre la experiencia vital de Jollien, que un día eligió ser él mismo y decidirse a vivir, y escapó de la reclusión del internado especial en el que le habían ingresado sus padres cuando era niño, paralizados ante la parálisis cerebral que padece.

"Dañar suavemente la estupidez"

Louis e Igor son los personajes principales de esta historia, un enterrador, director de la funeraria heredada de su padre, y un repartidor de verduras ecológicas aficionado a la Filosofía que vive atrapado en un cuerpo incapacitado por la parálisis cerebral. El primero atropella al segundo, y el accidente se convierte en la puerta de entrada de Igor en la vida de Louis, a quien acompaña en un viaje en el coche fúnebre de Lausana al Sur de Francia.

Una road movie que se transforma en un relato de amistad (una buddy movie) y que NO es una película sobre la discapacidad. Es una revelación sobre "el desfase que tenemos con la realidad", una llamada a la urgencia "de convertir miradas, de mostrar, sin decir nada, la importancia de la solidaridad, de romper prejuicios, o como diría Nietzsche, de dañar suavemente la estupidez".

"Sentirse vivo"

"La mirada de los demás me importa un carajo", grita un amigo a otro en este viaje, en el que Igor no para de citar a Sócrates, Nietzsche y Spinoza, como hacen constantemente Jollien y Campan en sus conversaciones con los periodistas. Montaigne, Epicuro e incluso Jeanne Moreau se unen a la lista de ilustres que estén constantemente en sus charlas.

De la actriz, directora y guionista francesa, ambos recuerdan cuando la preguntaron cuál era para ella el colmo de la felicidad y ella contestó muy rápidamente: "Sentirse vivo". "¿Y el de la infelicidad?" y respondió con idéntica celeridad: "Pues, precisamente, no sentirse vivo". En ese pensamiento podría concentrarse la esencia de esta película, una celebración de la vida, en la que dos hombres aprenden juntos a disfrutar cada instante y en la que se debaten temas todavía hoy peliagudos, como la sexualidad de los discapacitados o el profundo arraigo de la intolerancia en los individuos.

10/05/2022. Una escena del comienzo de la película 'Mentes maravillosas'.
Una escena del comienzo de la película 'Mentes maravillosas'. Caramel Films

En sintonía con la vida

"Nuestra visión del mundo está moldeada por nuestros mecanismos inconscientes, nuestros pensamientos, nuestros juicios, por nuestros prejuicios –dice Bernard Campan-. Lo real está en discusión constantemente. Nunca podemos ver al otro tal como es. Siempre estamos un poco fuera de sintonía con la vida".

"La película es una invitación a transformar la forma en que miramos a los demás, a juzgar menos, a acercarnos lo más posible al amor incondicional", añade Jollien, que reconoce que hubo un tiempo en que "todos los días me quedaba atrapado en las miradas degradantes de los demás". Hoy se ha liberado de ello, aunque, confiesa, con gran esfuerzo. "Lucho para no encerrarme en el papel de víctima y cada día mi gran trabajo es no caer en el autodesprecio, no interiorizar todas esas miradas, pero lleva años sanar de este trauma".

10/05/2022. Los personajes hacen un viaje hacia el Sur de Francia en un coche fúnebre.
Los personajes hacen un viaje hacia el Sur de Francia en un coche fúnebre. Caramel Films

El salvavidas de la filosofía

Hacer esta película ha sido, según sus propias palabras, una magnífica terapia para él. "Fue muy terapéutico interpretar a una persona discapacitada porque podía hablar sobre el cuerpo de Igor, sus dificultades para caminar, su cansancio... delante de todo el equipo, y no era yo. La minusvalía se exteriorizó con un distanciamiento por primera vez en mi vida, no sentía vergüenza al hablar de ello. Si tienes una discapacidad, si tienes una confianza en ti mismo un poco jodida, es catártico que te apoye tu amigo y todo un equipo. Finalmente, vivimos gracias a la solidaridad. Y hoy me duele que digan que esta es una película sobre la discapacidad, es violento, es muy reduccionista".

Y para él y para Bernard Campan, la Filosofía fue esencial para entender el proceso de la película, para mantener a flote su amistad a pesar de las constantes discusiones que tuvieron haciéndola y para intuirse a sí mismos. Alexandre Jollien sigue aferrado a ella desde que muy joven descubrió ahí un salvavidas "para no ahogarme en la desesperación, fue una emergencia existencial". Para Bernard Campan porque le ayudó a interpretar al personaje de este enterrador, "un personaje que está un poco fuera de lugar, tiene algo roto y eso hay que buscarlo en uno mismo porque todos tenemos algo roto por dentro".