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Juan Carlos I y El Assir, el traficante de armas que se hizo rico junto al emérito, son vecinos y amigos en Abu Dabi

Al parecer, y pese a que la relación se había enfriado, se han encontrado solos y 'aislados' en su jaula de oro en Abu Dabi y se han vuelto a relacionar como viejos amigos, según afirma El País.

Juan Carlos I en una imagen de archivo.
Juan Carlos I en una imagen de archivo. Agencias

El traficante de armas de origen libanés Abderramán el Assir es una presencia frecuente en el refugio de lujo de Juan Carlos I. Reside desde hace meses en Abu Dabi, la capital de Emiratos Árabes Unidos, y acompaña al emérito con frecuencia, según afirma El País, que cita a testigos presenciales.

El Assir, sobre el que pesa una orden internacional de busca y captura por un fraude millonario contra la Hacienda española, es amigo de Juan Carlos I desde hace mucho tiempo; una relación que, además, logró enriquecer a ambos.

El País asegura que ambos han retomado su amistad al verse solos: "La relación se había enfriado, pero en la soledad de ambos en Abu Dabi se ha vuelto a fortalecer", afirma una fuente anónima al diario español citado.

Orden de busca y captura

A Abderramán el Assir otro conocido traficante de armas, Adnan Khashoggi, le introdujo en los círculos de la 'beautiful people' de Marbella, como el gran amigo de Felipe González, el empresario Enrique Sarasola, Los Albertos (Alcocer y Cortina) o el ministro Carlos Solchaga, todos ellos asiduos de las fastuosas fiestas privadas de Khashoggi, informó este medio este verano en exclusiva 

De hecho, El Assir se terminó casando en segundas nupcias con María Fernández-Longoria, hermana de la esposa de Adrián de la Joya (socio y padrino del comisario Villarejo, quien es amigo de otro traficante de armas, Monzer al Kassar), Cristina.

Este 'intermediario' inmensamente rico gracias al tráfico de armas debe a las arcas públicas españolas unos 14,7 millones de euros, por lo que está en busca y captura por delito fiscal.

De esta manera, El Assir, que ha permanecido durante años a la sombra -pese a la fastuosa boda de su hija Alía en Suiza, a la que acudieron numerosos rostros conocidos de la jet set española- resurge ahora como un acompañante del rey emérito, justo ahora que éste trata de volver a España; se trata de una operación difícil, mientras se pide una investigación más profunda sobre su fortuna, y que estas "amistades peligrosas" de Juan Carlos I no lo ponen nada fácil ante la opinión pública.

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