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Abusos sexuales a menores La Iglesia polaca registró más de 380 casos de abusos sexuales a menores desde 1990

En un 11,5% de los casos se adoptaron medidas como la imposición de penitencias, traslado del sacerdote acusado de abusos a otra parroquia o terapia psicológica, según mantiene la Conferencia Episcopal polaca.

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La jerarquía católica polaca reconoce más de 380 casos de abusos sexuales a menores desde 1990 en una rueda de prensa. / REUTERS

La Conferencia Episcopal polaca ha reconocido este jueves que, desde 1990, se han registrado 382 casos de abusos sexuales a menores por parte de clérigos. Hasta ahora, la jerarquía católica polaca había admitido casos concretos de abusos a menores cometidos por sacerdotes, pero no se había confirmado el número.

Según ha informado este jueves la conferencia episcopal en una rueda de prensa en Varsovia, desde enero de 1990 hasta el 30 de junio de 2018 se registraron 382 casos de abusos sexuales a menores.

Los casos han sido en su mayoría (en más del 94% de los casos) tramitados de acuerdo al proceso canónico, precisó la conferencia episcopal, aunque todavía queda un 25,4% por aclarar y juzgar.

Como consecuencia de estos abusos, en un 25,2% de casos se propuso la expulsión del sacerdocio, mientras que en un 40,3% de las denuncias se optó por medidas disciplinarias tales como la suspensión, prohibición de trabajar con menores, privación de cargo o prohibición de apariciones públicas. En un 11,5% de los casos se adoptaron otras medidas como la imposición de penitencias, traslado del sacerdote acusado de abusos a otra parroquia o terapia psicológica. La conferencia episcopal polaca ha señalado que en un 10,4% se absolvió al acusado.

Una fundación privada elaboró una lista donde se recogían cientos de casos

“Este es para nosotros un tema especialmente doloroso, ya que afecta a personas consagradas que se dedicaron a servir a la Iglesia, a otros seres humanos, y que traicionaron la confianza que la sociedad y sus fieles tenían en ellas", dijo en rueda de prensa el arzobispo Marek Jedraszewski. Añadió que "la Iglesia debe luchar con todas sus fuerzas contra el mal, pero también debe ser capaz de mostrar misericordia con quienes cometan delitos si se arrepienten sinceramente".

Los abusos fueron denunciados mayoritariamente por las propias víctimas (41, 6% de los casos) o sus familiares (20, 9%), mientras que las parroquias solo revelaron abusos sexuales en un 5,2%. Un 14,9% de los abusos fue revelado por educadores, pedagogos y tutores de los menores.

Los datos han sido preparados por el Instituto de Estadística de la Iglesia Católica de Polonia y el Centro para la Protección de los Niños. Meses atrás, una fundación privada que apoya a las víctimas de abusos sexuales elaboró una lista donde se recogían cientos de casos de presuntos abusos en el seno de la Iglesia Católica polaca.

El malestar entre parte de la sociedad ante esta situación llevó a que el pasado febrero se derribase una estatua de un sacerdote y activista anticomunista en Gdansk, Henryk Jankowski, acusado de haber abusado de varios menores durante su etapa como párroco en esa ciudad polaca.

En octubre del año pasado, la película Kler (Clero), una controvertida cinta que aborda sin complejos los temas del abuso infantil, las relaciones de pareja, la corrupción, la codicia y el alcoholismo en el seno de la Iglesia Católica polaca, se convertía en el film con más espectadores en Polonia en lo que va de siglo.