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EEUU Visto para sentencia el juicio por la muerte de George Floyd

Los 12 miembros del jurado elegidos para decidir sobre la culpabilidad del policía Derek Chauvin están incomunicados y deliberando en un hotel desde el lunes. 

Dereck Chauvin
Derek Chauvin escucha los argumentos de su abogado, Erik Nelson, en la ronda final de alegatos. Jane Rosenberg / REUTERS

Los 12 miembros del jurado elegidos para dictar sentencia en el juicio por la muerte de George Floyd están ya reunidos y aislados. Su veredicto tiene en vilo Estados Unidos. La ciudad de Mineápolis se ha convertido en un fortín plagado de militares, con las escuelas cerradas por precaución e incluso Facebook ha llegado a anunciar que endurecerá los contenidos que puedan incitar a la violencia por la enorme tensión que hay entre antirracistas y supremacistas blancos. 

La herida lleva abierta desde el pasado 25 de mayo cuando se difundieron las imágenes del afroamericano George Floyd, perdiendo la vida bajo la rodilla del policía blanco Derek Chauvin en Mineápolis. El vídeo conmocionó a Estados Unidos y desató una ola de protestas abanderadas por el lema Black Lives Matter.

El 4 de marzo la Cámara de Representantes tomaba cartas en el asunto y sacaba adelante una proposición de ley (vetada por la mayoría republicana del Senado en verano) que lleva por nombre 'Ley de Justicia en la Policía de George Floyd' para evitar la violencia en las detenciones. 

Siete mujeres y cinco hombres fueron escogidos entre los más de 420.000 vecinos de la ciudad para dictar una sentencia histórica. Su encierro comenzó tras escuchar los alegatos finales del fiscal y del abogado de la defensa, que presentaron dos históricas antitéticas, identificadas cada una con los dos puños del pulso que se echa en el país.

Culpable

Durante tres semanas, el fiscal Steve Scheneider se ha encargado de defender el derecho a la vida usurpado a Floyd por encima de toda duda razonable, teniendo a la vez que mantenerse en el inestable equilibrio de no imputar el fallo a la Policía en su totalidad.

"Este caso se llama el estado de Minnesota contra Chauvin (...) no el estado de Minnesota contra la policía", señala el fiscal

Tarea difícil, pues el afroamericano asesinado se ha convertido en mártir y símbolo de una parte de la nación que ve diariamente vulnerados sus derechos fuera de toda duda razonable y ve en el cuerpo policial el enemigo público número uno. Pero Scheneider matizaba: "este caso se llama el estado de Minnesota contra Derek Chauvin. Este caso no se llama el estado de Minnesota contra la policía. Ejercer de policía es una noble profesión", según recoge La Vanguardia. 

Schleicher ve en la acción de Chauvin un uso injustificable e "ilegal" de la fuerza que causó la muerte de Floyd y así lo dejó patente en la ronda de argumentos finales. El fiscal se dirigió al jurado para espetar: "esto no fue hacer de policía, fue un asesinato", señaló.

El fiscal cerraba su intervención apelando a que "Floyd no era una amenaza y el acusado solo intentaba ganar", sostuvo. No solo eso, además Chauvin "se burló" del detenido cuando este le suplicaba que cesara la presión de la rodilla y no la levantó ni siquiera cuando Floyd perdió la conciencia. "Crean lo que vieron sus ojos" y "lo que sintieron en sus tripas", concluyó.

Inocente

El abogado del acusado, Erik Nelson, ha intentado contrarrestar la dureza de las incontestables imágenes del vídeo de Floyd. Sobre Derek Chauvin (que no ha querido declarar en el juicio) recaen tres cargos: homicidio imprudente, asesinato en segundo grado (con intención en el instante pero sin premeditación) y asesinato en tercer grado (sin premeditación pero por una actuación temeraria o depravada). Puede ser acusado por los tres, por dos, por uno o exonerado de toda culpa.

Nelson ha hecho suyo el relato de ley y orden de la sociedad blanca y conservadora norteamericana que tiene a la Policía como garante de la libertad. Según el abogado, Chauvin actuó poniendo en práctica sus entrenamientos y de manera "razonable".

El abogado de Chauvin ha hecho suyo el relato de ley y orden de la sociedad blanca y conservadora norteamericana

Su alegato final ha incidido, de un lado en que "los nueve minutos y 29 segundos ignoran los previos 16 minutos y 59 segundos", en alusión a que en un primer momento Floyd se resistió y a que la Policía acudió por un aviso sobre un billete falso de 20 dólares con el que el fallecido quiso pagar en un comercio local. Del otro en el consumo de opiáceos de Floyd, queriendo imputar su muerte a "un problema cardíaco", hecho que el fiscal ha tachado de "sinsentido".

Un jurado histórico

El juez Peter Cahill enviaba a los doce miembros del jurado a deliberar tras los alegatos finales, recomendándoles que: "no piensen en las consecuencias del veredicto". 

La elección del jurado fue muy compleja. Los seleccionados tuvieron que contestar a un formulario de 14 folios con preguntas que iban desde su simpatía por el movimiento Black Lives Matter, sobre la Policía, hasta gustos y ocio privado. 

Finalmente se escogieron a siete mujeres y cinco hombres, cuatro afroamericanos, seis blancos y dos que se consideran de dos o más razas. La mayoría poseen estudios universitarios. La decisión deberán tomarla por unanimidad o declarar al acusado inocente. 


 

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