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Elecciones europeas Así vota la generación Erasmus en las elecciones europeas

El Parlamento Europeo pone en marcha una flota de 'influencers políticos' con la esperanza de que saquen a votar a los jóvenes abstencionistas.

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Una joven atiende en un proyecto de concienciación europeo en pro de aumentar el interés en la democracia. REUTERS/Hannibal Hanschke

Dicen de los jóvenes que no votan. Que no les importa la política, que es la era del yo y del selfie, que lo único que les interesa de la Unión Europea es que el billete de avión salga a precio de ganga. Pero que no votan. El 26 de mayo habrá 23 millones de nuevos electores que acaban de cumplir la edad de voto en toda Europa.

Son la generación Erasmus, la que estudia y trabaja en el extranjero, la que viaja más y tiene más relaciones fuera de sus fronteras. Y sin embargo, el segmento demográfico más abstencionista cuando tiene la oportunidad de votar en las mayores elecciones transnacionales del mundo: las elecciones europeas.

Solo el 28% de los electores de entre 18 y 24 años acudió a las urnas para elegir al Parlamento Europeo en 2015. Pero en este artículo nos fijamos en esos 3 de cada 10 que sí votaron y que en su caso, además tratan ahora de animar a otros para que lo hagan: ellos son Bastien, Karim y Bibi, y lo único que tienen en común es que se han convertido en una especie de ‘influencers’ de la movilización política este 2019.

210 razones para votar

A la pregunta de por qué no votamos en las elecciones europeas, los expertos coinciden en la dificultad para entender cómo nos afecta lo que se decide en la burbuja de Bruselas. Por eso Bastien Mothais (29) se propuso dar a sus seguidores cada día una razón para creer (y votar) por la Unión Europea. Lo hace a través de su cuenta de Instagram @palpablEU en la que quiere bajar a lo tangible el a menudo demasiado abstracto universo de la política europea.

Original de Marignane, cerca de Marsella, procede de una familia que se identifica con el partido de ultraderecha Reagrupacion Nacional, y en su entorno hay quien dice que se vivía mejor con Luís XVI que con Macron. “Quieren revivir la revolución del 68 de Charles de Gaulle. Sienten nostalgia”, lamenta. Pero Bastien vive en Barcelona desde hace 7 años, y su conciencia política despertó mucho antes de que migrara.

Fue en el instituto, cuando el profesor de educación cívica anunció que se saltarían el tema de la UE porque “era muy liado”. Bastien se enfadó al sentir que le estaban negando la oportunidad de intentar entender el mundo en el que vivía por ser complicado. Así que al llegar a casa estudió el tema por su cuenta, a pesar de que no entraría en el examen.

Una década y un master en contenidos online más tarde, comenzó a detectar la proliferación de lo que llama “contenidos anti-UE” y decidió tomar cartas en el asunto. Primero, con vídeos de Youtube explicando con lenguaje coloquial cómo afectan a nuestro día a día temas tan europeos como el fin del roaming o la tarjeta sanitaria europea. Después saltó a Instagram donde desde hace más de 210 días nos da una razón diaria por la que votar el 26 de mayo. Se define como “no partidista sino factualmente a favor de la Unión Europea”.

Coaching político

Bastien fue pionero en hacer algo que más tarde el Parlamento Europeo institucionalizaría con una llamada formal a influencers políticos. Se dieron cuenta de que para llamar a los jóvenes a las urnas necesitan ayuda de los propio jóvenes de allí afuera. Así lanzaron la campaña #EstaVezVoto, un hashtag traducido a todos los idiomas de la UE. Comenzó como un concurso por el que millenials de todo el contiente compitieron con sus fotos animando a votar. Karim Hallal fue primero de España y segundo de toda Europa.

Karim (24) ya tenía para entonces una carrera europeísta claramente delineada. Mitad español, mitad libanés, se crió en una zona poco favorecida de Murcia, y fue a la capital para estudiar Relaciones Internacionales y por fin llegó al objetivo, Bruselas, con una beca de prácticas en el Parlamento Europeo. “Se me cayeron muchos mitos. Me di cuenta de la cantidad de información falsa que nos tragamos por desconocimiento”, dice. “Cuanto más grande es la institución y más influye en nuestra vida, menos es capaz de conectar con la gente”, lamenta.

Por eso, en abril de 2018 decidió contar con lenguaje coloquial y en su propio canal de YouTube lo que tanto le había costado entender, a pesar de haber estudiado relaciones internacionales. La campaña de #EstaVezVoto vino después. Fue en junio de 2018 cuando el Parlamento formó su escuadrón de influencer políticos, y en septiembre los llevó durante una semana de plenario a Estrasburgo a modo de experiencia inmersiva, formación y convivencias. A partir de entonces, cada uno de los seleccionados se convertiría en embajador de la UE en su país para animar a sus compañeros de generación a que acudan a las urnas.

Karim vive y trabaja ahora en Bruselas pero viaja a España a menudo para dar charlas en foros y conferencias. Una suerte de 'coaching político' para revertir la dinámica tan europea de “quejarse y darlo todo por garantizado”, explica. Pero ahora está lleno de entusiasmo: espera que la red de embajadores de #EstaVezVoto trascienda a las elecciones y se convierta en una organización para animar a la participación política y mejorar la representatividad de los jóvenes en la UE.

Política para jóvenes – por políticos jóvenes

En Europa, el continente más envejecido del mundo, los mayores de 55 representan el doble de masa votante que los menores de 25. El hemiciclo es masculino y mayor de 50: la representación juvenil forma parte del gran reto de ocuparse de las minorías. Pero las normas tienen una excepción.

Bibi Wielinga (17) es la candidata más joven en las listas de las europeas. Es la número 4 en los Países Bajos, con Volt, un partido de nueva creación de vocación panaeuropea que reivindica los valores europeos y la integración comunitaria como principal pilar de la democracia a la que aspira. Estas es la primera vez que concurren en unos comicios.

Se está saltando clase para hacer campaña. Hablamos por videollamada desde Utrech, donde acaba de llegar su bus de campaña. Bibbi está pletórica. Y cuenta con el apoyo de profesores y familia, que han aceptado este paréntesis para perseguir su carrera política. Le faltan dos años para ir a la universidad pero su prioridad es que también en dos años serán las elecciones nacionales.

Bibi estuvo involucrada con otros partidos políticos antes, pero se sentía frustrada por el papel relegado que se da a las juventudes de los partidos. Cuando el pasado septiembre entró en contacto con el recién constituido Volt, le sedujo su concepción: “es un partido que toma su juventud tan en serio que no tienen una división juvenil y los jóvenes tienen una voz de pleno derecho”.

El viejo continente, pionero en democracias, se enfrenta ahora a su mayor reto. Que la generación que lo hereda se lo tome en serio. La generación Erasmus tiene todos los ingredientes para sentirse europea. Solo hay que encontrar la forma de hablarles, y sobre todo, dejarles espacio para que tengan su propia voz, ¿Será esta UE de 2019 capaz de revertir el síntoma de desafección de la población joven?